Generación Y: inseguros, sin metas y con poco aguante

foto javier nueva carta 200Vamos con otra semana más, bien caliente, entre griegos que tienen a Europa en vilo y bastante enervada, y que ahora requieren otros 10.000 millones de euros de ayuda solidaria europea tan solo desde España, y con esa sorprendente "Web-Mordaza" o "Web de la Verdad" que desde nuestro nuevo Ayuntamiento de Madrid (AhoraPodemos) acaban de inventarse y colgar en la red para poner en su sitio a quienes ejercemos el libre periodismo en España. Vamos a ver cuánto tardan otras instituciones o incluso las propias marcas en España en lanzar sus propias Webs informativas ;-) para corregir y señalar a medios y periodistas que somos críticos (¿para qué si no ser periodista?) con ellos. Lo que hay que aguantar en esta España que da la sensación de no saber hacia dónde navega...

No son pocos los jóvenes de la generación Y o millennial que pasan por nuestra redacción o la de empresas, proveedores o anunciantes amigos, para realizar sus prácticas o primeros empleos. Y lo que vemos no siempre nos convence. Para hablarles claro a estos jóvenes, qué mejor que la carta directa que les ha dirigido estos días el redactor jefe del Huffington Post Deutschland, Sebastian Matthes. Veamos:gen y

"Querida generación Y: se ha escrito mucho sobre vosotros. Que sois creativos, que amáis la libertad, que pensáis de manera diferente sobre la carrera, que cambiaréis las empresas radicalmente porque os hacéis preguntas sobre su funcionamiento y porque rompéis obsoletas estructuras. Pero si os soy sincero: en mis encuentros con vosotros yo os veo de una manera bien distinta. Lo contrario a los que se escribe sobre vosotros.

Yo me encuentro con una generación que parece surfear por la vida sin metas y con inseguridad. Que parece buscar un mundo de ensueño creativo, equilibrado, de equipos y seguro. Un mundo que así no existe, y que nunca va a existir.

Querida generación Y: cuando os observo veo a demasiados jóvenes que se preocupan sobre su work-life-balance. Incluso antes de que work y life hayan comenzado realmente. Casi cada día me llegan nuevos ejemplos de empresarios conocidos: uno en una consultora informática busca jóvenes para ir integrándolos en la dirección de la propia empresa. Me cuenta que tras una etapa inicial de euforia tiran la toalla y prefieren quedarse con lo que tenían. Proyectos especiales quedan aparcados, lo mismo pasa con las ideas. Sucede una y otra vez. A los jóvenes colegas les falta empuje y ganas para andar la milla extra, me cuenta.

millennialYo pensaba, querida generación Y, que quizás no se os comprendía. Que a lo mejor tenéis ideales distintos y mejores, y un masterplan que solo conocéis vosotros. Pero comienzo a dudar. Naturalmente no sois todos iguales. Y hay algunos entre vosotros que persiguen sus objetivos con gran ambición. Que son brillantes teamplayers, que mueven realmente cosas. En mi equipo tengo a muchos así. Siempre han existido personas así.

Y no hay más de ellos, sino parece que ahora son menos los que son así. Lo decía el otro día el ex director de recursos humanos de Telekom (la Telefónica alemana): "los jóvenes de hoy no son todos almas creativas como se entiende a esa generación. Yo lo que estoy viendo es una generación insegura y que se mueve hacia atrás."

Una generación insegura con una postura al menos curiosa. Como aquella estudiante que quería hacer prácticas en una gran consultora y que una vez obtenido el puesto respondió: "coger cada día el tren de cercanías me es demasiado tiempo. Me será imposible aceptar su oferta." Hablamos de un trayecto de 30 minutos.

Quienes tienen mucho roce con vosotros, querida generación Y, ven una generación que extremadamente pronto se ve abrumada, que tiene más problemas para salir adelante. Ven una generación algo lloricona. Claro que no tiene que ser la "work hard play hard" cultura del rendimiento de la new economy. Eso no era sano.

¿Pero no creéis que quizás a muchos os falta un objetivo claro? Porque solo si la dirección queda clara las decisiones se convierten en lógicas y las derrotas en asumibles. Si la dirección no queda definida cada paso es discrecional. Y eso convierte la cosa en agotadora. Y con el tiempo produce infelicidad. El reciente estudio de la consultora Bensinger dice que uno de cada cinco sufre de depresión.

El propietario de una consultora de comunicación me contaba hace unos días la historia de un joven empleado que se quejaba de la alta carga en su trabajo. La empresa reaccionó y le cambió de puesto. Estaba satisfecho. Pero a los pocos meses el joven colega se quejó de que ya no tenía contacto con los clientes. El problema en una consultora es que el contacto con el cliente significa más trabajo. Viajes. Preparar presentaciones. Coctails networking en las tardes-noches. Justo lo que se le había hecho pesado antes.startup

Da la sensación, hablando con empresarios y directores de recursos humanos, que vosotros, querida generación Y, entráis con unas expectativas demasiado altas en el mundo laboral. Esperáis que el empleador cree un entorno perfecto. Un clima laboral de gran agrado, un equipo de amigos, un puesto perfecto. Es decir, que la empresa proporcione primero. Cuando antes era justo al revés...

Una y otra vez escucho que queréis llegar lejos, a la cima. Pero lo queréis en un cómodo teleférico que os lleve a la cumbre. Eso no encaja. Porque no todas las cumbres tienen su teleférico. Llegar a las cimas es un camino laborioso. Especialmente al comienzo, cuando aún no has encontrado tu ritmo.

Lo que a veces olvidáis, querida generación Y, es que al comienzo de nuestra vida laboral somos tan productivos como nunca más lo volveremos a ser después. Tras diez años en el trabajo tenemos más experiencia, podemos clasificar mejor las cosas y somos así más eficientes. Pero la curva del aprendizaje con los años va perdiendo fuerza. Lo que ahora alcanzáis no os lo podrá quitar después nadie. Pero para ello debéis fijar objetivo y misión. Y esto es algo que a muchos se os hace muy difícil.

¿Qué es lo que queréis en realidad, querida generación Y? Habláis de libertad. Pero yo veo una generación que desea trabajar en el estado (funcionariado) o en grandes multinacionales. Queréis libertad, pero con una potente red que os proteja y asegure... El problema: esa seguridad no existe. Sobre todo no en sectores y empresas que están formando el futuro. No me sorprende que por aquí se creen tan pocas startups.

millennials trabajoLa mayoría de los sectores se encuentran ante cambios dramáticos: la industria del automóvil, de los medios, bancos, retail. En ninguna empresa de los mayores sectores quedará una piedra sobre la otra. Aún ni han llegado los cambios que la digitalización y automatización van a traer. Habrá reestructuraciones masivas, empresas desaparecerán del mercado. ¡Y esto es una buena noticia!

Porque estáis en una situación única: vais a poder formar todos estos cambios. Sois vosotros los que vais a construir las empresas de medios del futuro, el coche de mañana y los que encontréis las respuestas a un suministro energético completamente limpio.

Pero esto solo lo vais a lograr si escapáis y rompéis con ese mundo de agrado y conformismo. Asumiendo riesgos y comenzando de verdad a cuestionaros las cosas (algo que aquí en este espacio se hace semanalmente ;-) El mayor riesgo sería buscar la seguridad. Creedme amigos y amigas de la generación Y. Y ahora, ¡a por ello!"

Ya los sabes joven, entre playas, viajes y juergas veraniegas, piensa en estas sabias palabras de Sebastian Matthes. Seguro te servirán de mucho.

Venga, ¡ahora toca disfrutar del verano!

Un fuerte abrazo y mucho éxito a los que entréis en breve al mundo laboral,

Javier Piedrahita
Fundador - Director

MarketingDirecto.com
[email protected]
Javier Piedrahita en Twitter, Facebook y LinkedIn

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