Cuando la publicidad muere

Quedan 5 segundos para que tu puntero se abalance sobre ese cartel que te permite ver tu vídeo favorito, y ahí estás tú, cual vaquero del salvaje oeste, esperando el momento para disparar y librarte del estúpido anuncio.

Ese momento de gloria para algunos, es en cierto modo un sentimiento de culpa para todos los que adoramos la publicidad y queremos vivir de ella.

Es ahí cuando surge la pregunta: ¿Tenemos demasiada libertad para menospreciar la publicidad?

Cada vez que cambiamos de canal durante un intermedio, nuestro mando a distancia se convierte en un revólver que dispara contra los anuncios, que los apaga, que los mata.

Y esto es porque visto desde una perspectiva general, la publicidad es algo molesto, que aparece sin nuestro permiso y nos hace perder el tiempo. Todo lo que sea “libre de publicidad” se percibe como bueno, cosa que nos perjudica mucho.

Así se crea el negocio de la Anti-Publicidad: Puedes pagar para ver una película sin anuncios, tener una cuenta Premium para no sobresaltarte mientras escuchas música o descargar aplicaciones para bloquear todo tipo de publicidad web.

La publicidad nos vende una atención que cada vez compramos menos, y no debemos dejar que eso ocurra, no debemos permitir que la gente esquive la publicidad, que la aparte de su vida. Tenemos que luchar por una publicidad original, creativa y de buen gusto.

Larga vida a la buena publicidad.

Vía: We love advertising

admin

Te recomendamos

#Highway2Sales

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

Compartir