Tendencias

Los blogueros, las nuevas máquinas de marketing de las firmas de moda

Algunos marcan la Semana de la Moda de Nueva York del año 2009 como el inicio del boom de los blogs de moda. Desde entonces podemos encontrar miles de blogs que comentan y analizan nuevas tendencias y que aconsejan y muestran como utilizarlas. Independent Fashion Bloggers, una comunidad en línea de este tipo de blogueros, cuenta con más de 30.000 miembros; Technorati cuenta con 8.117 blogs de moda en su directorio; y, sitios como What I Wore reúnen cerca de 20.000 visitantes únicos al mes y alrededor de la mitad de ellos visitan la página diariamente, de acuerdo con la medición del tráfico de sitios web de Compite,

Debido a esta gran influencia, muchos bloggers de moda están aprovechando sus seguidores para convertirse en máquinas de marketing para las marcas.  La oportunidad de convertir a sus lectores en clientes es enorme, de hecho ropa y accesorios fue la segunda categoría que consiguió más compras en el mercado del comercio electrónico en 2010, superando incluso a la electrónica con 20,5 mil millones de dólares en ventas, según comScore. Por este motivo, un gran número de firmas y diseñadores están confiando en ellos para promocionarse.

El matrimonio entre blogger y marca alcanza incluso a la alta costura: Susie Lau de Style Bubble ha trabajado con Valentino y Furla para cubrir eventos y artículos editoriales. Rebecca Minkoff incluso contrató a Daniel Saynt, fundador del blog de moda Fashion Indie, como la CMO a principios de este año.

Algunas empresas, incluso, se han atrevido a dar el salto y realizar ellas mismas blogs corporativos, pero ocuparse de ofertas que favorezcan las compras, elaborar contenidos, realizar sesiones de fotos, y, en general, todo el trabajo que genera elaborar un blog, ocupa demasiado tiempo.

La revalorización de los bloggers sólo ha empezado. Según crece la influencia de algunos de ellos, crecen sus honorarios, hasta el punto de asemejarse a lo que cobraría una celebridad por ser imagen de marca. El problema es que los famosos cuestan lo mismo pero no traen consigo fans en Facebook, visitantes al blog y a las páginas web, y seguidores en Twitter.

Pero quizás la pregunta más importante para un vendedor es: ¿Cómo medir la contribución de los bloggers al éxito de la marca? Las métricas de rendimiento de la inversión no son fáciles de articular. Aún así las marcas siguen prefiriendo arriesgarse a dar un patinazo online que perder un millón de dólares en producir un anuncio en televisión que no consiga los resultados esperados, y suponen que el retorno de la inversión en blogs es mucho mayor que el que da pagar a estrellas como Kim Kardashian 10 mil dólares por un tweet".

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