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Que sí es la Reputación Online

Social Media y Reputación Online: Definiendo Reputación A partir de las diferentes ideas o versiones que circulan por la red, algunas incluso incompatibles, sobre el concepto de Reputación y Reputación Online parece oportuno intentar proponer una definición de lo que se puede entender de forma compartida alrededor del concepto de reputación.

En el Diccionario de uso del español de María Moliner, la reputación aparece como el juicio que tiene la gente en general sobre la moralidad de otro y ésta se disfruta, goza y se tiene. Desde una perspectiva más normativa la reputación es definida en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española como la opinión o consideración en que se tiene a alguien o algo y, en una segunda acepción, como el prestigio o estima en que son tenidos alguien o algo. En el Diccionario del español actual de Manuel Seco, Olimpia Andrés y Gabino Ramos la reputación es la opinión de los demás respecto a una persona en el aspecto moral o profesional que aparece frecuentemente con los adjetivos buena, mala o equivalentes. Y establece el objetivo asociado a la reputación de conservar la reputación propia y mantener, así, la opinión en positivo que de nosotros tienen los demás.

En un próximo libro El consumidor social: reputación online y social media (UOC, marzo 2012) propongo una definición de Reputación como la construcción social alrededor de la credibilidad, fiabilidad, moralidad y coherencia que se tiene de una persona, ente, organismo, institución, empresa, etc. Esto es, la reputación sólo es parcialmente controlable por el sujeto ya que se crea y recrea a partir de las percepciones que conforman un estado de opinión, consideración y valoración de otros, a partir de las decisiones y comportamientos ético-morales y/o profesionales. Por tanto, se puede sostener que la reputación es una construcción social, un producto creado y acumulado de forma colectiva y que de manera inevitable tiene efectos positivos o negativos sobre el despliegue social, económico, etc. al tener una evidente connotación pública.

Igualmente queda patente que al tratarse de una construcción alrededor de las percepciones de otros a partir de nuestras acciones (u omisiones) nuestra reputación no está bajo el control de manera absoluta, ni siempre ni por completo, aunque sí se puede gestionar en la medida en que se construyan de manera adecuada esas percepciones a partir de hechos relevantes para la opinión individual y colectiva. Al extenderse de forma acelerada y con menor control por parte de los sujetos en el contexto online, aparece la reputación online que se viraliza y comparte y recrea de una forma exponencial, dando lugar a lo que denominamos reputación online.

Vía: El Blog deMiguel del Fresno.

Miguel del Fresno

http://www.migueldelfresno.com
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