Gonzalo Figari Head of disruption en dentsuX

La presencia tiene algo de lo que la ausencia carece

Ausencia - Gonzalo FigariHe aprendido a teletrabajar, debo confesar que no sabía cómo manejarlo en un inicio, no sabía cómo manejar mis tiempos y me descubría a las 11pm sentado frente al portátil. Conseguí hacerle un espacio a dentsuX dentro de mi casa pero también fui comprendiendo varias cosas, nuevos códigos… Por más que la cocina esté cerca de tu mesa de trabajo no debes abrir la puerta del refrigerador automáticamente cada media hora (eso engorda), aprendí tras quedarme tieso y acalambrado a ponerme de pie y estirar cada dos horas brazos, torso y piernas o también aprendí lo importante que es empezar el día con 10 minutos de meditación, nunca había meditado en mi vida.

Somos animales de costumbres y cometí el error de ver las noticias cada día y empecé a pensar que esta nueva normalidad sería la única normalidad, que mi trabajo sería únicamente desde casa a partir de ahora (mixed emotions a mil por hora).

Cuando el estado de alarma se suavizó,  salí a pelotear unas ideas con un compañero de trabajo con el que hablamos cada día 3 veces al día por video conferencia. Decidimos vernos físicamente, tras guantes, mascarillas, manteniendo el distanciamiento y con manos y brazos embadurnados en gel desinfectante, caminamos durante hora y media dando vueltas por calles vacías y tiendas cerradas, la velocidad del intercambio de ideas fue un autentico baile coreográfico, con esa misma persona en video llamadas estábamos al 75% y aquí íbamos al 150%, tal vez fue la emoción de vernos otra vez, la conexión fluida sin pantallas de por medio, hablar sin miedo a interrumpir al otro o ser interrumpido por la retaguardia en casa. Ese día volví pensando que si bien el teletrabajo y las videoconferencias nos habían salvado la vida, la conexión cara a cara era viajar en primera clase.

No quiero ser mezquino con la comunicación en tiempo real a distancia, es maravillosa, he podido dar charlas a gente en diversas ciudades, he aprendido a hablar sin ver caras ni las reacciones de la audiencia, he sido mas puntual que nunca en todas las reuniones, he viajado a nuestra oficina de Barcelona varias veces sentado en el salón de casa y lo más importante: hemos podido seguir trabajando mientras cuidábamos nuestra salud y la de los demás.

En dentsuX hemos empezado la vuelta al cole…

Llevo algunas semanas nuevamente sentado físicamente en mi puesto de trabajo. Por ahora somos pocos los que venimos a la oficina. Vamos llegando por goteo para respetar las medidas de seguridad de la empresa. Mascarillas, gel, temperatura y distanciamiento están siendo vital en esta nueva etapa presencial.

Echo de menos trabajar en casa únicamente por estar cerca de mi familia. Tener tiempo con la familia es lo único realmente bueno que me ha dejado el COVID-19.

Pero volver a mi mesa, a mi silla, a este espacio compartido que se llama oficina (pero que también es nuestra casa), me ha hecho volver a sentir ese magnetismo especial, es como cuando un actor sube a un escenario o un futbolista pisa el césped de un estadio. Pasa algo. Cambia tu pulso. Tus sentidos se afilan. Me he dado cuenta que no somos solo una empresa, una agencia es principalmente “un estado de animo compartido”. Como una banda de música que cuando está junta y sus integrantes no necesitan ni mirarse para tocar bien. Hemos aprendido a teletrabajar juntos y también hemos aprendido a valorar la conexión sin dispositivos de por medio. Hoy aunque tenemos media cara tapada con una mascarilla, vemos las sonrisas en los ojos de nuestros compañeros y eso nos hace sentir que SOMOS es mucho más fuerte que SOY.

Y que sin duda ESTAR físicamente en un sitio es la versión más Premium que puedes ofrecer de ti mismo.

Gonzalo Figari, Head of disruption en dentsuX

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