Mucho más que ‘trending topic’

La red social, en el más social de los sentidos, en su sentido originario de tejido de comunicación multidireccional solidario, abierto y libre, sigue viva. El reciente episodio ‘Telecinco vs Pablo Herreros‘ lo ha vuelto a poner especialmente de manifiesto: un medio de comunicación que, definitivamente, ha demostrado no entender absolutamente nada de la revolución que se está produciendo ante sus propias narices enfrentado a un movimiento ciudadano en la persona de aquel que, ‘simplemente’, dio el primer paso
Los medios tradicionales, la inmensa mayoría de ellos, se han incorporado a la Web 2.0, después de abominar de ella, con cierto espíritu circense. Han integrado blogs, abierto cuentas en Facebook, colonizado Twitter, lanzado apps, colocado botoncitos de colores en sus webs… pero han aprendido muy poco de ella. Para ellos todo es TT, ‘trending topic‘, morbo o fiesta, un pico de audiencia más que esgrimir ante los anunciantes que, cada vez con menos inversión, aún los mantienen. 
Por eso, cuando la Red se moviliza para cualquier cosa que no sea seguir las líneas que se les marca desde los centros de producción, cuando el TT se transforma enTNT, caen en la confusión, la frustración, montan en cólera, disparan a diestro y siniestro y claman “Internet es un peligro”. “Internet es un problema”. 
Pero Internet es lo que es. La red social no es un circo. No es un pulsómetro para votar desde casa. No es el sitio donde Rihanna dice o Sergio Ramos cuenta. No es la foto impactante y el vídeo salvaje o friki de YouTube. Ni es el nuevo escaparate de las audiencias. O, mejor dicho, no es sólo eso. 
Internet, y la Web 2.0 en especial, es un territorio profundamente democrático, una red distribuida y libre que no sólo es reflejo de la realidad, sino un multiplicador exponencial de ella. Un tejido en el que todos cuentan, se reconocen y conversan de igual a igual, un altavoz extraordinario para difundir y contagiar inquietudes, intereses, sentimientos, reivindicaciones y problemas. Y es ahí donde la conciencia social y colectiva se impone por encima de cualquier otro ‘poder’. Es sencilla y, a la vez, tremendamente compleja. Y por eso manejarse bien en ella, especialmente desde el punto de vista corporativo, requiere de conocimiento, humildad y asunción de sus principales valores. Es de todo, menos ‘trendig topic’. O mejor dicho, es algo más, afortunadamente mucho más, que ‘trending topic’.
 

  • Los mercados son conversaciones.
  • Los mercados consisten de seres humanos, no de sectores demográficos.
  • Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana.
  • Ya sea transmitiendo información, opiniones, perspectivas, argumentos en contra o notas humorosas, la voz humana es abierta, natural, sincera.
  • Las compañías que no se dan cuenta que sus mercados ahora están interconectados persona-a-persona, y por consecuencia volviéndose más inteligentes y profundamente unidos en conversación, están perdiendo su mejor oportunidad.
  • Las compañías deben darse cuenta que sus clientes se ríen frecuentemente. De ellas.
  • Las empresas necesitan “alivianarse” y tomarse menos seriamente. Necesitan tener sentido del humor.
  • Tener sentido de humor no significa poner chistes en el Web corporativo. Requiere tener valores, un poco de humildad, honestidad y un punto de vista sincero.
  • Si el coeficiente intelectual se midiera como la disposición de “abrir paso” o quitarse de en medio, resultaría que muy pocas compañías se han vuelto sabias.
  • Si no causas gran impresión en nosotros, tus inversionistas van a salir perdiendo. ¿Que no entienden esto? si lo entendieran, no te permitirían hablar en la forma que lo haces.
  • Nos preocupan cosas más importantes que si vas a cambiar a tiempo para hacer negocio con nosotros. El negocio es sólo una parte de nuestras vidas. Parece ser todo en la tuya. Piénsalo bien: ¿quién necesita a quién?
  • Tenemos poder real y lo sabemos. Si no alcanzas a ver la luz, alguien más vendrá y nos dará mayor atención, será más interesante y divertido para jugar.
  • Nuestra lealtad es para con nosotros mismos — nuestros amigos, nuestros nuevos aliados y conocidos, hasta nuestros compañeros de batalla. Las empresas que no juegan un papel en este mundo, tampoco tienen futuro”.

Extracto del Manifiesto Cluetrain, de hace más de una década

Vía: MangasVerdes

malmeida

http://mangasverdes.es
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