Lorena Sanabrias Responsable de eventos y publicidad

Renovarse o morir

Desde muy pequeños empezamos a desarrollar nuestras aficiones y gustos. Experimentamos y probamos poco a poco hasta descubrir cuáles son las actividades y cosas que realmente nos llenan y nos ilusionan. En la edad adulta, por lo general, uno ya tiene perfectamente claras sus preferencias: su comida favorita, los deportes que más le apasionan, en qué actividades decide invertir el tiempo libre, etc. Somos animales de costumbres.

Todos tenemos claro qué nos gusta y qué no nos agrada tanto. Por ejemplo, si nos preguntasen qué tamaño de café elegimos cuando vamos a Starbucks, las respuestas serían tan variadas como la oferta de bebidas de esta cafetería. Encontraríamos a los que lo prefieren "pequeño", los que piden "el más grande, por supuesto, tengo que despertarme" y también a aquellos que afirman con vehemencia "yo no voy a Starbucks". Apartando a estos últimos y concentrándonos en los amantes del café de esta famosa franquicia, seguramente todos y cada uno de ellos tendrían la respuesta muy clara pero, ¿sería posible que alguien nos hiciera cambiar de opinión? He aquí la labor principal de las marcas del siglo XXI: hacer cambiar al cliente de opinión en unos segundos para conseguir convencerle de que su producto es el que debe elegir. No importa lo convencido que esté o parezca, hay que conseguirlo. Es aquí donde entra en pleno juego el Performance Marketing, un modelo de respuesta directa digital.

Constantemente somos el objetivo de miles de impactos publicitarios, concretamente una media de 3.000 al día, lo que supone un gran reto para las marcas. El objetivo del performance es conseguir hacernos cambiar de opinión, convencernos de que el argumento del que estábamos completamente seguros no es la mejor opción. Y, todo ello, en apenas unos segundos porque la nueva propuesta es infinitamente mejor que lo que estábamos pensando hasta ahora. Y lo consiguen. El buen marketing digital es casi mágico y es admirable ver lo bien que lo hacen algunas marcas que consiguen hacerse un hueco en un mercado monstruoso, cambiante y creciente con consumidores cada vez más exigentes. Es, sin duda, toda una proeza.

Hemos transformado los métodos tradicionales del marketing, hemos evolucionado y ahora, el futuro es digital. Gigantes 2.0 como Google, Amazon o Instagram han conseguido cambiar los procesos de compra, las estrategias de las empresas y hasta las costumbres de la sociedad y, ninguno de ellos ha seguido las indicaciones tradicionales del marketing mix. Las 4 P's ya no son estrictamente necesarias en la era digital, lo único que se necesita es un buen producto, resaltar todas sus ventajas y cualidades. Porque si tienes un producto deseado, tenga el precio que tenga, la gente lo comprará.

Todo esto parece fácil y sencillo, pero existe todo un mundo detrás de las estrategias de marketing de los anunciantes: un cualificado equipo, mucha investigación, un profundo conocimiento y, sobre todo, creatividad. Algún día quiero ser capaz de realizar campañas que rompan esquemas allá donde vayan y, por eso, estoy realizando el máster Executive Program in Digital Marketing en The Valley Digital Business School. Un programa muy completo que aborda todos los puntos del marketing actual que los profesionales del sector debemos conocer y comprender para hallar las mejores maneras de enfrentarnos a los retos del presente y del futuro.

Porque solo a través del aprendizaje constante, del reciclaje profesional y de la adquisición de nuevas habilidades podremos seguir luchando en primera línea de batalla del complejo pero apasionante mundo del marketing digital. Renovarse ya no es una opción, es una obligación.

Te recomendamos

Inspirational

vueling

A3Media

The trade lab

Compartir