INGENIO 2010 Y CREATIVIDAD - Emilio Jurado

Ya llegó. El gobierno elegido en las urnas el pasado 2004 adornó su programa con severas críticas al modelo de impulso a la Innovación de los anteriores responsables y con la promesa de convertir a ésta, la política de Innovación en el motor del cambio del modelo económico de nuestro país. Ingenio 2010 es la respuesta al compromiso adquirido. No es tiempo de juzgar, pero sí de analizar e introducir elementos en el debate que creemos esenciales para la fijación de una estrategia acertada en política de innovación desde un punto de vista general y aún más importantes desde la óptica de la actividad en que nos movemos en el mundo de la comunicación basado en la creatividad.

Lo que podemos llamar entramado de la Política Científico Técnica y su correlato Innovador determinado por las actuaciones de I+D+i en España tiene una serie de rasgos distintivos, casi todos ellos disminuidos, insuficientes o muy por debajo de lo que cabría esperar en el seno de un medio social en el que anida una de las culturas más pujantes y vivas del planeta.

El número y la calidad de la producción innovadora en nuestro país es decepcionante se use el indicador que se desee. Ni el nivel de inversión, ni el número de acciones, ni la masa crítica necesaria, ni el número de instituciones implicadas, ni la producción se acercan al nivel que cabría esperar de la cuna de una cultura que resulta arrolladora desde el punto de vista de los valores culturales: Lengua, Patrimonio, Cultivadores, Logros, Proyecciones y Futuro.

Si toda Política Científico Técnica ha de ser rigurosa y exigente consigo misma, en el caso de España el rigor y la exigencia además se multiplica, pues provienen de la responsabilidad de vivificar y potenciar un espacio cultural que es el soporte vital para una parte importarte de la Humanidad.

Lejos de ello, cada año vemos como la apuesta española por la innovación se encuentra estancada entre una voluntariosa adscripción formal (sucesivos planes nacionales de I+D+i) y un diletante "dolce fare niente". El seguimiento de las memorias sobre innovación más objetivas, sin duda alguna las realizadas por la Fundación COTEC -abanderando un optimismo que sólo justifica su espíritu combativo y su talante alentador-, son decepcionantes para quienes creemos que el futuro se dirime en parte en los campos de la Investigación, el Desarrollo y la Innovación.

Y lo que resulta aún más decepcionante es la cortedad o incapacidad que muestra la sociedad española para beneficiarse de lo que son sin duda sus principales valores. La cultura es el fruto de la acumulación de experiencias creadoras y creativas. La cultura española es especialmente rica en número y calidad del acumulado de capital intelectual y creativo.

Lejos de aprovechar esta fortaleza de nuestra estructura social, la creatividad aparece marginada en la definición y aplicación concreta de la Política Científico Técnica que debe liderar la Innovación en nuestro entorno. Rectificar esta indeseable situación es el principal objetivo que perseguimos cuando ponemos en marcha el análisis de esta cuestión tal cual hemos intentado en este articulo.

Recomponer la unidad de acción entre propuestas de innovación y logros de la misma mediante la participación de la creatividad como factor reactivo es una apuesta que puede sonar utópica, pero la utopía y la abstracción son elementos siempre presentes en la acción innovadora y en la acción creativa.

No puede escapar a nadie que haya reflexionado sobre esta cuestión que recomponer el maridaje Innovación y Creatividad tiene sus dificultades, que cada planteamiento ha desarrollado sus propias estrategias y que sin resultar antagonistas sí que es necesario establecer un espacio intermedio de encuentro. Eso es lo que proponemos, creemos entre científicos, tecnólogos, gestores y creativos un espacio para la negociación, para la participación y para el beneficio mutuo y general. Ello requiere una profundización en el conocimiento que tenemos del fenómeno de la integración de la Creatividad como motor de generación de valor añadido en la Innovación.

A la espera de conocer el desarrollo de Ingenio 2010 desde esta tribuna abogamos por recuperar la integración de todas las disciplinas basadas en el dominio del análisis simbólico de la realidad, algo que es propio de tecnólogos, gestores, científicos y creativos.

Emilio Jurado
Director de CDIEM (Consultoría de aplicación del factor trabajo)
[email protected]

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