Mensaje de un chico nacido en el seno de la crisis

Nací el 18 de enero de 1975 en el centro de Buenos Aires, a pocos días del 24 de marzo de 1976, que fue el comienzo de una terrible y nefasta crisis institucional donde los militares un día dijeron: "Señores, desde ahora en más mandamos nosotros". Gracias a eso –y muchos factores más- empecé a crecer con mi madre natural y con mi madre no elegida llamada crisis.

Desde ahí mi vida fue signada por estar en una eterna crisis, y las pasé todas desde que nací. Si bien la crisis empezó mucho antes (en 1930), a mi me toco vivir, la hiperinflación y el desabastecimiento de Alfonsín a fines de los 80, donde no me olvidaré nunca que los precios subían en cuestión de minutos. Un litro de leche a las 9 de la mañana costaba por ejemplo 1 y a las 11 hs. costaba 1,20. Además, recuerdo la triste imagen en la televisión de ver a gente en masa saquear los supermercados. Y estos saqueos no estaban organizados por gente pobre solamente, sino también, gente de clase media que estaba desesperada y cuyo único objetivo era darle de comer a sus hijos.

La crisis ya era parte de mi vida y en el 2001, donde de buenas a primeras, el gobierno y los bancos decidieron retener los ahorros de millones de personas, generando una desesperación tan grande, que muchos le dijeron adiós a un país para siempre, y hasta muchos hasta se han matado viendo como los ahorros y las ilusiones de toda una vida quedaban desvanecidas injustamente. También en esa época, se produjo un acontecimiento histórico conmovedor en donde, por primera vez millones de argentinos salimos a la calle con las cacerolas vacías de no tener nada que poner adentro y las golpeamos tan fuerte, que ese ruido ensordecedor despertó a un presidente de su largo letargo para que se vaya en un helicóptero desde la casa de gobierno para no volver nunca más.

¿Y después? cinco presidentes en una semana. Sí señores, aunque ustedes no lo crean. En esa época de transición se eligieron cinco presidentes en un lapso de 7 días. Hubo nombramientos que duraron horas. Increíble, pero real. Así que, después de nacer, vivir y crecer en el seno de la crisis, un buen día le dije adiós, no quiero verte más la cara por un largo tiempo. Y como miles de argentinos me vine a España pensando en poder disfrutar las mieles del crecimiento sostenido y la belle epoque europea.

Pero lo mío fue distinto, yo no me vine por necesidad, yo vine solamente a cambiar un poco la escenografía, a conocer nuevas personas, culturas y países, para tener un pensamiento más flexible y así poder pensar distinto y ser cada vez una mejor persona. Pero, no. Cuando llegué al aeropuerto de Barcelona hace un poco más de un año la que me estaba esperando con los brazos abiertos, ¿saben quién era? Sí señores, la crisis. Al principio reconozco que me enojé y no quería ni saludarla. Es más, pensaba que si lograba escaparme y salir por otra puerta, en una de esas, podría liberarme de ella por un tiempo, y después que se tome el trabajo de encontrarme. Pero no, al final tome una vieja frase de mi madre que me decía "si las cosas pasan es porque tienen que pasar" así que la abracé nuevamente y disfruté de estar con ella. Reconozco que la noté distinta, no tenía esa horrible apariencia del 2001, sino que ahora viste Chanel y va con un bolso Louis Vuitton a todas partes.

Ahora debo reconocer que para mí es muy extraño ver la crisis en Europa, ya que de solo pensar que la gente disfrutó más de 15 años de crecimiento sostenido y que muchos empiecen a conocer lo que es una crisis, más que extraño en mi cabeza me parece una utopía. Ahora como no me gustaría quedarme en la queja y que esto sea algo productivo, me gustaría contarles más que nada a los que nunca la vivieron – porque sé también que ustedes pasaron por crisis terribles en su historia- lo que va a pasar de malo y de bueno si la crisis persiste. Cabe aclarar que no soy un experto economista, ni sociólogo, ni nada. Simplemente soy una persona que nació en las entrañas de la crisis y le gustaría dejar un mensaje a los que nunca pasaron por ella. Lo malo es que siempre en una crisis, y más cuando no se la conoce, es que se crea un clima de desesperación alarmante. Es como que la gente se desespera antes de que empiece la crisis en sí. Esto lo vi varias veces, y comienza como una gran bola de nieve, uno le dice a otro ¿leíste el periódico, me parece que se viene una crisis terrible?. Y el otro se lo comenta a otro y así a otro, y a otro y así sucesivamente hasta generar lo que yo llamo "clima de crisis". Ahí la crisis se empieza a relamer mirando desde arriba.

Luego de eso aparece en escena el monstruo de los despidos, esto es fundamental en una crisis, porque es una solución rápida y sencilla, y la mejor excusa que tienen algunos empresarios de deshacerse de los costes fijos para tener un poco más aire. Una solución rápida y sencilla y poco pensada para que la soga se corte perfectamente por lo más fino. En esta etapa todos piensan que mañana se les va a comunicar el despido, y eso tiene como resultado que se trabaje con un terror a cuestas que lo único que genera es trabajar más y peor. Esas son las dos cosas que en el principio pasan en una crisis, dos claves que en ellas me detengo porque no quiero centrarme en lo malo y si tomarme mi tiempo de contar lo bueno.

Ahora, ¿qué tiene de bueno haber nacido en el seno de la crisis y haber pasado toda una vida junta a ella? Primero, que uno ya le conoce sus mañas y es bastante más complicado que asuste y desespere. Segundo, que es una excelente oportunidad para crecer. Para los chinos crisis y oportunidad comparten el mismo ideograma. Y esto no es casual, la crisis es la increíble oportunidad que tenemos de hacer las cosas mejor, de optimizar sistemas, de pensar distinto, de innovar. Es extraño como el ser humano aprende y es mucho más productivo cuando se encuentra en un contexto de crisis y de dolor, que cuando se encuentra en un buen momento. Hagan memoria y recuerden todos los cambios que se generaron después de las guerras mundiales. Mi tango, nació de una crisis y del dolor para citar otro ejemplo. Ahora las cosas son distintas, los que tuvieron suerte de haber tenido negocios en un contexto donde era muy complicado perder, ahora van a tener que además demostrar que son inteligentes y ser más competitivos para poder seguir adelante.

Crisis es la oportunidad de decirle basta al despilfarro, ya que ahora los que lo hacían, van a tener que hacer cuentas y pensar en donde se puede optimizar los costos. Crisis, si se la toma de una manera inteligente es trabajar mejor y enfocarse siempre en las soluciones y nunca en los problemas. Crisis es tener el desafío de pasarla inmune y después de tener el placer de recordarla como una experiencia de crecimiento. Crisis es poner en tela de juicio todo lo que se estaba haciendo hasta ahora, para tratar de ver cuales fueron los aciertos y errores para poder modificarlos y salir adelante de la mejor manera. Crisis es la oportunidad que tenemos de unirnos y ayudar al otro, de ser solidario con el que se desespera y tocarle la espalda y decirle "yes, we can". Crisis es empezar a tener una cultura del trabajo distinta y pura. No es mirar el reloj cual carrera de obstáculos para que marque las 18:00 horas y liberarnos del castigo de trabajar. Y esto no lo digo para que los empresarios se aprovechen de esto, sino lo digo para que se cambie la actitud y se entienda el trabajo como un lugar donde hay que estar contento de lo que se hace, y pensar que solo salimos de una crisis con trabajo y con esfuerzo.

Crisis es apostar a pensar distinto y agudizar nuestro pensamiento lateral con la mejor creatividad, que para mí, junto a la alegría, son los mejores antídotos para salir inmune de ella.

Crisis es no perder la felicidad (aunque sé que es difícil, no soy un utópico) y tratar de mirar siempre para adelante y ver un futuro cada vez mejor. Porque todos sabemos que las crisis no son eternas, y la historia demuestra que detrás de un periodo de vacas flacas siempre vienen periodos mucho mejores.

Así que España, Europa y el mundo, bienvenidos nuevamente a disfrutar de una crisis, bienvenido a disfrutar de la excelente oportunidad que tenemos de hacer un mundo cada vez mejor.

amv1975

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