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La persuasión como manera de alcanzar la productividad

¿Por qué lo llaman productividad cuando quieren decir persuasión? 5 formas de ser más productivo

Teniendo en cuenta que cuando hablamos de productividad, lo hacemos también en buena medida de persuasión, hay unos cuantos trucos que podemos utilizar para ser más productivos.

productividad persuasión luces neónPersuadirnos a nosotros mismos de hincar el diente a la larguísima ristra de tareas que tenemos por delante es aún más duro que ponerse manos a la obra. Ya sea por culpa de la procrastinación, las distracción o el mero desinterés, la anhelada productividad es a menudo un hueso durísimo de roer.

Así y todo, y teniendo en cuenta que cuando hablamos de productividad, lo hacemos también en buena medida de persuasión (siendo nosotros en este caso los que tienen que ser persuadidos), hay unos cuantos trucos que podemos utilizar para ser más productivos.

En un artículo para Fast Company Stephanie Vozza revela algunas claves para convencernos a nosotros mismos de ser más productivos:

1. Solo cinco más

Cuando tratamos de persuadir a alguien de hacer algo, la clave estén simplificar las cosas. No se trata de hacer cambiar de opinión a la gente sino de obtener simple y llanamente un «sí».

Podemos utilizar esta táctica para espolear nuestra productividad comprometiéndonos, por ejemplo, a acometer cinco tareas más. Si sabemos que solo tenemos que enviar cinco emails más o hacer cinco llamadas más, lo haremos probablemente con más ganas que si pensamos que tenemos un mundo de tareas por delante.

En muchos casos el 80% del problema consiste simplemente en empezar y haciendo más sencillo el primer paso no hacemos sino abrir las compuertas de nuestra propia productividad.

2. Marcarse objetivos a corto plazo

Marcarse objetivos es útil, pero a veces los objetivos son tan ambiciosos que cuando nos enfrentamos a ellos, sentimos que tenemos frente así una altísima montaña cuya cumbre no vislumbraremos quizás jamás.

Por eso una buena alternativa es colgarse el brazo de objetivos más pequeños y a corto plazo para no desmoralizarnos.

Las metas a largo plazo tienden a desmotivarnos y para hincar el diente a los objetivos que tenemos por delante estos deben estar ribeteados hasta cierto punto de motivación, por lo que es mejor que pivoten en torno al aquí y el ahora.

3. Hacer un propósito público

Dar cuenta del propósito que nos hemos propuesto cumplir (publicándolo en las redes sociales, por ejemplo) puede ayudarnos a obtener la motivación necesaria para seguir hacia delante.

Al fin y al cabo, al involucrar a otras personas en ese propósito nos asegurarnos de ser observados y ante los ojos de los demás no queremos en modo alguno pecar de débiles y pusilánimes.

Eso sí, al hacer público un propósito debemos elegir un objetivo específico. No vale proclamar a los cuatro vientos que vamos a escribir un libro sino más bien que vamos a escribir al menos un capítulo a la semana.

4. Tomarse descansos

Un truco infalible para ser más productivo es hacer pausas. Al fin y al cabo, el cuerpo y el cerebro no están hechos para trabajar de manera incansable y sin ninguna pausa.

De igual modo que los atletas descansan adecuadamente para dar fuelle a su rendimiento, la productividad necesita pulsar el botón «pause» de vez en cuando para recargar las pilas.

Un paseo de 5 o 10 minutos de duración o una pequeña charla sobre algo que no tenga que ver con el trabajo bastan para llenar el depósito de la productivida y emprender más tareas.

5. Establecer fechas tope

Tener una fecha tope específica en mente puede ser algo sumamente motivador a la hora de pasar a la acción.

Las fechas tope convierten lo que es a priori solo abstracto en algo concreto y nos ayudan también a otear la meta.

Así y todo, debemos ser cautos con los «deadlines» si estamos involucrados en tareas altamente creativas que exigen por nuestra parte poner en funcionamiento nuestro pensamiento divergente. En este caso las fechas tope pueden torpedear nuestro rendimiento en lugar de espolearlo. Además, cuando una fecha tope es excesivamente severa, nuestra motivación tiende también a caer en picado.

Los españoles somos los europeos más dispuestos a pagar más por datos ilimitados y de los que menos confían en el 5GAnteriorSigueinteEste spot filipino es tan efervescentemente estrafalario que parece venido de otra galaxia

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