El estado de las cosas

Siempre me ha gustado el título del disco de Kortatu, “El estado de las cosas” y lo utilizo con fruición. No me gustan ellos, no me gusta su mensaje, no me gusta ni siquiera el ska-borroka. Pero el título, la imagen, y la letra que lo acompaña, siempre me ha resonado. Ha sido relevante para mí, a pesar de toda la distancia que nos separa.

Porque me siento identificado con esta especie de lamento por la falta de gnosis, y su aceptación de la incapacidad de tener conocimiento cierto. Hay gente que es capaz de moverse en la incertidumbre, como los prisioneros en los campos de exterminio nazi, que te decían aquello tab brutal de “Te terminas acostumbrando”, y gente a la que la falta de certidumbre “les oxida las venas”.

El asunto es efectivamente, que se cierran los astilleros. No, no exactamente eso, porque la demanda de barcos sigue existiendo, aunque menor y dirigida a astilleros más baratos. Es más bien que se acaban los corsés de ballena, como en la novela gráfica de Will Eisner The name of the game donde podemos ver diferentes generaciones de una familia judía afrontando, entre otros problemas, que los corsés de ballena se van, lamentablemente, al carajo. Porque como decía Mark Twain, la historia no se repite, pero suele rimar.

Bien, se van al carajo los corsés. Pero se van los balleneros, los fabricantes de arneses, y mucho de lo que ahora se llama “industria auxiliar”. Y muchas veces el problema no es la fábrica, sino toda la industria auxiliar.

El problema es que hay que dinamitar la cadena de valor. Y que no se va a dejar dinamitar.  Eso pasa siempre y con eso hay que contar.

Yo veo mis teorías y sus aplicaciones como parte del ecosistema publicitario futuro, que incluirá, indiscutiblemente, storytelling, branded content, Social Personotecnia, Transmedia, y muchas más cosas adicionales que a lo mejor todavía no conocemos. Será un mishmash de tecnologías, know how, etc… Pero si tengo claras tres o cuatro cosas:

  • La publicidad, tal y como lo conocemos, saltará por los aires. Pero no porque lo diga yo, sino porque sencillamente, con el grado de indiferencia actual y la aparición de incontables mecanismos antibrasa, las posibilidades de ser relevante para las nuevas generaciones son cero cartón del cero.
  • La cadena de valor actual saltará por los aires. Es posible que las compañías que actualmente son las más relevantes en el escenario publicitario puedan seguir viviendo, pero lo harán como Kodak: Siendo una fracción de lo que son actualmente en tamaño, y reconvirtiendo sus líneas de negocio a las que tengan sentido. Primero pasarán por una megaconsolidación, como todos los grupos editoriales actualmente, para luego ir desfilando al matadero de manera silenciosa. O con un estallido. Importará lo mismo.
  • Saldrán cincuenta startups con alternativas. Diez sobrevivirán, tres triunfarán. Ni puta idea de cuales, ni de donde,  Espero ser una de ellas, pero no tengo ninguna garantía. Lo que si sé es que alguna de las triunfadoras usarán personotecnia en sus diferentes vertientes.
  • El horizonte temporal dependerá de que un cliente final con dos cojones puestos encima de la mesa se salte la cadena de valor. Bastará un Campofrío, un american Express, un Telefónica o un Macy’s. Una vez visto que es posible, aparecerán cien ripoffs, se descubrirán nuevas cosas, se probarán mil, se descartarán novecientas, se harán mil papers y se vivirá otra edad de oro de la industria. Con muchos actores diferentes. De los actuales, la mitad estarán muertos, la mitad capitidisminuidos. Hablé largo y tendido en mi anterior post de las razones.

Y este último punto, al hilo de lo que dice Gonzalo: El cliente será el centro del universo. Su capacidad de generar perfiles relevantes, basados en su know how del negocio, se volverá clave. Pero ahora mismo no tiene los skills. No sabe como hacerlo. No es capaz de modelar contextos. No es consciente de que sus briefings actuales son lamentables. Pero el primero que abrace el credo, y los primeros medios que sean capaces de reingenierizarse para servir publicidad relevante, y la primera agencia que es expecialize en briefings por segmento y contexto, y los primeros creativos multimensaje… serán los elegidos sobre la tierra.

Amigos, vamos a vivir tiempos de incertidumbre perpertua. Acostúmbrese o colapse. Ya sé que le gustaría ser como su padre, treinta años en el mismo trabajo, pero no va a ser así. O mejor dicho, si, es igual, solo que los ciclos que eran de treinta años ahora son de cinco. Y si no, pregúntenle a Blackberry.

Vía: PublicidadSingular

recuenco

http://www.abypersonalize.com
Te recomendamos

TAPTAP

ICEMD

ADN

Recopilatorio

Enamorando

Compartir