Comprar seguidores, una mala moda

La compra de seguidores en redes sociales para simular popularidad es una moda lamentable que está creciendo entre emprendedores, celebridades y políticos.

Comprar seguidores

Los sitios web que ofrecen comprar seguidores en el mercado hispanohablante son cada vez más. En ellos, cualquier persona puede comprar seguidores para Twitter, fans para Facebook, visualizaciones para videos de YouTube e incluso seguidores para Instagram por precios demasiado accesibles y demasiado tentadores. Pero incurrir en esta práctica no es una decisión sabia, y puede traernos varios dolores de cabeza: además de no generar actividad real, constituye un riesgo para nuestra imagen pública.

La oferta de seguidores

Quienes ofrecen estos servicios son generalmente programadores con conocimientos e hacking, que explotan las vulnerabilidades de diferentes redes sociales para crear cuentas en forma masiva y automática, con software especializado. Las cuentas creadas son falsas, en el sentido de que no representan a personas reales, aunque suelen tener nombres y fotografías. Estas cuentas falsas se conocen en el habla cotidiana como "bots" o "zombies". Por supuesto, no interactúan con las cuentas a las que siguen en forma alguna.

En compraseguidores.com, una de las webs más visitadas, pueden adquirirse 1.500 seguidores falsos para cualquier cuenta de Twitter por sólo U$S 15, y 10.000 seguidores por U$S 80. Las visualizaciones de YouTube son otro servicio polémico que brinda "popularidad masiva e instantánea", haciendo parecer que cualquier video constituye un éxito viral. Es común que algunos de los videos virales que difunden bloggers y periodistas hayan pasado por esta artimaña.

El público que compra seguidores es bastante amplio: emprendedores que cuentan con pocos seguidores y fans en sus cuentas, jóvenes que quieren verse populares, celebridades que quieren mantenerse en boca de todos, e incluso publicistas deshonestos que desean falsear el éxito de sus campañas.

¿Cómo reconocer la compra de seguidores?

La mentira, como suele decirse, tiene patas cortas. Es fácil reconocer a las cuentas falsas: suelen ser cuentas inactivas, y las fotos generalmente son tomadas azarosamente de Internet. Una fan page con miles de fans pero sin interacciones es un indicador posible de compra de seguidores. Además, para Twitter existen servicios como Twitter Counter y Fakers, que delatan la cantidad de seguidores inactivos y falsos que existen en cada cuenta. Revisar cualquier cuenta de celebridad con estos servicios nos brindará una imagen bastante fiel de cuánta de la popularidad de esa celebridad es real, y cuánta "fingida".

Otra de las formas en que se evidencia la compra de seguidores en Twitter es a través de las estadísticas diarias. Un crecimiento súbito e inexplicable en la cantidad de seguidores de una cuenta suele ser indicador de compra. Tal es el caso que vivió Mitt Romney durante su candidatura presidencial en 2012: en 24 hs. su cuenta de Twitter @mittromney recibió inexplicablemente más de 100.000 seguidores nuevos, una cantidad extraordinariamente alta, considerando su promedio diario. La noticia, publicada por importantes medios del mundo, se convirtió en un bochorno público, si bien no pudo comprobarse quién fue el responsable detrás de la compra.

Siempre ha sido preferible elegir la vía lenta pero segura, de crecimiento en redes sociales a través del buen contenido, el "engagement" y, por qué no, las ofertas y promociones. Estas técnicas han probado sobradamente que se puede crear y rápido en redes sociales, atrayendo seguidores y clientes reales.

Juan Quaglia

http://marketingaholic.com
juanquaglia
[fbcomments]
Te recomendamos

Cannes

Outbrain

el sol

A3media

FOA

Compartir