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El teletrabajo, ¿el camino de las baldosas amarillas que conduce al maravilloso Reino de Oz?

Tendencias en Marketing¿Es el teletrabajo la cura de todos los males?

Los ángeles y demonios del teletrabajo

El teletrabajo, ¿el camino de las baldosas amarillas que conduce al maravilloso Reino de Oz?

Aunque el teletrabajo carga sobre los hombros con una abultada mochila de beneficios, confronta también a los empleados con una larga ristra de desventajas.

El teletrabajo, ese que al que los jefes dedicaban otrora miradas más bien torvas, se ha convertido en la norma para muchos empleados en el transcurso de los últimos meses. Pero, ¿cómo han vivido los trabajadores el ubicuo «home office» en las diferentes fases de la pandemia? ¿Desean seguir aferrándose a él en el futuro o anhelan regresar a la oficina? En torno a esta y otras preguntas orbita un reciente estudio llevado a cabo en Alemania por Avantarde Experts y el instituto de investigación de mercados Splendid Research.

Lo que parece claro que es el coronavirus ha provocado un terremoto de muchos grados en la escala de Richter en las vidas de las personas. El 98% de los consultados afirma que su vida ha cambiado como consecuencia de la crisis del COVID-19. Y tres cuartas partes de los trabajadores van más allá y dan cuenta de cambios de primerísimo orden en sus vidas a raíz de la pandemia.

El ánimo de los trabajadores ha emprendido la cuesta hacia abajo como consecuencia de la pandemia

Los cambios emanados de la pandemia parecen ir de la mano, por otra parte, de un declive en el ánimo de la gente. No en vano, más de la mitad de los consultados confiesa que su estado de ánimo es ahora peor que antes de que irrumpiera en sus vidas el coronavirus. Y no solo eso. Más de una tercera parte de la gente admite sufrir daños psicológicos.

Una posible explicación a los problemas de salud mental al alza que baquetean a la población en los tiempos que corren es la soledad. Más de la mitad de los consultados reconocen sentirse más solos. Y el 60% lo achaca a la ausencia de contacto con sus colegas de trabajo. Sorprende, no obstante, que el 80% de quienes se sienten particularmente lastrados por la soledad y el bajo estado de ánimo trabajan a tiempo completo y el 70% vive en pareja.

Así y todo, la pandemia no solo trae efectos negativos bajo el brazo. El teletrabajo ha puesto más tiempo libre en manos de la gente. De hecho, la mitad de los consultados confiesa haber ganado tiempo para dar rienda suelta a sus aficiones. Y otro 50% dedica ahora más tiempo a su familia y a sus amigos (aunque sea de manera virtual).

Además, aproximadamente la mitad de los consultados se siente más creativo en las cuatro paredes de su hogar. Los índices de concentración de los trabajadores han aumentado asimismo en un 5% desde la primavera de 2020. El ratio de satisfacción con el teletrabajo se ha mantenido constante en un 54% y el índice de productividad no ha estado tampoco a expensas de ningún cambio.

Por otra parte, casi el 70% de los consumidores confiesa que el impacto de la pandemia en su situación profesional y en su día a día laboral ha sido bastante fuerte o muy fuerte. Aunque la proporción de quienes se desplazan a la oficina cada día es de apenas un 13%, la satisfacción laboral alcanza sus cotas más elevadas entre los pocos que se desplazan cada día a su puesto de trabajo (80%). Así y todo, más de la mitad de los trabajadores desea seguir acogiéndose a la fórmula del «home office».

El «home office» carga sobre los hombros con tantas ventajas como desventajas

Hay, no en vano, toda una plétora de razones para seguir trabajando desde casa. El 70% asegura que el «home office» le permite iniciar su jornada laboral con menos estrés, el 62% gestiona mejor la tensión y la ansiedad desde casa y el 35% se jacta de que su productividad es mayor teletrabajando que trabajando desde la oficina.

El «home office» es deudor, no obstante, de no pocos defectos. El 62% de los empleados se lamenta de la falta de contacto social asociada a esta fórmula laboral. Y el 22% apunta que la relación con sus superiores ha empeorado notablemente con la entrada en escena del teletrabajo.

Que en casa no haya una frontera suficientemente nítida entre vida personal y vida profesional es motivo asimismo de queja para el 42% de los trabajadores consultados (frente al 36% de hace un año). Que vida personal y trabajo se superpongan afecta particularmente a los hombres. El 52% critica esta circunstancia. Quienes sufren más distracciones trabajando desde casa son las parejas y los empleados que conviven en el hogar con más de dos personas.

Por otro lado, los trabajadores parecen satisfechos en términos generales con la digitalización emprendida en el último año por sus empresas. El 80% de cuenta de su satisfacción con este aspecto en particular.

No obstante, la menguante motivación de los trabajadores es hoy por hoy el gran caballo de batalla de las compañías. El 36% de los empleados cree que los retos más importantes a los que se enfrentan actualmente las empresas son la ética de trabajo y la motivación de la plantilla.

Para espolear la motivación de los trabajadores son esenciales los horarios flexibles de trabajo, que afortunadamente forman parte ya de la cultura corporativa de las empresas de más de la mitad de los consultados.

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