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¿Por qué las compras predictivas arruinarán el futuro del shopping?

compras predictivas malas para el futuro del shoppingEl profesor de derecho de Harvard, Cass Sunstein, presenta algunas estadísticas inquietantes sobre las compras predictivas en The New York Times. Desafortunadamente, Sunstein no hace hincapié en la desventaja de sus hallazgos.

Sunstein define las compras predictivas como las que las compañías quieren que hagamos y nos hacen que deseemos bienes y servicios antes de los que realmente elegimos o preferimos. Ese consumismo de bola de cristal nos lleva más allá de los programas establecidos por las compras recurrentes y los pagos automáticos de facturas.

Para saber lo que piensan los estadounidenses, Sunstein hizo una encuesta a 500 personas y estas son algunas de las principales conclusiones:

– El 4% participaría voluntariamente en un programa donde los algoritmos determinaran qué quieren leer y hagan una selección de libros para ellos, además de incluir la tarjeta de crédito en el proceso. El 29% aprobaría el sistema de este modelo de negocio si la compañía los registrara sin consentimiento.

– El 31% aprueba que una hipotética casa inteligente determine automáticamente cuándo se han quedado sin bienes fundamentales y pedirlos en su nombre a las tiendas.

– Además, hay diferencias generacionales. El 69% de los estudiantes universitarios aprueba las compras automáticas incluso sin consentimiento.

Ahora, Sunstein reconoce los problemas potenciales. “Las empresas podrían terminar cobrando por cosas que no quieres, y si los vendedores crean perfiles detallados sobre la base de sus compras anteriores, su privacidad puede estar en riesgo”. Pero, en general, da la impresión de que la gente tiene una buena razón para sentirse liberado con las compras predictivas, para evitar la pérdida de tiempo en tareas tediosas y molestas que generan costos de oportunidad y desvían la atención de actividades más significativas.

Pero hay algo más en juego de lo que parece cuando se trata de la externalización de nuestra orientación hacia el futuro. A veces preferimos los beneficios a corto plazo, mientras que no nos preocupamos por el largo plazo.

Escribir la lista de la compra y conseguir esos objetivos nos sensibilizan sobre el paso del tiempo y nuestro lugar en él. La pregunta, entonces, es qué pasa si la tecnología con externalización nos ahorra de hacer las pequeñas cosas que nos ayudan a vislumbrar el futuro.

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