Friki-marketing

Basándonos en la definición de “friki” o “friqui” que podemos encontrar en Wikipedia ( ya que la Real Academia de la Lengua Española todavía no acepta dichos términos) aparecen cuatro claros adjetivos: extraño, extravagante, estrafalario y fanático.Del mismo modo que por ejemplo el mundo de la estrategia empresarial posee sus “gurus” como el Sr.Porter o el Sr.Mckinsey, encontramos que los inicios del “efecto-friki” se remontan en nuestro país (via TV) varias décadas atrás con personalidades de renombre y calibre como:

- Sr.“El niño del mechero”.

- Sr.Paco Porras.

- Sr.Carlos Jesús.

- Srta.Carmen de Mairena.

Si conceptualizamos a estos señores como “mentores” de dicho efecto podemos establecer la evolución que ha apreciado el mismo en el periodo de unos veinte años aproxidamandente.La base comunicativa utilizada por los mismos no se ha modificado: eligen un canal, codifican su mensaje, la victima-receptor lo recibe y he aquí el milagro de la comunicación.

La amplia capilarización actual de medios comunicativos y la extensión hiperfragmentada de los mismos (blogs, web 2.0, redes sociales, TDT, etc), permite la posibilidad de facilitar espacio y prestar atención a dichos personajes y a sus actuaciones o eventos que de por si no tendrian peso mediático alguno.La democratización que aporta tener una webcam, tarifa plana y tiempo libre permite en la actualidad entre varias aspectos mas, poder comunicar nuestro “todo” a todos.

Del mismo modo que los químicos pueden formular medicamentos para curar y paralelamente con los mismos componentes pueden realizar sustancias tóxicas mortales podemos establecer el mismo paralelismo con la utilización de las herramientas de comunicación.¿Alguien pierde una mínima fracción de su valorable y caro tiempo en escuchar o prestar atención a quien aporta algo positivo, constructivo o educativo? (que rollazo!, pensareis.)

¿Dónde está la neurona que activa nuestra atención respecto al friki-marketing?

A la palabrota, a la burla,a lo soez, a lo que nadie en público acepta pero que a la vez:

- Todo el mundo comenta con su compañero de trabajo.

- Todo el mundo busca en “Youtube”.

- Todo el mundo participa en el efecto piramidal de promoción (reenvio de emails “a la brava”, SMS con jingles, etc.

El friki-marketing no es solo un personaje que aparece en los medios, el friki-marketing como tal es ya una modificación evolutiva de la mercadotecnia basada en el componente psicológico de la burla o comunmente “caspo-cachondeo”.

¿ Es friki-marketing la aparición de un Sr.(con apellido de serpiente) en un programa de un “ente” estatal poniendo “a parir” a todos los presentes?

¿ Es friki-marketing la aparición de un expresidente de gobierno levantando un dedo en todos los medios internacionales?

¿ Es friki-marketing el programa que se dedica a ir por los barrios marginales de nuestro país preguntando “¿y esto cuanto vale?” o “¿aquí hay mucha droga?, ¿no?.

¿ Es friki-marketing la manipulación actual de contenidos en los noticiarios de TV con la concentración de “crónica negra española” de casi un 40% de tiempo y el “nada porciento” de economia?. (¿para que?, deben decir los redactores, “con el pollo que hay”).

Suponiendo, claro está, que lo diga un triste redactor de telenoticias.¿Y si lo dice un gobierno?.Creo que era el Sr.Juvenal el del lema “circo y pan “ ahora modernizado a nuestro ibérico “ liga de fútbol y subsidio de paro”.

Por desgracia, el friki-marketing está mucho mas desarrollado y extendido de lo que creemos pero cabe tener presente que el sustento y futuro del mismo se basa en nuestro consumo.Nuestra “sagacidad devoradora” trasladada en audiencias televisivas, visitas a portales, conexiones a blogs, SMS, etc permiten que el efecto se reproduzca exponencialmente y que formemos parte sin querer de dicho negocio.Aunque no saquemos tajada del mismo, quizás el mas inteligente es el friki que almenos cobra!

Ya se de donde sale el apellido, no era por lo de la serpiente... es porque es mas inteligente que nosotros.

Jordi

http://
Te recomendamos

Energy Sistem

School

Podcast

BTMB18

Compartir