Innovación como construcción social

El objetivo que persigue el presente artículo, es un señalamiento que permite demostrar que los sistemas y las estructuras no son estáticos, sino más bien se plantea una continua estructuración. De igual forma se pretende puntualizar, la relevancia que se atribuye a catalogar una organización, la cual dependiendo de su clasificación, adoptará una innovación en cualquier aspecto, en base a su inteligencia organizacional, entorno en la que se desenvuelven y bajo su propia construcción social demandada, permitiéndonos entender la importancia de identificar y atacar en específico a un segmento de mercados.

Cuando hablamos de organizaciones, lo primero que podría figurar en nuestros pensamientos, es si nos referimos a una organización pública o privada, pero cuando hablamos de organizaciones gubernamentales, partimos de dos supuestos: el gobierno como ente monolítico y las organizaciones gubernamentales como sus instrumentos.

Por lo que al hablar de organizaciones gubernamentales como instrumentos, nos permite entender que tienen su participación como una sociedad plural y heterogénea. De la misma forman, hacemos alusión a la terminología de “instrumentos”, cuando estos nacen predeterminados en sus fines, su estructura y su forma de funcionamientos.

Dado lo anterior, es que podemos entender el que en las organizaciones gubernamentales se manifieste un comportamiento multidimensional, donde se busca responder a una lógica global y externa.

Al hablar de instrumentos de organizaciones gubernamentales, debemos entender que éstos nacen predeterminados en sus fines, su estructura y sus formas de funcionamiento, por lo que nos será fácil entender y catalogar las estructuras de poder que de ellas emanan y bajo las que se encuentran supeditadas, donde un segmento de mercado tal pareciera no ser necesario o ignorado en base a la estandarización de su oferta, caso contrario a las empresas privadas, dónde la misma competencia exige segmentar los mercados que se estarán atendiendo.

La interrogante que postulamos es: “¿Cómo innovan las organizaciones gubernamentales? “, debiéndose entender que hablar de una innovación es hablar de una construcción social que involucra factores individuales, organizacionales, y contextuales que afectan a su adopción, como bien lo señala Damanpour, (1989).

Resulta muy interesante la postura que adopta Thompson (1967), en la que cataloga a la innovación como producto del control jerárquico, así como quienes sostienen que la innovación por el contrario, es producto de la autonomía individual “proceso planeados por la cúspide organizacional con un sentido de inducción de arriba-abajo”, pero donde también muchas veces la innovación surge de los subordinados o se induce por parte de éstos. (innovación-burocracia)

De igual manera consideramos importante hacer alusión a otra postura más reciente a las mencionadas anteriormente que sostiene Mascarenhas (1991) , la que propone un enfoque más mercantilista, en el que soporta que la adopción de innovaciones ha sido positivamente relacionada con la intensidad de la competencia., por lo que el potencial innovador de una organización se origina en presiones del contexto y en acciones de competidores, situando a la innovación como un proceso reactivo., una estructura adecuada de competencia por empresa.

Lo anterior puede constatar la importancia de identificar la clase de organización en la que queramos emplear el elemento de concepto de innovación, ya que desde la perspectiva de diferentes autores, ésta se torna diferente según el enfoque que busquemos darle ya sea hablando de una innovación técnica o administrativa, donde de la misma forma se habla de un segmento de mercado el cual varía su intencionalidad, y dependiendo del giro y magnitud de la organización.

A medida de conclusión, es conveniente enfatizar en lo expuesto anteriormente, donde se dan iniciativas innovadoras que no logran desencadenar proceso de cambio, por lo cual no podría concebirse como innovación organizacional a partir de la definición propuesta, lo anterior es la principal confusión que tenemos en las empresas, al considerar que el simple hecho de realizar tareas por hacerlas y sin un objetivo o cambio alguno, es digno de considerársele como innovación.

Se propone adoptar una innovación como estrategia, en la que lejos de hablar de un proceso reactivo, hablemos de uno proactivo, en el que no precisamente se tenga que innovar para contrarrestar a la competencia sino lejos de lo anterior, anticiparnos a la misma. De igual forma será necesario argumentar la velocidad de innovación, para poder hablar un proceso proactivo, con una orientación estratégica y de capacidad organizacional entendiendo esta como resultado de una construcción social muy específica de cada organización.

BIBLIOGRAFIA:

ü Cabrero,Enrique:David Arellano yMa. De Lourdes Amaya 2000.”Cambio en organizaciones gubernamentrales: Innovación y complejidad”

ü Damnpour, Fariborz, “The Adoption of Technological, Administrative, and Acrillary Innovatons:Impact oforganizacional Factors” en Journal of Managemente, nùm. 13, 1987

ü Mascarenhas,Briance,”Adoption,discontinuation and retention of a capital good innovation”, en Journal of Managemente Studies, Vol. 28.nùm. 1. enero de 1991

ü Thompson, J, Organizaion in action, McGraw-Hill,Nueva York, 1967

LYA OROS

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