Diego Ramos Consultor comercial en Súmate Marketing Online

Jedis o Siths: el papel de las agencias de marketing frente al reto de los objetos conectados

El boom del internet de las cosas y su crecimiento exponencial durante los últimos seis meses ha provocado una burbuja de objetos conectados, softwares, sistemas de seguridad, sistemas operativos, aplicaciones, etc.

En este ecosistema descontrolado, caótico, en el que la pillería y el Hit First  impera sobre la lógica y el control, las agencias de marketing se enfrentan a un desafío sin precedentes.

Uno de los mayores retos al que nos enfrentamos es la recolección de datos. No todas las agencias están preparadas para hacer frente a la demanda de los clientes, que ansían conocer los hábitos de los usuarios en la mayor amplitud posible. Esa amplitud engloba un análisis constante, en tiempo real, profundo, multidispositivo y global, generándose un enorme volumen de datos que tratar, cruzar y medir. Los objetos conectados serán una más de las fuentes de datos que deberemos analizar y, dado su crecimiento, en un futuro cercano podrán convertirse en la fuente que más tráfico genere. Es aquí donde el departamento de Business Intelligence tendrá un papel clave a la hora de crear modelos específicos para cada cliente.

Deberemos reflexionar sobre el control de datos y la privacidad de los usuarios, y sobre cómo las agencias podemos asumir el rol de mediador o moderador entre empresas y usuarios. El interés primario de una agencia debería ser satisfacer a sus clientes, en este caso, a las empresas que contratan sus servicios. Una de sus grandes inquietudes en este momento es conocer en todo momento los movimientos de su target. Por otro lado, las propias empresas a las que asesoramos se deben a sus clientes, y en ellos está la elección del respeto a la privacidad y de ofrecer la posibilidad de elegir qué datos quieren compartir los usuarios con ellos.

Como agencia, podemos usar nuestro poder como asesores y como proveedores de información para guiar a las empresas ciñéndonos a un código deontológico que respete la privacidad de los usuarios, tratando aquellos datos cuyo consentimiento expreso poseemos tal y como exige la nueva LGPD. Pero también podemos utilizar “el lado oscuro de la fuerza”, es decir, aprovechar este ingente caos para recopilar el máximo de información posible para agradar a nuestros clientes, lo que puede tener consecuencias muy positivas a corto plazo, pero que pone en peligro la fidelidad y confianza de los usuarios con las empresas en el medio-largo plazo, cuando se haya estandarizado y consolidado (esperemos) la regulación del ecosistema IoT.

Lo que está claro, es que debemos adaptarnos a la nueva realidad y empezar a incorporar en nuestras estrategias de marketing los datos e información recopilados de los objetos conectados. Si ahora nos encontramos en el paradigma del Mobile y Video First, el siguiente previsiblemente tendrá que ver con la inclusión del IoT en la planificación estratégica. Cualquier departamento de nuestra agencia deberá medirse a los desafíos que ello conlleva. Las estrategias SEO y SEM deberán anticiparse y adaptarse a las exigencias de los futuros algoritmos que previsiblemente valorarán nuevos indicadores de optimización y posicionamiento. En Inbound Marketing tendrán que meditar sobre los hábitos, canales o dispositivos con que interactúan los usuarios y desarrollar sus Buyer Persona con mucha más precisión y con características no conocidas hasta este momento. De esta forma podemos crear estrategias combinadas online-offline de proximidad basándonos en datos de geolocalización o estrategias upselling y crosselling en función de los datos de uso o caducidad de los objetos.

En resumen: ¿Debemos usar la fuerza para el bien (común) o unirnos al lado oscuro?

Diego Ramos, consultor comercial en Súmate Marketing Online

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