Alex López Founder & Strategy Advisor en AMUNDSEN

Reflexiones de una cuarentena: ¿Y mañana qué?

Reflexiones

Para empezar, vaya por delante el reconocimiento y respeto a [email protected] [email protected] profesionales, empezando por sanidad y llegando hasta la agricultura y ganadería, que durante estos días trabajan sin descanso para garantizar nuestro bienestar.

Para continuar, quiero aclarar que estas líneas no son más que una reflexión personal fruto de una cuarentena o, lo que es lo mismo, un tiempo ideal para detener máquinas y pensar sobre dónde estábamos, por qué nos encontramos en este punto y hacia dónde iremos después. Porque sí, soy de los que piensan que esto debe marcar un antes y un después, tanto a nivel personal como colectivo.

Cuanto menos es curioso que tengamos que sufrir una pandemia para reflexionar sobre quiénes somos, dónde estamos, cuáles son los verdaderos valores que nos mueven…

Nada volverá a ser como antes.

Antes de entrar en faena me presento para [email protected] que no me conozcan, que serán la mayoría. Me llamo Alex López y llevo 12 años como fundador al frente del maravilloso equipo de personas que formamos AMUNDSEN (antes Onda Mediaplan): una agencia creativa pura y nada más.

Con permiso de los profesionales de la hostelería, la restauración y el turismo, corren malos tiempos para una pequeña agencia en el sector de la publicidad. Si disminuye el consumo, disminuyen las ventas; y si disminuyen las ventas, disminuyen los presupuestos. ¡Así de sencillo! Pero la vida debe seguir así que, esta reflexión la hago desde la responsabilidad que tengo al estar en primera línea de batalla, pero siempre desde el optimismo y por tanto de forma constructiva.

Al tajo…

Llevamos años, si no décadas, hablando de conciliación, de teletrabajo, de transformación digital, de la importancia de la creatividad, de responsabilidad social corporativa, de sostenibilidad, de compromiso, de transparencia, de valores… bla, bla, bla.

Y ahora, nos llega de golpe y de forma generalizada a [email protected] Ya no hay marcha atrás. Por lo que, una vez más, no hay mal que por bien no venga, no sin antes lamentar las víctimas que está dejando en la cuneta el maldito virus.

No soy un gran amante de las estadísticas pero, según las conclusiones del último estudio publicado por YouGov, el 86% de las personas aseguran haber cambiado sus hábitos de consumo y de vida en apenas unas semanas. Desde Siberia a la Patagonia. Inclusive en Reino Unido, los más escépticos junto a los EE.UU., un 43% y 57% respectivamente de los individuos encuestados aseguran haber modificado su comportamiento. Y esto no ha hecho más que empezar.

Parece que poco a poco somos más conscientes de las consecuencias de nuestros actos, pensamos de forma más colectiva, somos más agradecidos, valoramos más que nunca las relaciones sociales, los vínculos familiares, los lazos de amistad. Prestamos especial atención a los pequeños detalles ya que, en nuestro nuevo día a día sin salir de casa, estos son los que marcan la diferencia entre el plan y el planazo. ¡Como lo oyen! Nunca imaginé que me haría tanta ilusión acabar el rollo de papel de cocina para poderlo pintar en familia.

Limitamos el consumo a lo estrictamente necesario, aunque al principio, cuando vi a la población acudir en masa a los comercios buscando productos que días antes ni contemplaban apenas en la cesta de la compra, tuve mis dudas de si saldríamos de esta. En la vida he visto a tanto consumidor junto hasta agotar el papel higiénico de 4 capas con aloe vera e hipoalergénico. ;-) Y es que, las situaciones extremas sacan de [email protected] los comportamientos más surrealistas.

En mi opinión, debemos de sacar conclusiones constructivas que nos permitan crecer ya que las reglas del juego a la hora de consumir y de relacionarnos están cambiando. Tarde o temprano, esta peli de terror en la que [email protected] tenemos un papel protagonista, será parte del recuerdo. En ese momento, estará en nuestra mano haber entendido cuál es la nueva realidad y como hemos llegado hasta aquí, si queremos seguir conectando marcas y personas ya que, no tengo ninguna duda, nada volverá a ser como antes así que aprendamos de esta mierda.

Nos puede matar un virus, pero también el aburrimiento. No bajemos la guardia.

Sin poner el foco únicamente en nuestro sector, desde hace ya muchos años y a nivel general, soportamos una alta carga de actividad que nos obliga a sufrir jornadas maratonianas. Un ritmo frenético con el que convivimos cada día como autómatas sin pararnos a pensar que cuando nos vemos de repente en una situación de confinamiento sine díe como la que estamos pasando, el cóctel tiene sus riesgos.

¿Hace cuánto no se te hacían las mañanas, las tardes y las noches eternas? ¿Hace cuánto que no tenías plan para el fin de semana? ¿Hace cuánto que no encontrabas el momento para leer, jugar, pintar, escuchar música…? ¿Hace cuánto que no te aburrías tanto y te subías por las paredes de tu casa? ¿Hace cuánto no te parabas a pensar? Pues cuidado, porque si la prisa mata, el aburrimiento también puede llegar a hacerlo.

Hace apenas unas semanas a.C (antes de Coronavirus), tomaba una cerveza con una persona que compartía la siguiente reflexión conmigo de forma generosa: “Estamos perdiendo la capacidad de imaginar el futuro y empezamos cuando nos cargamos la capacidad de inventar de [email protected] más pequeñ@s”. Y es que, a mis treinta y diez años (homenaje al maestro Sabina), cuando éramos niños y nos preguntaban por el futuro, no dudábamos en imaginar coches sin conductor, teletransportación, robots, casas inteligentes, vuelos suborbitales, trenes bala.... ¡Todo esto ya es realidad en apenas unas décadas!

Ahora hagamos [email protected] el siguiente ejercicio: responder desde nuestro yo de hoy (2020), ¿cómo será el futuro dentro de otros 30, 40 o 50 años? Oh, sorpresa!!! Nos cuesta imaginarlo!!!

A ver que me voy del tema… es que este asunto me apasiona. Vamos que desde aquí y ahora, quiero reivindicar la importancia de la creatividad y la innovación en nuestras vidas como palancas para la transformación, sin olvidar que es la capacidad que nos hace ú[email protected] a la hora de crear soluciones para superar situaciones adversas como la que atravesamos. Por favor, no dejemos nunca de creer, ni de crear porque ese momento será nuestro “final”.

¿Y mañana qué?

Pues personalmente creo que entre tanto drama se abre paso la oportunidad de reinventarnos, de evolucionar [email protected] [email protected] hacia el futuro. Pasarán los días, las semanas y hasta los meses y, a pesar de todo, el planeta seguirá girando por lo que, más nos vale despertar nuestro espíritu creativo e ir sacando conclusiones de este virus al que le da igual quién seas o cómo te llames, para que todo esto haya servido para algo.

Así que, aquí van una serie de consejos para despertar nuestra creatividad, mi top ten particular:

1- ¡Escúchate! Apunta todas las ideas que se te pasen por la cabeza por muy estúpidas que te parezcan. Vas a tener mucho tiempo para pensar así que ya puedes aprovechar toda esa actividad cerebral y canalizarla.

2- ¡Apasiónate! Retoma aquello que te gusta pero que por falta de tiempo no hacías: escuchar música, díbuja, escribir, aprender un segundo idioma, hacer punto de cruz o aprender a tocar la mandolina. ¡Lo que sea!

3- ¡Organízate! Planifica unos horarios con cierta tolerancia. Es importante que el caos no se apodere de tu vida. Es momento de ser muy ordenados con [email protected] mismos.

4- ¡Relájate! Es muy importante para nuestra mente poder descansar y espero que no volvamos a tener una oportunidad como esta en mucho tiempo para recuperarnos del desgaste que sufrimos cada día.

5- ¡Muévete! Es complicado cuando estás confinado el pensar en movernos, pero cobra el doble de sentido. Hacer deporte nos mantendrá activos y nos ayudará a pensar con claridad y ser más positivos.

6- ¡Comunícate! Es buen momento para tener una conversación con aquella persona con la que siempre tienes pendiente una llamada. Eso sí, siempre conversaciones positivas. Nada de virus.

7- ¡Proyéctate! Es clave pensar en qué vas a hacer y por dónde empezar cuando todo esto acabe. Ante la adversidad, la actitud positiva suma y la negativa resta.

8- ¡Diviértete! Jugando a las cartas, al trivial, al veo-veo o a la videoconsola, pero eso sí, intenta dosificar las pantallas. Jugar es más importante de lo que pensamos ya que nos puede ayudar a afrontar nuevos retos. Se nos había olvidado jugar.

9- ¡Supérate! En una situación de confinamiento vamos a tener momentos de debilidad mental. Es importante que lo sepamos para que cada uno sepa como atajarlos cuando llegue el momento y pueda superarlos.

10- ¡Abúrrete! Lo último pero lo más importante junto con el de la diversión. Recuerda que las mejores ideas pueden nacer del aburrimiento más absoluto, eso sí, con cuidado sin caer en la desidia.

Es hora de trabajar [email protected] [email protected] Es hora de apostar por la creatividad.

¡El futuro del mundo está en nuestras manos!

Alex López, Founder & Strategy Advisor en AMUNDSEN

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