Cuadro de mando integral para PYMES

Uno de los principales errores que nos encontramos a la hora de pensar en la realización de un CMI es que esta herramienta estratégica forma parte del mundo de las grandes empresas y que una pyme o micropyme no le va a sacar rédito. Error.La realización de un cuadro de mando integral es tan importante como método de seguimiento como un ejercicio de meditación y planificación estratégica del rumbo que tomará la empresa a medio y largo plazo.

“Un cuadro de mando integral optimizado nos mostrará la evolución de los indicadores clave para todos los apartados de la empresa que queramos monitorizar”

Desde la creación del primer CMI, se han clasificado 4 pilares o apartados básicos: financiero, cliente, interno y aprendizaje. Cada uno de ellos engloba una serie de objetivos o KPI’s que la empresa debe ir monitorizando a lo largo del año y estableciendo unos rangos o valores sobre los que dibujar su porcentaje de éxito o consecución.

¿Por qué es importante para una PYME?

Básicamente porque permite tomar conciencia de aquello realmente relevante para la empresa, y las interconexiones que existen entre las diferentes áreas. Ver cómo mejoramos en un factor puede suponer un atraso en otro, o bien la mejora de 2 o 3 métricas asociadas.

Si tenemos un negocio familiar, como por ejemplo un restaurante o un bar, podemos ver una serie de indicadores muy interesantes para valorar la calidad del servicio que ofrecemos y que percibe el cliente por ejemplo.

Pongamos un caso simple que lo ejemplifique:

¿Qué evolución han tenido las propinas? ¿Qué nivel de propinas queremos que haya mensualmente? Podría parecer un aspecto menor, pero las propinas dirán mucho de nuestro nivel de precios y de la atención que el cliente ha percibido. Cuanta mayor satisfacción tenga el cliente por el trato, la calidad de nuestros alimentos y la relación calidad/cantidad/precio, mayor será la propina que acumulemos. A ningún trabajador le importará demasiado las propinas que se generen salvo que sean relevantes para su sueldo, pero a nivel corporativo es un método más para medir la evolución de la empresa. Además, es tan simple como hacer recuento mensual y traspasarlo a un Excel. Una vez lo crucemos con datos históricos o veamos qué días o qué turnos son los que generan más propinas, podremos incluso saber qué empleados son los más valorados por los clientes. Y no olvidemos que la mejor fuente de información es aquella que nos aportan los clientes.

Un cuadro de mando integral está al servicio de este tipo de métricas, siendo este el documento, herramienta o programa que vertebrará todos estos datos en una interfaz que nos sea entendible y clara, mostrando y destacando aquello que realmente nos importa tanto para hoy como para el próximo año. Además, detectar a tiempo desviaciones nos puede ahorrar grandes cantidades de dinero, que para el caso de una pyme o micropyme es todavía más importante que para una empresa con mayores posibilidades económicas.

Si te interesaría llevarlo a la práctica y no tienes muy claro cómo empezar a diseñar tu cuadro de mando integral, te dejo una guía gratuita donde podrás ver paso a paso cómo realizar tu propio CMI .



Sobre el autor:

Roger Llorens, licenciado en Administración y Dirección de empresas por la Universidad Autònoma de Barcelona, completando sus estudios en la Linnaeus University de Suecia. Especializado en Marketing Online desde 2008, ha trabajado como diseñador de proyectos de posicionamiento web (SEO y Marketing de Contenidos), campañas en redes sociales para empresas y pymes (SMO – SMM) y estrategia online corporativa y comunicativa para varias empresas y startups.

Roger Bretau

http://www.marketingenredes.com
rogerbretau
Te recomendamos

Cannes

Regalos Ecology

Experiencias

Atresmedia

Compartir