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La era de la intuición, los "ratas" de Apple y otras cosas que vimos en unas horas en The App Fest

Ya al pisar el Teatro Circo Price te dabas cuenta de que The App Fest no iba a ser un evento de tecnología más como los cientos que se pelean nuestra bandeja de correo electrónico. Estaba oscuro, había pufs (aunque solo para prensa) y una percha con ropa y atrezzo en el escenario. Demasiado oscuro, quizá, para los nostálgicos que aún tomamos notas en una libreta que NO brilla.

Óscar Hormigos, director de The App Fest, hizo una breve introducción cuyo punto principal fue el agradecimiento a Movistar por su apoyo. Y es que no es lo mismo hacer un evento que hacer un evento patrocinado por Movistar. De entrada, hay un wifi para los impacientes aparatitos de los asistentes, lo que es de agradecer. El director se despidió con un «espero que estos días os llenen de ideas» y dejó paso a los actores de Impromadrid Teatro que se encargarían de presentar a los cuatro ponentes de la primera parte del festival, titulada «Revolución APP». La performance empezó con una pantalla en la que se mostraban a tiempo real los trazos dibujados por un artista y acompañados de música en directo. Pedazo de intro hecha a mano hasta el último detalle.

El primer ponente fue Lofti El-Ghandouri, de Creative Society. Cuando consigo darme cuenta de que no es un monologuista habla de cómo al principio de los tiempos las innovaciones ocurrían cada mil años y, ahora, ocurren mil innovaciones cada año. Después anima a la audiencia a no tener miedo a hacer cosas diferentes, y explica cómo el «cuatro ojos» se convirtió en el «friki» que inventa cosas que los demás tenemos que aprender a usar. Pero la enseñanza más clara que saqué de su ponencia fue que estamos en la era de la intuición: lo más valioso que tiene el usuario de la nueva era es que aprende a usar las cosas, experimenta. Él lo llama el «salto de la rana»: no hace falta haber tenido un MacBook para poder usar un iPad. Otra sorpresa en pantalla, por si decaía la atención: una cuenta atrás de tres minutos para que ningún ponente se pase de la raya.

De nuevo la música, de nuevo los dibujos en vivo. Pero de pronto el estilo del trazo cambia: es Javier Mariscal al mando del lápiz óptico. Su ponencia se titulaba «Creando con APPs. Gracias, Steve», aunque cualquiera lo diría después de oír de su boca afirmaciones como «Los de Apple son ratas, ratas, ratas«. Una pena el problema técnico que imposibilitó la conexión entre el iPad de Mariscal y las pantallas de la sala, porque nos quedamos sin ver lo que venía a enseñarnos. Pero él llenó el espacio magistralmente y «Mariscalmente», con batallitas quizá un poco de «abuelo Cebolleta» («cuando nací no existían ni las fotocopias»), pero, ¿quién no ama ese tipo de anécdotas? Explicó cómo enviaba los trabajos a imprenta y se daba cuenta de un color equivocado demasiado tarde, cómo las nuevas tecnologías nunca funcionaban y cómo se sorprendía de que un ordenador no quitara la creatividad. Una ponencia breve, entrañable y diferente que sin duda recordaremos los que estuvimos allí.

No puedo decir lo mismo de la de María Maicas de RTVE. Creo que mañana ya se me habrá olvidado. Y no es que no fueran interesantes algunos de los temas que trató (me quedo con la explicación de las posibilidades de la HbbTV), sino que se pasó un poco con la autopromoción, lo cual se reflejó en los tuits que iban desfilando a sus espaldas. Si estás ante un público exigente y el evento proporciona la transparencia necesaria para que la gente de su opinión, es recomendable la humildad y el tratamiento de temas de interés general para caer simpático.

El ciclo lo cerraba una intervención muy distinta: Basel Ramsis hablaba de la revolución egipcia y la importancia de las redes sociales en ella. Una persona que arranca una conferencia en un evento llamado «The App Fest» diciendo «no entiendo de APPs» merece mi atención. No tenía un PPT. En la pantalla solo está la foto de Khaled Said (el joven que fue sacado de un cibercafé por la policía egipcia y torturado hasta la muerte). A partir de este hecho, las redes sociales hicieron posible una revolución que culminó con la dimisión de Mubarack. La ponencia fue dura, seria y con tintes políticos y sociales. La moraleja: las APPs y las redes ya no son solo un entretenimiento. Pueden ser la herramienta para hacer cosas grandes e importantes. «A través del móvil puedes ser un actor político«, afirmó Ramsis.

Después, un coffee breack con frío y viento pero caras satisfechas. Y, desgraciadamente, hay que volver al trabajo, que no es poco.

Me gusta la determinación con la que ponen «Madrid, 2012. Primer APP Fest«. Lo dicen seguros de que habrá más. Muchos más. Y han conseguido que yo también esté segura de que los habrá.

Isabel Garzo (PR & Communications Manager. BTOB)

BTOB

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