Erik Häggblom Senior Media Executive Transforming Businesses through Data

Las emociones marcan el nuevo camino

Las horas extra de luz y la llegada del calor presagian la inminente llegada del verano, que confluye con el plan de desescalada. La euforia que acompaña la recuperación de libertades contrasta con la politización de la crisis, pero de golpe se abre una ventana de aire fresco muy necesario a nuestras vidas.

Con todo el territorio nacional pasando a la fase 1 se relajan las restricciones de nuestra movilidad y del comercio tras dos meses de absoluta paralización para sectores como el turístico, automoción, horeca, minorista, portabilidades telefonía y loterías entre otros.

Ya durante las últimas semanas se viene observando un aumento del consumo y con la posibilidad de colgar el cartel de “abierto” de nuevo, podemos esperar una importante recuperación de la inversión publicitaria en Junio, tras un Abril y Mayo francamente malo.

Sin embargo conforme se recupera la intensidad de las campañas publicitarias, debemos preguntarnos si estamos reconectando con el mismo consumidor de hace meses.

Si bien durante éste periodo de confinamiento hay marcas valientes que han mantenido su comunicación, aportando valor y cercanía a la sociedad durante el pico de la pandemia, fortalecido así su equity de marca, ya hay evidencia de una determinada saturación con la conversación e infoxicación en materia del virus y por ende del role de las marcas como nuestros “acompañantes” durante la pandemia.

Como sociedad hemos sufrido un importante shock y para las marcas que buscan reconectar y generar relaciones de cierto peso resultará fundamental entender los sentimientos y motivaciones de los consumidores que dirigirán su comportamiento en los meses venideros.

En definitiva, ¿Quién es nuestro consumer persona “post-confinamiento”?

Venimos de un tiempo de reflexión y autoconocimiento. Nuestras prioridades han sido principalmente la familia, la salud, sentirnos seguros, la situación política y económica y vivir el presente.

Ha aumentado nuestra valoración de disponer de tiempo para nosotros mismos, la libertad, conectar con la naturaleza, nueva rutinas y la esencia de la vida.

Nuestras expectativas a futuro se centran en disfrutar de las cosas sencillas de la vida y compartirlas con nuestros más queridos en un entorno de seguridad.

Evidencia de ello es el enorme crecimiento de la demanda en segmentos con la venta de piscinas desmontables o el alquiler de viviendas con terraza.

Lo que más anhelamos está relacionado con el ocio y la socialización real, al aire libre y al sol, el contacto personal, los besos y abrazos, así como comer fuera y viajar.

Todo se reduce a sentir emociones y para ello necesitamos contacto humano, pero no buscamos necesariamente cosas nuevas, sencillamente deseamos reclamar nuestra vida social y nuestras libertades, pero siempre que nuestra seguridad personal como la de nuestros familiares no se vean comprometida. La seguridad es prioritaria.

Durante éste periodo de confinamiento hemos desarrollado nuevos hábitos y comportamientos que hemos añadido a nuestras rutinas, fundamentalmente en torno a la salud física y mental.

Por tanto las marcas deberán de pensar en la re-conexión con su consumer persona “post-confinamiento”, según estudio de Livit Design, donde se resaltan las siguientes características:

  • Conscientes: que apreciamos lo sencillo y seguro.
  • Sociales: La familia y los amigos lo primero. Amantes de la libertad, del contacto humano y las interacciones sociales. Juntos somos más fuertes.
  • Responsables: Salud y bienestar es el nuevo mantra. Maximizar el tiempo, mayor conciencia económica y más exigentes con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea.
  • Libres: Libres de viajar, de vivir el momento y disfrutar de la vida
  • Orgullosos: Orgullosos de los trabajadores que vivieron la primera línea, orgullos de nosotros mismos. Resilientes. Más fuertes.

La re-conexión publicitaria abre a nuevos posibles “momentos de la verdad” entre marcas y consumidores, desde el primer nuevo GRP, pasando por intensificación de la comunicación y acompañando la desescalada hasta la nueva normalidad.

El propósito de marca es más importante que nunca que ya conectar emocionalmente requiere que las marcas continúen su humanización, adaptando su tono y personalidad y la propuesta de valor, de forma empática a las necesidades actuales descritas del consumer persona “post-confinamiento”.

Necesidades que en nuestro país serán algo particulares, por la dureza del azote de la pandemia y las repercusiones económicas que tendremos que soportar, con el retraso de las compras de productos de alto valor, pero también con el incremento de las compras por vía online.

El canal digital se torna estratégico como vía de conexión y crecimiento de ventas y una definición pormenorizada del consumer persona “post-confinamiento” adaptada a los targets específicos de cada marca es una oportunidad para sacarle el máximo partido a la tecnología y el data-driven marketing.

En los últimos años la capacidad tecnológica de activación de audiencias ha ido madurando y en la actualidad, ya sea via TV, radio o prensa, tanto analógica como digital, existe oferta de segmentos de perfiles, cada vez mejor categorizados.

Con una buena planificación de audiencias, encastrada en un buen plan de medios y algo de ayuda tecnológica, se puede realizar un targeting actitudinal hacia nuestro consumer persona en los nuevos momentos de la verdad para cada marca.

Si como marca quieres crecer, pregúntate en estos días si el canal que quieres utilizar te permite conectar de forma más precisa con las emociones de tu audiencia post-confinamiento. 

Erik Häggblom, Senior Media Executive Transforming Businesses through Data
Te recomendamos

Living Marketing

EVO Banco

Outbrain

Adecco

Podcast

Compartir