José Illana Fundador de Quiero

Papá, ¿qué es una marca auténtica?

En este marasmo de índices, reportes, consultores y temores reputacionales me acuerdo del caso de una compañía americana que tenía como una de sus pruebas del algodón entre sus directivos la siguiente reflexión: antes de tomar una decisión piensa si te avergonzarías frente a tu hijo al contársela.

Cuando hablas en el entorno profesional sobre marcas auténticas y ciudadano coherente corres el riesgo de sentirte el protagonista de la película "Los ladrones de cuerpos". Que fácil nos resulta salir de nuestro sentir como ciudadanos y quedarnos en nuestro yo profesional. Ahí en nuestro despacho, nuestro frenesí. Nielsen, copy, cuali, margen, KPI, consumidor, cliente. Que puto crack. ¿Se puede construir una marca auténtica solo desde nuestro yo profesional?

Imagina por un momento que eres la directora de Marketing o el Director de Comunicación de Fabricoluegovendo S.A. ¿Te gusta trabajar en una empresa que menosprecia a tu compañera por su sexo? ¿Te sientes orgullosa de que tu empresa se lleve los cuartos a Irlanda para pagar menos impuestos en tu querido país, no hace falta banderita si no quieres? ¿Te da vergüenza ajena el margen pornográfico de tus productos? ¿Disfrutas cuando dices que tus galletas son ricas en fibra y es una absoluta mentira? Y lo sabes.

¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo consientes? ¿A qué esperas?

Imagínate por un momento que eres un ciudadano, sí, ya sé que no es fácil. No estás solo. A la mitad más o menos, se os empieza a hacer bola eso de comprar y ya está. Empiezas a hacerte preguntas, a exigir, a cabrearte, a decepcionarte, a decidir, a premiar. No es tema de ser responsable como en el colegio, sino que empiezas a ser coherente con lo que piensas y sientes que deben ser las cosas: Pagar salarios dignos, no engañar en la publicidad, pagar impuestos como los pagas tú, reconoce los errores y pagar por ello, preocuparse y ocuparse del medio ambiente, dar trabajo donde se hace negocio... Complicadísimo de entender.

Hace unos meses nuestros amigos de Two much y Quiero decidimos investigar y reflexionar sobre todo esto. Si te apetece ver el resumen del estudio entra en somosquiero.com y descárgatelo. Si quieres más, pues nos tomamos un café.

De este informe se pueden sacar unas cuantas conclusiones. La mía es que los ciudadanos esperamos todas esas cosas normales y cabales de las PYMES. A las empresas grandes ya no se las espera aquí. ¿Te imaginas que una empresa grande lo hiciera? Brutal.

Nuestra sociedad no necesita empresas grandes. Necesita grandes empresas. Tan grandes como sus ciudadanos. Tan grandes como sus empleados. Tan grandes como tú.

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