Los valores del corporativismo

A menudo escuchamos temas relacionados con los valores corporativos de esta o aquella empresa. Es más, la gran mayoría de éstas tienen uno de sus apartados web reservados exclusivamente para ello

Los valores corporativos, aquello que conscientemente intentamos transmitir pero que inconscientemente podamos estar contradiciendo.

“Y es que más allá de los valores corporativos está el corporativismo, que de por sí solo marca los verdaderos valores de la empresa”

Antes de hablar de que somos una empresa detallista deberíamos empezar por cambiar los interruptores de la oficina. ¿Cómo íbamos sino a transmitir a nuestros clientes ese nivel de detalle?

El corporativismo habla por sí solo. Ser corporativo es dedicar una parte de la atención de la empresa a mejorar el ambiente laboral, la armonía visual, la adecuación de los colores de nuestro logotipo a los documentos y elementos que dan vida a la oficina… Este tipo de acciones denotan profesionalidad, seriedad y un alto componente de detallismo.

Si cuidamos nuestra oficina hasta el detalle de cambiar los interruptores de las diferentes salas para combinarlos con el color de las paredes, muebles o puertas: ¿Qué estaremos transmitiendo a todas nuestras visitas, tengan o no una voluntad comercial?

¿Debemos empezar cambiando los interruptores? No, obviamente que no, pero es una forma muy representativa de medir hasta qué nivel estamos siendo verdaderamente corporativos si buscamos transmitir los valores comentados.

¿Y si somos, por el contrario, una empresa con un perfil más anárquico y liberal?

En tal caso la decoración y la distribución de los espacios jugarán nuevamente un papel importante para ello. No son pocas las empresas que tienen sofás, pufs, o máquinas de café en los lugares más insólitos. Potencian el pensamiento de que cualquier rincón de la oficina puede ser fuente de inspiración y un espacio de trabajo si el empleado lo considera oportuno para ese momento. No hay despachos fijos ni mesas asignadas a cada trabajador. En estos casos se respira creatividad, un desorden que debe estar en algún modo controlado y que debe transmitirse en los resultados de los proyectos en forma de éxito y diferenciación. Para este tipo de empresas, por seguir con nuestro ejemplo de los interruptores de la oficina, podría optarse por unos más coloridos y con diseños cambiantes, quién sabe, lo que evoque una mayor inspiración que es lo que se busca. Al fin y al cabo, también este tipo de empresas busca en los detalles que se alinee su perfil corporativo con lo que realmente quieren transmitir a empleados y visitantes.

¿Qué representa tu corporativismo? ¿Qué valores transmite tu oficina? ¿Y el clima laboral que se respira entre tus empleados?

Esa será la realidad que muchas personas vean en tu empresa por lo que adecuarla a lo que realmente se quiere transmitir puede acabar siendo esencial, y más si queremos darle al corporativismo de la empresa el peso y relevancia que puede llegar a tener.



Sobre el autor:

Roger Llorens, licenciado en Administración y Dirección de empresas por la Universidad Autònoma de Barcelona, completando sus estudios en la Linnaeus University de Suecia. Especializado en Marketing Online desde 2008, ha trabajado como diseñador de proyectos de posicionamiento web (SEO y Marketing de Contenidos), campañas en redes sociales para empresas y pymes (SMO – SMM) y estrategia online corporativa y comunicativa para varias empresas y startups.

Roger Bretau

http://www.marketingenredes.com
rogerbretau
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