Marketing viral en estado puro, puro helado

Si os digo que en este post vais a ver un anuncio de helados, puede que os imaginéis a unos cuantos niños corriendo felices calle abajo en busca del puesto donde venden su sabor favorito… os estaréis equivocando. Si estáis fantaseando con algún astro del deporte, algún conocido actor o una esbelta modelo prescribiendo una marca determinada… os estaréis equivocando. Si os viene a la cabeza una madre dándole uno a su hijo o hija, un baile desenfrenado en la arena de la playa o una música facilona de fondo… os estaréis equivocando, otra vez.
Y es que, por mucho que le dèis vueltas a la cabeza, a ver quién es el listo, creativamente hablando, que se imagina lo siguiente:
 

Enlace al vídeo en YouTube

Es más que probable que en este instante estéis en una especie de estado de shock y necesitéis darle de nuevo al play (además de pestañear varias veces seguidas). Porque, esos ojos abiertos hasta el límite, que se mantienen sin pestañear durante un minuto… esas pupilas que se clavan en las tuyas (espectador) mientras el helado se come a sí mismo… esa voz en off misteriosa narrando cosas extrañas… El vídeo no deja indiferente a nadie, es imposible. 

¿Qué dice la voz en off? 
Transcribo la locución porque no tiene desperdicio:
 

There’s good reason for my glistening skin. And how I shine. And how my pores are so…clean, clear. I eat Little Baby’s ice cream. It keeps me young. It keeps me…light on my feet. I spring, from activity to activity. I love my job. I love my life. When you eat Little Baby’s ice cream you’ll wink and nod and hug and high five each other with great enthusiasm. This is a special time. Little Baby’s ice cream. Ice cream… is a feeling.

Se relatan los pensamientos de la persona-helado. Se nos descubre el secreto de su piel brillante y de sus límpios poros, jugando sutilmente con las palabras (“And how my pores are so…clean, clear”). Se trata de Little Baby’s ice cream,la marca de helado que según manifiesta él mismo, le mantiene joven, vivo y con energía para realizar actividades una tras otra. A la bola de helado personificada le apasiona su trabajo, le encanta su vida. Aunque no lo parezca, es feliz.



¿Qué o quién es Little Baby’s Ice Cream?

Choca el contraste entre el dulce nombre de la marca y la comunicación empleada por la compañía. No hay duda de su originalidad. Podéis fijaros en el nombre de sus helados, en su variedad de sabores (tienen hasta de pizza) o en otro de sus vídeos, igual de surrealista: 
Para entender mejor toda esta paranoia, creo impescindible hacer una parada en la sección “Who we are” (nuestro “Quienes somos?”) de su página web. Conociendo quién crea y con qué intenciones, comprenderemos mejor lo que estamos viendo. Resulta hasta coherente
La empresa fue creada en mayo de 2011 y nació casi como una broma de la mano de tres músicos que buscaban montar algo, Cuando Pete Angevine, Martin Brown, y Jeffrey Ziga decidieron montar una heladería, tuvieron claro que debían ofrecer algo distinto, porque no pretendían elaborar el mejor helado sino sorprender a los posibles consumidores y disfrutar en el camino. Se subieron a un vehículo de tres ruedas, lo personalizaron y empezaron a distribuirlo por las calles de Filadelfia. Al principio le dedicaban los fines de semana, hasta que dejaron sus trabajos y se centraron en su “juguete”. 
Así, han posicionado su producto como un helado artesanal, de sabores únicos y asombrosos. Su materia prima proviene de vacas criadas en granjas locales, hecho que garantiza su calidad y frescura. 
Se dirigen a un público de mente abierta, claro, no importa su edad, solo que sea capaz de no cerrarse ante lo nuevo, por muy diferente que sea.
 


Resultados 

El vídeo, colgado por la marca en YouTube el primero de agosto, se convirtió rápidamente en un éxito en cuanto a viralidad. En un mes, ha conseguido más de 2 millones de visitas y multitud de reacciones, tanto positivas como negativas. A muchas personas el spot del helado autocaníval les resulta demasiado inquietante, escalofriante y aseguran en sus comentarios que jamás consumirán un helado de la marca. Yo me permito dudarlo. 
La viralidad ha puesto a Little Baby’s ice cream en el punto de mira y eso siempre es un gran paso. Porque, como dijo Oscar Wilde: “Solo hay una cosa peor en el mundo que estar en boca de los demás, y es no estar en boca de nadie.” Ahí lo dejo.
 

Artículo publicado en mi blog Marketódromo: http://marketodromo.wordpress.com

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Eva DP

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