Sergio Carbajo Senior Influencer Team Lead de Divimove

¿Qué pueden las marcas aprender de los influencers?

¿Qué tienen los influencers que logran tener millones de seguidores? Confesémoslo, todos nos hemos hecho alguna vez esta pregunta al ver su éxito y echar un vistazo a sus redes sociales. De hecho, si examinamos detenidamente lo que hacen, nos daremos cuenta de que comparten características muy interesantes y no se trata sólo de un gran número de seguidores ni de tasas de participación elevadas. Para tener un impacto semejante, lo primero que hace falta es perseverancia y lo siguiente, diálogo. Además, y para hilar fino, desglosamos las siguientes características que pueden ayudar a mejorar la comunicación de tu marca en el ámbito digital.

No intentes ser mejor… ¡Sé diferente!

De los 100 principales canales de YouTube y en redes sociales en España, más de una decena comenzó especializándose en videojuegos y en la actualidad, supera con creces el millón de suscriptores. ¿Cómo es posible? A primera vista y para un observador casual todos son iguales pero, al mirar más atentamente, en seguida encontramos diferencias significativas; la forma de comunicar con sus respectivas comunidades, su lenguaje visual, la manera en que producen sus contenidos y, por supuesto, la personalidad propia e individual de cada uno, han hecho que YouTubers como El Rubius, Jordi Wild o Wismichu, acumulen a día de hoy millones de suscriptores. Por eso, las empresa que se proponen utilizar las redes sociales para su comunicación pueden aprender algo de ahí: ¡no intentes ser mejor que los demás, sé distinto!

Crear valor añadido para aumentar la participación y el alcance

En moda, los influencers inspiran con un outfit arriesgado, en DIY los artistas del bricolaje comparten originales y prácticos consejos y en videojuegos, los gamers desgranan todas las claves de Minecraft. En cada caso, lo que distingue a los contenidos es su pertinencia para los grupos a los que van dirigidos. De esta forma, crean auténtico valor añadido que logra impulsar las tasas de participación y extender el alcance de la comunicación. En definitiva y aplicado al ámbito publicitario, es necesario pensar menos en uno mismo y más en lo que realmente interesa al público al que nos dirigimos.

Una forma de saberlo y aunque algo tradicional, es preguntar directamente a la audiencia qué es lo que quiere ver. Eso es precisamente lo que hacen influencers como Dulceida, Grace Villareal, Verdeliss, Roenlared o The Tripletz, por mencionar tan sólo algunos: preguntar a su audiencia a través de sus vídeos qué es lo que quiere ver. De esa forma y bajo demanda, es la manera más idónea de crear contenido adaptado a sus expectativas.

Convertirse en "artista multiplataforma"

La mayoría de los influencers emprendieron su carrera en una plataforma determinada. Algunos triunfaron en YouTube, otros en Instagram, Facebook, Snapchat o musical.ly. Sin embargo y con el paso del tiempo casi ninguno se ha limitado a un único soporte, sino que han ido a más, creando su propio ecosistema en las redes sociales. Por ejemplo, al publicar un vídeo en YouTube, lo respaldan con un post en Twitter, en Instagram y en Facebook e incluso a través de instastories, adaptándolo a las características de cada red social.

Por lo tanto y en vez de subir el vídeo a todas ellas, lo promocionan de distintas formas pero en un espacio multiplataforma. Esto aumenta las posibilidades de interacción, el alcance y la curiosidad del público. Hacer lo contrario es algo así como regar todas las plantas con la misma cantidad de agua y no hace falta ser un genio para darse cuenta que no dará muy buenos resultados.

Las redes sociales: el terreno de combate para la interacción

Las redes sociales son como un deporte de combate y lo fundamental para no salir mal parado, es la interacción. En el ámbito de la comunicación, esto puede resumirse en una palabra: diálogo. Sin lugar a dudas, los influencers son deportistas de élite en este terreno y es que permanecen prácticamente las 24 horas del día, 7 días a la semana, interrelacionándose y cultivando un diálogo personal a través de las redes sociales. Su cercanía es lo que logra que sus respectivas comunidades se identifiquen con ellos y les perciban como accesibles. Esto que parece muy sencillo es algo que muchas marcas todavía no están haciendo y resulta fundamental adoptar un tono personal y próximo para que el público entienda sus valores y no sólo vea una estrategia de marketing o una intención de venta tras cada acción.

Mantener la curiosidad y probar cosas nuevas

Por lo general, los influencers comunican de una manera proactiva y previsora; les gusta experimentar y tienen buen instinto para las últimas tendencias ya que cuando surgen nuevas herramientas, plataformas o tecnologías, son los primeros en ponerlas a prueba. No se pierden en vacilaciones y titubeos mientras que otros actores adoptan una actitud de espera ante lo que pueda pasar.

Además, analizan atentamente los resultados de sus experimentos ya que “no se trata de adoptar la última tendencia sólo porque sí, sino mantener la curiosidad y estar abierto a nuevas posibilidades”, tal y como asegura la influencer Klein aber Hannah. “Tras experimentar a fondo con musical.ly, me di cuenta de que no era la plataforma más adecuada para mí y mi comunidad y decidí centrarme al 100% en aquellas reamente útiles", explica. Por ello, una marca que se propone liderar las nuevas tendencias tiene la posibilidad de convertirse en uno de esos influencers abiertos al futuro, que cazan las oportunidades al vuelo. Al fin y al cabo, sólo hace falta un poco de valor para intentar algo nuevo antes de rechazarlo.

Proporcionar contenidos con regularidad

Si algo tienen en común los influencers en Instagram, Facebook, YouTube o Snapchat es constancia y continuidad. Publican contenidos nuevos periódicamente y la mayoría han incluso fijado un día y una hora a la semana para subir un nuevo vídeo, algo que crea expectativa y permite a la comunidad seguir de cerca las últimas novedades. En un medio tradicional de comunicación, como por ejemplo la televisión, esta práctica es equivalente a ver nuestra serie o programa favorito, retransmitido siempre a la misma hora. Esto y el hecho de que en YouTube el contenido pueda verse a la carta, es un motivo más que suficiente para suscribirse a un canal y activar la campanita de notificación porque, ¿quién quiere perderse su programa preferido?

Conclusión:

Los influencers no son una moneda, una mercancía o un medio publicitario: son personas. Tienen una pasión y cualidades especiales que, al examinarlas detenidamente, nos enseñan valiosas lecciones para nuestra propia comunicación de marca en el ámbito digital. También, claro está, hay algunas ovejas descarriadas en las redes sociales y entre los propios anunciantes pero podemos aprender algo de ellas, aunque sólo sea cómo no se deben hacer las cosas. Aunque no existe una receta universal para tener éxito, sí podemos encontrar numerosas fuentes de inspiración que enriquezcan nuestra percepción y comprensión sobre el trabajo de los influencers y nos ayuden a incorporar lo mejor de cada uno a nuestra comunicación de marca.

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