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¿Por qué las fotos impresas producen beneficios emocionales a los niños?

Crea un espacio en el que las imágenes refuercen los vínculos familiares y el sentido de identidad de los más pequeños, por Amanda Gummer

¿Por qué las fotos impresas producen beneficios emocionales a los niños?

Las fotografías impresas pueden desencadenar recuerdos de un valor incalculable, así como contribuir a fomentar el sentimiento de identidad personal y ayudar a reforzar los lazos familiares. Una persona joven que no tenga un fuerte sentido de pertenencia es más susceptible a la presión de grupo y a perder la oportunidad de revivir los recuerdos más valiosos. Tener fotos familiares en casa, a la vista, potencia los recuerdos felices, ayuda a los niños a sentirse parte de la familia y a hacer frente a los períodos más difíciles de la vida.

Canon ha colaborado con la reconocida experta en desarrollo infantil y psicóloga familiar, Dra. Amanda Gummer, para dar a conocer los beneficios emocionales que producen las fotografías impresas en el hogar, tanto en los más pequeños como en la vida familiar, y cómo ayudan a promover los lazos familiares al rememorar recuerdos preciosos o momentos especiales de nuestras vidas.

Según la Dra. Gummer “En la actual era digital, en la que la gente capta más imágenes que nunca, es muy importante que las familias muestren sus fotografías más valiosas también fuera del ámbito de las redes sociales. El valor emocional de una fotografía impresa excede en gran medida al de una descarga digital y ayuda a unir a las familias aún más y a compartir sus experiencias vitales”.

La Dra. Gummer comparte sus consejos para aprovechar al máximo las imágenes familiares para aportar beneficios a toda la familia.

1. Expón tus fotos familiares en lugares fáciles de ver

Las fotografías familiares deberán colocarse en lugares donde las puedan ver todos los días los miembros de la familia, sin tener que conectar ningún aparato, buscarlas en una galería de imágenes ni encender un ordenador.

Especialmente en el caso de los niños, las fotografías proporcionan la tranquilidad y la seguridad de saber que los miembros de la familia son valorados y son importantes para el otro. Colocar fotos impresas en una estantería en la habitación de los más pequeños implica que las podrán ver cada mañana, al despertarse, así como por la noche, antes de dormirse. Hacer que estas imágenes formen parte de la rutina diaria del niño actúa como recordatorio de que son queridos.

2. Anima a los más pequeños a identificarse a sí mismos en las fotos

Según diversas investigaciones, tenemos más células del cerebro dedicadas a la visión que al resto de los sentidos juntos, lo que hace de la fotografía un medio extremadamente potente.

Cuando tus hijos vean una fotografía, anímales a que pidan a otras personas que no estén en la foto a que los identifiquen a ellos en la imagen. Esta forma del estímulo del cerebro les ayuda a crear su sentido de identidad, lo que les facilita el reconocer su propio valor y aumentar su autoestima a medida que van haciéndose mayores.

3. Haz fotos de momentos del día a día, no solamente de los hitos especiales

Las fotografías de hechos diarios dignos de recordar y de días de diversión fuera de casa desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de los niños y de su memoria. Las fotografías físicas animan a los miembros de la familia a rememorar los momentos más felices que han pasado juntos y a recordar con cariño las emociones pasadas.

Mientras que las imágenes de hechos importantes, como bodas y cumpleaños, son importantes, también deberías exponer fotografías que muestren momentos de las actividades diarias, como un picnic familiar, para reforzar la sensación de seguridad del niño en su entorno.

4. Utiliza la fotografía para potenciar la imaginación de tu hijo

Una parte fundamental de la experiencia preescolar y del aprendizaje es ser capaz de relacionar dibujos y fotografías con lugares y objetos reales. Las fotografías impresas permiten a los niños hacerlo, ya que pueden tocarlas y expresar la relación que tienen con la vida real. Por ejemplo, una fotografía captada en el parque podría generarles recuerdos agradables de cuando aprendieron a montar en bicicleta o de jugar con sus hermanos a columpiarse. Una vez al mes, dedica un tiempo a repasar juntos las fotos impresas y anima a tu hijo a que te cuente las historias que hay detrás de cada foto.

5. Crea un libro de la historia de su vida como homenaje al pasado

Puedes hacer un libro de la historia de su vida utilizando un libro scrap o un álbum fotográfico en los que podrás incluir una mezcla de fotos impresas, así como información sobre la historia de la familia e hitos importantes de las diferentes etapas de su vida. A veces, los niños pueden confundir los recuerdos u olvidarse de ellos, algo que puede tener un impacto negativo en su sentido de identidad o en su autoestima. Crear un libro con la historia de su vida a partir de un montón de fotografías impresas es una forma excelente de ayudar a rellenar las lagunas de los niños y dar un sentido a su pasado.

¿Por qué las fotos impresas producen beneficios emocionales a los niños?

Las 10 fotografías imprescindibles en tu hogar

La Dra. Gummer nos descubre las diez fotografías que todas las familias deberían tener a la vista y explica los argumentos psicológicos que apoyan por qué deben tenerse expuestas en casa y en la oficina.

1. Una fotografía espontánea: las fotos naturales reflejan la personalidad de alguien, tanto si se trata de un niño muy activo y juguetón, que va corriendo de un lado para otro, o de alguien captado por sorpresa, lo que ayuda a los niños a valorar a las personas diferentes y únicas de su entorno.

2. Una fotografía de un bebé: a los niños les encanta verse en fotografías de cuando eran bebés; les ayuda a desarrollar el sentido de identidad.

3. Una fotografía de la unidad familiar: una foto de familia recuerda a los niños que son queridos y que ocupan un lugar importante dentro de la familia.

4. Una fotografía del club/equipo: una fotografía de un equipo deportivo o de los compañeros de clase ayuda a los niños a sentirse parte de un grupo de amigos y aumenta su nivel de confianza.

5. Una fotografía del día a día: actividades como jugar después del colegio, pasear al perro o ayudar a mamá o a papá en el cuidado del jardín son importantes para reforzar los hábitos de un niño y reafirmar recuerdos duraderos.

6. Una fotografía de algún día especial fuera de casa: visitas a un parque temático, a una granja o a la playa aportan experiencias a los niños que pueden comentar y compartir con otros miembros de la familia.

7. Fotografías de las mascotas: todos los miembros de la familia pueden crear vínculos especiales con las mascotas; son una parte importante de la familia, por lo que deberían aparecer también en las fotografías.

8. Una fotografía con mamá: muchas veces son las madres quienes están tras la cámara. Por eso, intenta captar una foto espontánea en vez de un selfie, para reafirmar la fuerza de la relación.

9. Una fotografía con papá: tras el nacimiento de un hijo, a menudo las fotos muestran a la madre y al bebé. Pero, también es muy importante que el papá aparezca en las fotos con su bebé, para mostrar la misma posición e importancia.

10. Una fotografía del círculo familiar más amplio: no te olvides de los abuelos, tías, tíos y primos (especialmente de los que no ves tan a menudo); son muy importantes para el crecimiento y la identidad de tus hijos.

¿Por qué las fotos impresas producen beneficios emocionales a los niños?

Los cinco lugares clave para mostrar las fotografías en casa

Una vez elegidas las fotografías… ¿dónde las ubicamos? La Dra. Amanda Gummer nos da las claves:

1. La cocina: fotografías de las vacaciones y de comidas familiares dignas de recordar. El hecho de verlas en esta parte de la casa, mientras se está cocinando, estimulará los recuerdos felices de las pasadas vacaciones y de momentos familiares especiales, como la cena del 40 cumpleaños de papá.

2. El cuarto de estar: coloca fotografías diversas que resuman la historia de la familia. Una serie de fotografías de amigos íntimos de la familia y que sean figuras importantes en la vida de los niños.

3. Entrada y pasillos: crea un mural de fotos, que puedas ir actualizando periódicamente. Hacer fotos con una cámara, imprimirlas y cambiarlas todos los meses aportará un toque de frescura a la entrada de la casa.
4. Despacho: si trabajas desde casa, las fotos familiares son una forma importante de compensar las presiones del trabajo. Selecciona fotografías que te alivien el estrés, como las de una fiesta familiar o imágenes relajantes.

5. Habitaciones de los niños: los dormitorios infantiles deberán ser, al mismo tiempo, coloridos y creativos. Deja que tu hijo seleccione sus fotos preferidas y combínalas de forma creativa sobre un tablero o una estantería. El factor más importante es que el niño tenga el control de las fotos que le resultan familiares.

Nota de prensa

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