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Así cambia el liderazgo en tiempos de coronavirus

Nuevos tiempos, nuevos jefes: los 5 "superpoderes" de los líderes en la era del teletrabajo

En la era del "home office" los líderes deben hacer gala de estas cualidades para gestionar adecuadamente los equipos de trabajo a su cargo.

teletrabajo

Autor de la imagen: Roberlan Borges

Hasta hace no mucho el teletrabajo era algo absolutamente abominable a ojos de no pocos jefes. Sin embargo, la pandemia del COVID-19 ha convertido el "home office" es un "must" para todas aquellas empresas que por su tipo de actividad pueden permitirse el lujo de apostar por esta fórmula.

El teletrabajo ha llegado para quedarse (parece que durante bastante tiempo) y pone en un auténtico brete tanto a los empleados como a sus superiores, que deben sacarse necesariamente de la chistera nuevas habilidades de liderazgo.

En la era del "home office" los líderes deben hacer gala de las cualidades que desgrana a continuación W&V para gestionar adecuadamente los equipos de trabajo a su cargo:

1. Trasladar seguridad a los trabajadores y enarbolar la bandera de la transparencia

En tiempos de crisis es más importante que nunca que los líderes procuren orientación a sus empleados, que sean para ellos una suerte de faro.

Acogotados por la incertidumbre, los trabajadores sienten inevitablemente zozobra por su propio futuro. Y es tarea de sus jefes apaciguar esa zozobra con una buena dosis de seguridad y estabilidad.

Es vital asimismo que los líderes hagan suya la transparencia en su vertiente más cristalina para ayudar a su subordinados a navegar por la neblina de la imprevisión más absoluta.

Los jefes deben solicitar paciencia a sus empleados si algo no funciona a la primera y deben también admitir que no están en posesión de todos los conocimientos.

El liderazgo en momentos tan inciertos como los actuales implica asimismo mantener a los empleados al día, dándoles cuenta de lo que ocurre en otros departamentos y ofreciéndoles una visión general de la situación de la empresa. Es la única manera de poner coto al desasosiego de la plantilla.

2. La comunicación es la llave que abre la puerta del éxito

La comunicación, que debe ser forzosamente de carácter regular, y la accesibilidad son esenciales cuando los líderes y los equipos de trabajo a su cargo no se desempeñan laboralmente en el mismo espacio y muchas rutinas han sido abolidas como consecuencia del "home office".

Un buen jefe debe estar a disposición de sus empleados a través de canales de comunicación muy concretos y no quitar jamás ojo a tales canales.

Las reuniones entre líderes y subordinados deben seguir produciéndose pese al confinamiento. Tales reuniones dotan, de hecho, de estructura y seguridad a las tareas emprendidas por la plantilla.

Es importante asimismo no dejar en un segundo plano las conversaciones uno a uno, en particular aquellas de naturaleza más informal, que son quizás las más portadoras de mayor seguridad para el empleado.

3. Confiar en el equipo

Los denominados "jefes helicóptero", aquellos aferrados al cogote de sus empleados 24/7, están más fuera de lugar que nunca en la era del trabajo.

A muchos jefes les atormenta la idea de que el "home office" les haga perder el control sobre sus subalternos, pero es el momento de dejar a un lado los miedos y confiar en la plantilla.

La mayor parte de los empleados son extraordinariamente disciplinados cuando se acogen a la fórmula de trabajo y organizan sus quehaceres prácticamente igual (o incluso mejor) que cuando trabajan desde la oficina.

Para que la innovación emerja en la denominada "economía en remoto" es asimismo esencial confiar en los trabajadores e infundirles optimismo y ganas de hacer frente con dinamismo a los cambios.

4. Acordar unas reglas del juego muy concretas y promover el descanso

Las reuniones de carácter regular, los objetivos semanales y hasta las discusiones de carácter más informal deben estar a merced de una meticulosa planificación (cuyos términos deben acordarse además previamente).

Todos y cada uno de los miembros del equipo (y también los jefes por supuesto) deben dar cuenta de cuándo están disponibles y cuándo no. Para ello es conveniente hacer uso de mensajes cortos o apostar en su defecto por las notificaciones de las herramientas con el foco puesto en la colaboración.

Cuando hablamos de reglas del juego, hay que promover asimismo las pausas. Al trabajar desde casa algunos empleados acostumbran a privarse a sí mismo de tales pausas y es vital animarles de manera proactiva a descansar de vez en cuando para que no terminen devorados por el estrés.

5. Ser flexible

Si resulta que con el tiempo algunos procesos de trabajo se revelan como ineficientes, los líderes deben discutir abiertamente con sus empleados la manera de hallar una solución al problema.

En tales circunstancias el pragmatismo es más necesario que nunca y hay que dotar a las decisiones de elevadas dosis de agilidad.

Los líderes deben ser flexibles a la hora de implementar cambios, que deben brotar siempre que sea posible de decisiones consensuadas con los empleados.

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