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No eches la culpa de tu baja productividad en el trabajo a la vagancia, échasela a la UX

Tendencias en MarketingLa productividad se ve a menudo lastrada por la UX

La incidencia de la UX en la baja productividad en el trabajo

No eches la culpa de tu baja productividad en el trabajo a la vagancia, échasela a la UX

A la hora de buscar culpables para nuestra deficitaria productividad laboral la comisión del delito parece correr casi siempre de nuestra cuenta. Pero, ¿y si la verdadera culpable fuera la UX?

A la escurridiza productividad se le antoja algunos días no hacer acto de presencia en el trabajo y por más que la invoquemos no aparece a nuestra vera para recargarnos de energía.

Pero, ¿por qué somos a veces tan poco productivos en el trabajo? ¿Acaso no hemos dormido lo suficiente? ¿Nos provocan quizás sopor las tareas que tenemos que acometer porque nuestro trabajo en el fondo no nos termina de satisfacer?

A la hora de buscar culpables para nuestra deficitaria productividad laboral la comisión del delito parece correr casi siempre de nuestra cuenta. Pero lo cierto es que la baja productividad en el trabajo podría no ser culpa nuestra después de todo. Y el verdadero culpable sería en realidad el software. Así se desprende al menos de un reciente estudio llevado a cabo por Forrester.

El software con el que trabajan las empresas en los entornos laborales es a menudo exasperantemente lento y el tiempo que hace perder a los empleados termina haciendo una montaña de lo que aparentemente es solo un granito de arena.

Mientras en la última década el software agazapado en smartphones y ordenadores personales se ha tornado mucho más rápido, el software corporativo sigue a expensas de muchísimas fricciones.

«Los sistemas corporativos son lentos en términos generales» explica Andrew Hogan, analista principal de Forrester, en declaraciones a Fast Company. «Cada milisegundo, cada pedacito de tiempo que estos sistemas tardan en cargarse hacen añicos la concentración del empleado», añade.

La velocidad y la fluidez del software que el trabajador utiliza en su vida cotidiana dejan en muy mal lugar a los sistemas con los que opera en la oficina

El software utilizado por las empresas está instalado a menudo en viejos PCs, cuya velocidad (o ausencia de velocidad) contrasta vivamente con la celeridad de nuestros smartphones personales, esos que cambiamos cada dos o tres años. Y ni Cisco ni Microsoft ni Salesforce ni otros grandes fabricantes de software corporativo se dan demasiada prisa a la hora de dotar de mayor celeridad y eficiencia a sus productos porque estos son licenciados en masa durante periodos de varios años.

Afortunadamente hay cada vez más software que puede ser instalado directamente en el ordenador del empleado sin pasar antes por el departamento IT y eso agiliza mucho las casas. Es lo que ya ocurrió en su día con Slack, que precisamente por eso terminó siendo adquirido más tarde por Salesforce.

Otra de las grandes diferencias que los trabajadores observan (para mal) entre el software que utilizan en su vida cotidiana y el que utilizan en la oficina es la fluidez o flujo de trabajo.

Mientras que para realizar un pedido en Uber Eats cada paso a seguir es perfectamente secuencial, zambullirse en una hoja en blanco de Excel es mucho más abrumador (en particular para quienes parten totalmente de cero en este programa).

«En muchos sistemas no está muy claro qué hay que hacer a continuación», se lamenta Hogan. La UX del software enfocado al consumidor deja en realidad a la altura del betún a la UX del software corporativo.

Por otra parte, la eficiencia del software de naturaleza corporativa está lastrado también por muchos acrónimos especializados que el empleado debe conocer al dedillo para llevar a cabo adecuadamente su trabajo. Tales acrónimos ponen particularmente en apuros a los trabajadores de nueva hornada, cuyo entrenamiento se dificulta por este tipo de barreras.

A la vista de estas barreras no sorprende en modo alguno que cada vez más empresas (Netflix, Walmart o Home Depot, por ejemplo) estén trabajando en su propio software a fin de poner las cosas más fáciles a sus empleados y ayudarles a limar asperezas con la productividad.

 

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