SOBRE TU CARTA DEL SECTOR FOTOGRÁFICO PUBLICITARIO

Querido Javier:

Hace ya muchos años que nos conocemos y hace tiempo que no hablamos, pero ante tu artículo titulado "El cambio imparable que revoluciona la fotografía publicitaria" no me queda más remedio que hacer algunos comentarios, voy al grano:

Que Internet ha cambiado y cambia las cosas creo que nadie lo pone en duda. La pregunta es si siempre las cambia para bien.

En lo que a la fotografía respecta, es cierto que han surgido portales donde cualquiera puede subir y vender sus fotos, y que éstas son muy baratas, y también es cierto que a veces son utilizadas para campañas publicitarias.

También es cierto que unos pocos, de los millones de "amateurs" que suben fotos, ganan dinero con ello (¿te imaginas quién es el que siempre gana?). Al respecto de esto recomiendo consultar toda la información disponible en http://www.selling-stock.com (oh!, lo siento, hay que pagar por leer los artículos).

Yo también voy a decir algunas cosas ciertas, muy obvias:

Para utilizar una fotografía en una campaña publicitaria no solo hay que contar con el permiso del fotógrafo, es decir, haber pagado por el derecho de reproducción.

Si en la fotografías aparecen personas hay que tener el permiso de éstas (autorización del modelo); si se reproducen edificios protegidos, obras de arte, logotipos, etc, hay que obtener los derechos de propiedad intelectual de los mismos.

Hasta ahora el fotógrafo publicitario (o de cualquier tipo) era un profesional (qué palabra más antigua ya) que se encuadraba dentro de los oficios creativos y al que se le suponía (como al torero valor) una cierta capacidad de ver las cosas desde un ángulo distinto, de aportar su toque personal, además de todo un conocimiento técnico. El otro día asistí a unas jornadas organizadas por la Universidad Complutense (Facultas de Documentación) y tuve la oportunidad de charlar con un fotógrafo cuyo nombre lamentablemente no recuerdo (si lees esto llámame y únete a la lucha!) que me decía muy acertadamente que si es cierto que ya cualquiera puede hacer una foto, que provean con cámaras digitales a los chimpancés, que saldrá todavía más barato, y no pasa nada, que la cámara enfoca sola.

Y por último, como no soy ni escritor ni periodista aunque tengo un procesador de textos, y soy hombre de recursos limitados, acabaré con unos refranes, que siempre son muy socorridos:

Lo barato al final sale caro.

Nadie vende duros a pesetas.

Nada nuevo bajo el sol.

En todas partes cuecen habas.

A buen entendedor….

Un abrazo,

Melchor Sangro
Director de Marketing
LatinStock

Te recomendamos

México

2boca2

podcast

A3media

Compartir