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Los consumidores españoles pasan por su peor momento desde el comienzo de la crisis

Como cada mes, MILLWARD BROWN ha publicado su informe “Perspectivas del Consumo”, los resultados de este estudio son producto de una encuesta mensual sobre la valoración de los consumidores acerca de economía del país y sus expectativas, la economía del hogar y sus previsiones de futuro.

Según demuestra el análisis de Millward Brown, el comportamiento de los consumidores durante el pasado mes de mayo es el más negativo que se ha registrado desde que comenzó la crisis. La valoración de la economía nacional toca fondo. Un alarmante 82,4% opina que la situación es mala o muy mala frente a un inapreciable 0,8 que cree que es buena o muy buena.

El estudio se realizó entre el 16 y el 20 de mayo, es decir, en plena campaña electoral de cara a las elecciones autonómicas y municipales. Puede ser que la tensión electoral haya repercutido muy negativamente en la percepción de la economía de los españoles y por lo tanto estos resultados serían transitorios.

Sin embargo, el deterioro real de las economías domésticas no es justificable por la tensión electoral. El airbag que hasta ahora estaba siendo la familia para jóvenes y desempleados se desinfla a pasos agigantados ante las dificultades que vive cada hogar.

Como es lógico, dado lo anterior, la distancia a la que se percibe la recuperación sigue siendo enorme: el 65,4% piensa que está aún lejos. Pero el rasgo más nocivo de la situación es el pesimismo sobre el desempleo. Como ya se comentó en el número anterior, en Estados Unidos este indicador tiene una fuerte capacidad predictiva sobre la evolución del empleo. Si esta capacidad la tuviera también España el cuadro sería desalentador: de modo muy estable en los últimos meses, el 41,4% piensa que habrá más desempleo y un 29,2% que se mantendrá en los niveles actuales. Sólo un 29.4% se muestra optimista en este indicador.

Los datos muestran  tanto en lo que se refiere a opiniones sobre la economía del país, la economía familiar, la valoración del momento para realizar grandes compras, las perspectivas de creación de empleo, el control de los gastos en los hogares, la aversión al riesgo, etc., evolucionan negativamente. Esto repercute sobre las previsiones de compra o, para ser más precisos, sobre la valoración del momento para realizar compras.

El único camino del marketing ante este panorama es reducir costes y mostrar formas de colaborar con el consumidor, tratar de desarrollar complicidad con él.

Nota de prensa

 

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