La sostenibilidad es una prioridad global, y la colaboración entre empresas y la sociedad es más relevante que nunca, con el fin de asegurar un futuro mejor. Pero, por otra parte, la sociedad está demandando una mayor veracidad en las afirmaciones realizadas sobre la sostenibilidad, rechazando el «greenwashing» que promueven algunas marcas para lavar su imagen.
Women Action Sustainability (WAS), la asociación de mujeres directivas que buscan que la sostenibilidad esté presente en la alta dirección de las empresas de la mano del talento femenino, revela las conclusiones del informe «Empoderar al consumidor en la era de la transparencia: impacto de la Directiva (UE) 2024/825 en la comunicación de la sostenibilidad».
En palabras de Mónica Chao, presidenta de Women Action Sustainability, «en un contexto global donde los desafíos ambientales y sociales son cada vez más prominentes, nos parece crucial fomentar una comunicación sostenible que sea transparente y rigurosa. Nuestro objetivo y compromiso es el de seguir liderando este diálogo, siendo además conscientes de que el panorama normativo continuará evolucionando. Especialmente habrá que estar atentos a la futura ‘Directiva de Alegaciones Medioambientales’ (Green Claims Directive) y, en el ámbito español, al desarrollo de la Ley de Consumo Sostenible», señala.
La sostenibilidad: un reto que supone un punto de inflexión
La Directiva (UE) 2024/825 de la Unión Europea supone un punto de inflexión al introducir medidas específicas para proteger a los consumidores contra el greenwashing, así como asegurar que las afirmaciones ambientales sean claras, detalladas y verificables. Además de introducir medidas para proteger a los consumidores frente a prácticas comerciales desleales como lo son las declaraciones ambientales falsas; la obsolescencia programada; y las etiquetas de sostenibilidad que carecen de transparencia.
Por esta razón, WAS presenta un documento práctico ante el «tsunami» regulatorio al que hay que estar atentos para evitar sanciones, y sintetiza los nuevos requerimientos para facilitar a los equipos de marketing la comunicación de su estrategia.
- Puedes acceder al informe completo a través de este enlace.
Trece claves para no caer en el greenwashing
- Proporcionar información clara, pertinente y fiable sobre el impacto ambiental de los productos, y garantizar que los consumidores tengan acceso a la información que respalda las afirmaciones.
- Las comparaciones medioambientales o sociales de productos deben ser objetivas, sobre características fundamentales y verificables.
- Hacer afirmaciones específicas en términos claros, visibles y respaldadas por un comportamiento medioambiental excelente (ej.: «el 100 % de la energía utilizada para producir estos envases procede de fuentes renovables»).
- Hacer afirmaciones ambientales sobre todo el producto o la empresa cuando estas sean ciertas y verificables.
- Hacer afirmaciones relativas a compensación de carbono siempre que, siendo reales y verificables,y basadas en el impacto real del ciclo de vida del producto.
- Promocionar el cumplimiento de requisitos legales que sólo se aplican a algunos productos específicos, pero no a otros productos competidores.
- Informar de manera clara, sencilla y comparable sobre el período mínimo durante el cual se proporcionarán actualizaciones de software en los elementos digitales, y en los contenidos y servicios digitales.
- Proveer información precontractual sobre la durabilidad y reparaciones del producto y sobre las actualizaciones gratuitas de software.
- Aportar información veraz y contrastada sobre la duración de elementos fungibles, piezas de recambio o accesorios, independientemente de si han sido suministrados por el fabricante o sus competidores.
- Informar a los consumidores sobre la existencia de la garantía comercial de durabilidad y la correspondiente etiqueta armonizada, recordando que también disfrutan de la garantía legal de conformidad.
- Exhibir la etiqueta armonizada de durabilidad de manera destacada y visible (envases, estantes, en comunicaciones, junto a producto de venta online…).
- Basar el uso de etiquetas de sostenibilidad en esquemas de certificación reconocidos o establecidos por administraciones públicas.
- Proporcionar, precontractualmente, la puntuación de reparabilidad del bien suministrada por el productor, u otra información pertinente sobre la reparación (disponibilidad, coste, procedimiento, etc..)





