El triste trabajo de una teleoperadora

Hace un par de meses he estado trabajando como teleoperadora y la verdad es que me he acordado de MarketingDirecto. Lo pasé muy mal y al final pedí la baja voluntaria. Y no por que no vendiera... Sino más bien porque con cada venta que hacía me sentía mal. Soy una tonta, pero qué le voy hacer si así es mi natura.

Eran campañas de Lotería, y claro nos decían que había que echarle morro, ser más agresivos, La verdad es que... se me daba bien pero por alguna razón me sentía mal, especialmente cuando ya me daban el número de su cuenta, en el fondo muy adentro quería que no lo hicieran. Una compañera me decía que con las ventas debía saltar de alegría. ¡Qué va...! no podía. Ojo, que tampoco mentía pero sí que me los camelaba.

En fin, esto de vender se me da mejor con productos de belleza o ropa porque no siempre el producto puede ser malo. Y el cliente siempre lo puede usar. Es más tangible pero... con la lotería es vender ilusión... Aún recuerdo a un chico que estaba en el paro y que me compró el producto pensando que la lotería le sacaría de la crisis. Yo le dije que existía esa posibilidad pero... eso estaba más verde que la pera, decía para mis adentros; aunque uno nunca sabe nada de lo que puede pasar, ojalá les vaya bien.

A parte de eso te ponían un pizarra con las ventas de cada una para que nos picáramos las unas a las otras, eso de las pausas visuales pocas. La gente se volvió muy competitiva pero de malas maneras, el peloteo a los jefes. Y no poder llevar a tu hijo al médico... Son cosas que no te dejan indiferente.

Tuve de todo... quiero quedarme con la amistad de algunas compañeras, que por cierto, ya no trabajan, las echaron al paro a regañadientes.

Me gustaría ser teleoperadora pero de recepción de llamadas algo así. Ya veré que es lo que me espera más adelante.

Gracias por escucharme.

Anonimo

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