Tendencias

Los cambios en el consumo publicitario están destruyendo el arte del copywriting creativo

Los cambios en el consumo publicitario están destruyendo el arte del copywriting creativo“¿Alguna vez ha soñado con …? ¡Pues ahora es posible gracias a X!”, “¡Espera, todavía hay más!”, “¿Le gustaría probar X? Pues no espere y hágalo hoy mismo”. El copy de un anuncio demasiadas veces suena igual. Son clichés predecibles que se llevan utilizando desde hace años en la televisión y la radio y que, por alguna razón, muchos profesionales han terminado absorbiendo como suyos.

Pero el problema no es sólo que las frases se repitan una y otra vez en anuncios de toda clase, sino que reflejan la poca pasión y la falta de interés que tienen los escritores. Y es que no es el estilo de un escritor, sino de un anunciante.

Lo peor es que estas prácticas se repiten para todo tipo de industrias. Desde aquellas que aparentemente dejan poco espacio a la imaginación, como el gran consumo, hasta las marcas históricamente más creativas como compañías tecnológicas o deportivas.

La naturaleza de la publicidad está cambiando. El consumo a través de dos, tres, cuatro, o mil pantallas está transformando la comunicación. Pero a la hora de analizar la realidad en la que estamos inmersos, pocos son los que se atreven a hablar de cómo el cambio en el consumo publicitario también está alterando la forma en que se hace la publicidad y se entrenan los profesionales. Y esto sí es peligroso para la industria.

Frente al proceso creativo que se ha estado desarrollando en los últimos años, ahora el equilibrio ha cambiado. Antes se trataba de jóvenes creativos que aprendían el arte en primer lugar para después ganar experiencia durante años para convertirse en directores creativos. Jóvenes con algún talento que no llegaron a apostar por una carrera en el arte y para los que la publicidad fue un oasis en el que escribir o dibujar, pero dentro de los confines de un trabajo seguro.

Ahora, en un mundo publicitario en el que mandan los premios y los elogios, muchos aprendices se están convirtiendo en jóvenes que piensan como directores creativos, y no jóvenes a los que les gusta escribir. El objetivo al llegar a una agencia es ser el que tenga la idea innovadora que le ponga en el mapa. Pero, ¿qué implicaciones puede tener esta generación de pensadores en la industria? ¿Qué pasa con esos genios que pasan su tiempo creando y no soñando? ¿Qué calidad tendrá el trabajo que finalmente vea la luz?

Te recomendamos

México

2boca2

podcast

A3media

Compartir