Miguel Albusac Design thinker - Brand planner

Compartimento secreto de tiempo

Nos concentramos cada día en completar nuestro trayecto y compromisos de la forma más eficiente. Sin tiempo que desperdiciar. Siendo lo del desperdiciar muy subjetivo. Mas bien haciendo magia para estirar y apurar cada minuto al máximo. Algo siempre necesario en Madrid. Así he pasado yo 15 años, trabajando en algunos departamentos de marketing y dos de las mejores agencias creativas.

Pero un día la rueda se para, y ya que se para, aprovechas para bajar y echar un vistazo alrededor. No existe la necesidad de apretar el paso para llegar a tu siguiente reunión. Así que puedes recrearte un poco más, y decides visitar la taquilla en la que fuiste amontonando muchos propósitos a la espera del tan preciado tiempo necesario.

Huele a cerrado y el cuerpo te pide algo de novedad. Un tiempo para estimular tu cabeza, estar con otra gente, aprender, sumar algunas buenas experiencias. Por lo que me pongo a valorar un periodo de expansión mental, desde el ángulo del aprendizaje. Algunos cursos pueden ser una buena forma de airear gran parte del ajuar que tenemos. Te permiten poner una base sobre la que construir una gran vivencia.

Dadas las muchas opciones que existen, en cuanto a duraciones y formatos, te puedes asegurar vivir en una gran ciudad, conocer gente, otra cultura y una serie de conocimientos, que en función de tu perfil, te pueden dar un estirón a nivel profesional y personal. Es fácil volverse loco en el proceso de valoración y búsqueda, tener un buen mentor o alguien que te oriente es bastaste útil. Antes es interesante ver y analizar qué zonas colindantes con nuestro entorno laboral, pueden ofrecer un complemento a las habilidades que ya tenemos.

En mi caso por no hacerlo muy largo, he optado por un bootcamp de Design Thinking en Amsterdam y un programa de Marketing Digital en Londres. El primero por ser un proceso terriblemente versátil para la solución de problemas y gestión del cambio empresarial, con foco en las personas. El segundo porque en el panorama actual, son tantas las facetas donde impacta lo digital, que se abren múltiples caminos en los que perderse para mejorar.

Algunas experiencias:

#1 Hacer cosas por primera vez sigue siendo reconfortante. Nuevo lugar, nuevas caras, nuevas tareas.

#2 Las plataformas digitales son de gran utilidad. La de esta escuela era muy buena, permite poner en contacto al alumnado antes de empezar el curso. Por lo que ya puedes contactar con tus compañeros antes y saber cómo son, qué hacen, qué les gusta. E incluso quedar en los días previos.

#3 En el acto de escuchar a alguien de otro lugar, es bueno deshacerse momentáneamente de convicciones, creencias y costumbres propias para entender mejor al que habla. Sin querer le ponemos nuestro velo. A menudo prejuzgamos, interiorizamos y nos creemos nuestras propias conclusiones.

#4 Una multitud de aplicaciones y mapas invaden tus dispositivos: compañía aérea, alquiler de hospedaje, aplicaciones de consumo de datos, de distancias recorridas e itinerarios, de transporte urbano…

#5 Te das cuenta de que perder algunas comodidades es posible.

#6 Tus redes sociales se van tiñendo de contactos con apellidos exóticos y de diferentes nacionalidades.

#7 Sientes como que un pedazo de ese sitio y esa gente te pertenece.

Algunos aprendizajes:

Sin entrar al detalle comparto, lo que creo que en mayor o menor medida, puede ser útil para cualquiera en el sector.

-Lo primero siempre objetivos y estrategia.

-La persona, bien definida en el centro. El mundo está hecho por y para las personas. Qué sienten, qué buscan, cómo es su viaje, qué sensaciones experimentan por el camino, qué frustraciones o satisfacciones acompañan en ese recorrido, físico o digital. Ponte en su lugar.

-Identifica problemas o zonas del proceso susceptibles de mejora. Lanza una montaña de ideas, por peregrinas que parezcan. Filtra, escoge, afila.

-Pelotea con alguien para tener otra visión del tema. Ten a mano siempre objetivos y estrategia.

-Haz un prototipo maqueta o prueba, susceptible de mejora y muéstralo a la persona/s para la que está pensado. Que dé su opinión, diga si puede resolver el problema y qué cosas mejoraría.

-Conceptualiza, empaqueta, traduce en tiempos y recursos. Clásicos básicos.

-Implementa y mide. Si no es perfecto pero resuelve, vale. Es fácil quedar atrapado en un sin fin de posibles mejoras, porque siempre todo es mejorable, pero ya habrá una versión 2.0

-Ciclo: hacer, implementar, medir, corregir, mejorar, volver a hacer, volver a implementar, volver a medir, volver a corregir, volver a mejorar… Y así sucesivamente. Esto es terriblemente versátil. Se puede aplicar a un nuevo producto, a una start up, a una gran compañía, a un proceso de trabajo, a un equipo o estructura, a ti mismo… Es prácticamente infinito.

-No te dejes apabullar por el tecnicismo. Las cosas importantes siempre serán sencillas.

-Y las herramientas, por especificas y complicadas que parezcan, se aprenden usándolas. Si es tu liga a por ello, si no, con que sepas en qué consisten y sus beneficios, puede ser suficiente. Recuerda también que una herramienta puede tener varios usos, y de usos inesperados, salen resultados igualmente inesperados y a veces sorprendentes.

En resumen:

La verdad es que cuando te pones en movimiento, lamentas no haberlo hecho antes.

Y es que tiempo, siempre hay. Lo que hace falta es la voluntad. Y luego en función de la situación de cada uno, recursos y obligaciones, hacer un plan a medida.

Encuentra tu tiempo.

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