La e-yaculación precoz: del Big Data… al Big Brown

Probablemente la definición más extendida de eyaculación precoz sería aquella que dice algo así como “eso no sé lo que es, a mí no nunca me ha pasado”, aunque siendo pragmáticos podríamos definirla como “aquella acción realizada antes de tiempo por causas derivadas de la emoción, la inexperiencia o el calentamiento global”.

Dicha acción suele estar identificada en la mayoría de las ocasiones con personas jóvenes, con falta de práctica y en la mayoría de los casos con ganas de agradar, a veces a uno mismo, y a veces en conjunto con la pareja.

Pues bien, el origen de la E.P. (por aquello de no repetir tanto a la susodicha) viene dado por algo que esperamos con impaciencia, algo que alguien nos ha dicho que es muy bueno, que tenemos que hacer sí o sí en nuestra vida, y sobre todo, algo que nos va a hacer sentir francamente bien… Vamos, como si hubieran dejado participar a Chuck Norris en la escena del Desembarco de Normandía en Salvar al Soldado Ryan.

Claro, a estas alturas del post ya me imagino la típica sonrisita de alguno rememorando (sólo para sus adentros, recordad chicos que estas cosas no se cuentan ni aunque os estén torturando con la saga completa de Crepúsculo), esa vez donde a él le pasó… mientras al mismo tiempo y de forma inconsciente pero innata y autodidacta, él mismo se va autoinventando excusas para ese maldito día: el alcohol, la juventud, los años en el Monasterio Tibetano escuchando la dulce melodía del Gong y los mugidos de los Yaks….

Y cuando ya parece que ha pasado, que oyes la voz de tu madre mientras te dice “Hijo tranquilo, ha sido una pesadilla”… aparece de nuevo, de forma inesperada, como si de un Kinder Sorpresa se tratara… pero en formato Big Data.

Sí amigos, el Big Dataese tan esperado Santo Grial que nos va a hacer girar en redondo todo lo que estamos haciendo como si fuéramos la cabeza de la niña del Exorcista, y nos va a descubrir un mundo lleno de oportunidades… como cuando Mónica Lewinsky empezó a trabajar en la Casa Blanca.

Y sí, la verdad es que el Big Data va a ser una gran oportunidad que en ciertos sectores va a suponer una auténtica revolución; sí, es también verdad que va a ser una gran oportunidad para aquellos proveedores que sepan trabajar sobre el volumen de datos, crear una gama de servicios adaptados y ofrecer un servicio pleno a los clientes… Pero por el contrario, también es verdad que el acceso y la oportunidad a este “Big Data” no será para todos, no porque no lo quieran, sino porque no lo necesiten.

Si recordamos y ponemos en práctica nuestra particular memoria histórica, a todos se nos pasará por la cabeza eso que se llamó (y todavía se llama) Market Intelligence. Evidentemente supuso un paso adelante en cómo los profesionales del Marketing entendimos la forma en que teníamos que definir la relación con nuestros clientescómo podíamos identificar posibles nichos de mercado y sobre todo, cómo podíamos ser más efectivos.

Pero si seguimos practicando nuestro particular ejercicio de memoria, también recordaremos que el acceso a este tipo de herramientas era costoso y no estaba al alcance de los bolsillos de todas las empresas, que la necesidad de datos (y el volumen que la propia empresa poseía), también debía de ser alto para que los proyectos fueran rentables (y viables) y, por último, que el mercado de proveedores estaba compuesto por un número reducido de especialistas (y sí, también de algún vendedor de humo que recientemente ha sido adquirido y terminó cargándose el sector).

En definitiva y al igual que pasará con el Big Dataun mercado con esas características de demanda, concentrada en las grandes (y algunas medianas) empresas y con una oferta liderada por un grupo reducido (y reconocido) de proveedores, se puede llamar de todo, menos masivo.

Y todo esto empalma con el momento “Había una vez un Circo” que estamos viviendo con los datos que se están publicando sobre el 2.0 y las Redes SocialesSi hiciéramos caso a todo lo que se está escribiendo (y los medios están recogiendo), la mayoría de las Pymes nos estaríamos forrando a capturar clientes conFacebook; los procesos de selección ya no los estaría haciendoel Departamento de Recursos Humanos sino elCommunity Manager de turno… y España, queridos amigos, no estaría en crisisestaríamos tan sólo con un cambio de moneda en curso donde el Euro estaría siendo sustituido por 166,386 “Me Gusta”.

La desgracia de todo esto es que hay gente que se lo cree, gente que desesperada (y descentrada) por conseguir clientes para reflotar su compañía, invierten su tiempo (y sus esperanzas) donde no deberían… gente que en definitiva, al halo de estos datos y bajo la promesa de que “algo” francamente bueno se están perdiendo, caen en la e-yaculación precoz… y es entonces cuando el data, ese “Big” data, se convierte en un brown, en un Big Brown.

Valentín Hernández

www.guidance.es
@valen_hernandez
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