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9 principios (sagrados) que forman parte de la biblia del trabajo del futuro

Tendencias en MarketingEl trabajo del futuro será radicalmente distinto al que hoy conocemos

Los principios por los que se regirá el trabajo del futuro

9 principios (sagrados) que forman parte de la biblia del trabajo del futuro

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Estos son los 9 principios del trabajo moderno, aquellos con los deberemos familiarizarnos más pronto que tarde en los entornos laborales.

La pandemia lo aceleró todo, pero el mundo del trabajo estaba abocado a cambiar de manera irreversible antes de que el coronavirus clavara sin previo aviso sus afiladas garras en una humanidad que no estaba preparada para tan inoportuna embestida.

El trabajo del futuro carga sobre los hombros con múltiples desafíos, pero también con toda una pléyade de oportunidades. En torno a los desafíos y las oportunidades del trabajo moderno pivota precisamente el libro Die Modern Work Tour (El tour del trabajo moderno) que escrito a cuatro manos por Anna Schnell y Nils Schnell ha sido publicado recientemente por la editorial alemana Gabal.

La obra nace de la singular vuelta al mundo emprendida por sus dos autores, que viajaron durante 15 meses a 34 países de cuatro continentes diferentes para conocer de primera mano el trabajo del futuro que se está gestando en empresas de todos los rincones del planeta.

Durante su periplo Anna Schnell y Nils Schnell tuvieron la oportunidad de hablar con personas de más de 120 compañías en todo el mundo para diseccionar las que a su juicio los 9 principios del trabajo moderno, aquellos con los deberemos familiarizarnos más pronto que tarde en los entornos laborales:

1. Hacer posible que el trabajador encuentre sentido a lo que hace

El primer paso para que el empleado encuentro sentido a lo que hace en el trabajo es descubrir lo que realmente desea y solo después ponerse manos a la obra y hacerlo (con la aquiescencia de sus superiores por supuesto).

Para hallar un sentido a las labores que acometemos en el trabajo el porqué juega un rol absolutamente protagonista. Al fin y al cabo, saber por qué hacemos lo que hacemos nos ayuda a entender nuestros propios comportamientos, deseos y necesidades.

Los mejores líderes se distinguen a menudo de los que son solo mediocres por la manera en que comunican el sentido solapado a su trabajo y en esa comunicación el porqué tiene un papel central.

2. Poner a las personas en el centro

El célebre empresario británico Richard Branson repite siempre por activa y por pasiva que sus trabajadores son lo más importante para él, seguidos de los clientes y otros «stakeholders».

La estrategia (de probada eficacia) de Branson consiste en poner a las personas en el centro y su último objetivo consiste en extraer la fuerza y la motivación que habitan en las entrañas de los empleados a través del desempeño de sus tareas laborales sin que esa fuerza y esa motivación sean necesariamente deudoras de la vacaciones o los fines de semana.

Pero poner a las personas en el centro no implica necesariamente revestir el trabajo en un torrente infinito de diversión. Se trata sobre todo y ante todo de atreverse a cuestionar los modelos habituales de liderazgo y sobre todo escuchar a los trabajadores.

Es importante que los empleados sientan que sus superiores tienen realmente en consideración sus ideas y propuestas. En el trabajo moderno los trabajadores salen de las sombras para ocupar un primerísimo plano donde sus ideas son invariablemente escuchadas.

3. Fortalecer la mentalidad enfocada al crecimiento

Cuando en las empresas está fuertemente enraizada una mentalidad enfocada al crecimiento quienes allí se desenvuelven tienden a ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío.

La mentalidad enfocada al crecimiento consiste básicamente en reconocer el potencial en las cosas que salen a nuestro paso sin que ello implique ignorar eventuales desafíos.

De la mano de esta mentalidad las dificultades son además más fáciles de abordar porque les hincamos también el diente de manera más constructiva.

4. Desarrollar las habilidades de los empleados

En el futuro del trabajo los líderes deberán estar mucho más enfocados de lo que lo están en la actualidad a apoyar a sus propios subordinados en el desarrollo de sus habilidades.

Este modelo de liderazgo implica lidiar de manera abierta con los problemas y construir además una cultura cimentada en los errores (que no tienen nada de malo porque de ellos se pueden sacar siempre enseñanzas)

Para apoyar a los trabajadores en el desarrollo de sus competencias los líderes deben zafarse de las garras del ego, enarbolar la bandera de la cercanía y no tener temor de reconocer sus propios errores (porque los errores en este modelo son huérfanos de perversión alguna y son portadores de valiosos aprendizajes).

5. Transparencia al poder

La transparencia y la sinceridad son esenciales en los entornos de trabajo para el exitoso desarrollo de todos los que allí se dan cita. Se trata de que todos (sin excepción) conozcan las reglas del juego por la que se rigen las empresas para actuar en consecuencia.

¿El objetivo? Evitar malentendidos potencialmente derivados de las situaciones en las que la transparencia no es tan transparente como parece a bote pronto porque se guarda ases en la manga.

La transparencia elevada a la máxima potencia significa compartir toda la información disponible y ponerla a disposición de todo el mundo para que todos los involucrados puedan crecer de manera conjunta.

6. Espolear la responsabilidad de uno mismo

Ser responsables de nosotros mismos significa tener autonomía para acometer las tareas laborales que tenemos por delante de acuerdo con nuestros propios criterios.

Se trata de dejar a un lado los férreos controles de los que somos habitualmente deudores en el trabajo para poder desempeñarnos con más libertad.

Así y todo, la libertad en el trabajo tiene una importante contrapartida en el universo laboral: la responsabilidad. Quienes desean trabajar con más libertad deben estar dispuestos también a asumir más responsabilidades. Y para asumir responsabilidades es esencial que los empleados tengan meridianamente claro el porqué emanado de su trabajo.

Este modelo exige, eso sí, proactividad por parte del trabajador y excelente disposición a comunicarse sin fisuras con sus colegas y superiores.

7. Compartir aprendizajes y conocimientos

En los tiempos venideros las empresas deberán aprender a compartir aprendizajes y conocimientos para ayudar a sus empleados a responder adecuadamente a los retos que salen a su paso

No en vano, la compañías que no se toman la molestia de aprovisionar a sus empleados de nuevos conocimientos no podrán afrontar exitosamente los desafíos del futuro porque los conocimientos anclados en el pasado se habrán quedado totalmente huérfanos de validez.

El aprendizaje es un proceso a desarrolla a lo largo de toda la vida y las empresas deben procurar sustento a sus empleados para proveerse constantemente de nuevos conocimientos, conocimientos que deben ser en todo momento compartidos para derribar muros y prender mejor la mecha de la innovación.

8. Sin sostenibilidad no hay paraíso en el trabajo

La sostenibilidad se ha convertido en un ingrediente absolutamente central en el universo empresarial. Y esa sostenibilidad se apoya en tres vértices: eficiencia económica, justicia social y ecología.

Se trata de espolear no tanto el crecimiento como el desarrollo y también de poner sobre la mesa nuevas formas de pensar que contribuyan a una mejora en la condiciones de vida de todos.

En el marco empresarial la sostenibilidad carga además sobre los hombros con un alto componente de inversión. Si quieren ser más sostenibles las compañías deben necesariamente invertir para reducir su huella de carbono en sus procesos productivos, promover el reciclaje y renunciar en la medida de lo posible a los plásticos en sus dominios.

9. La diversidad acapara todos los focos

Las empresas cuya fuerza de trabajo está permeada de un fuerte sentido de la diversidad aumentan notablemente su competencia a la hora de procurar soluciones a los problemas con los que se topan de bruces.

Para que la diversidad pueda echar brotes verdes en los entornos laborales es importante echar abajo los prejuicios y alimentar la curiosidad por lo nuevo. Y todo ello puede conseguirse únicamente si las empresas se permiten el lujo de salir de su zona de confort y aprenden a sentirse incómodas con puntos de vista ajenos a los propios.

Las mejores ideas germinan allí donde hay diversidad, diversidad cultural, diversidad racial, diversidad de género o diversidad generacional. Las empresas que son un crisol de personas absolutamente diferentes entre sí son las que mejor preparadas están para afrontar los desafíos del futuro.

 

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