Siete consejos para no dejar tu marca "Lost in Translation"

"Vuele en cueros" es lo que llegó a proponer la compañía American Airlines al anunciar sus nuevos asientos de piel en México, traduciendo erróneamente la frase "Fly in leather".

Una situación cómica pero extremadamente peligrosa para la imagen de marca de cualquier empresa. Un simple error en una traducción puede dar al traste con la mejor estrategia de comunicación y arruinar todo el esfuerzo humano y económico.

Sacrificar el prestigio de una empresa por una traducción incorrecta es posible pero, sobre todo, es un riesgo fácilmente evitable. Siguiendo unas consideraciones muy sencillas antes de traducir un texto, podremos evitar que todo nuestro trabajo acabe convertido en un "chiste malo" para nuestro potencial cliente.

1.  Trabajar con un traductor profesional. Si, para ti, son importantes una buena redacción y una traducción precisa, necesitas un traductor capacitado y con experiencia. Los resultados de las traducciones realizadas por traductores inexpertos, novatos, no cualificados y sin experiencia pueden ser desastrosos en ciertas situaciones.

2.  Huir de los traductores automáticos. En muchas ocasiones, las herramientas de traducción automática no funcionan como deben. Entra en Google Translate, escribe “He eats, shoots and leaves” (Entra, dispara y se va), y su traducción es “Él come, brotes y hojas”… ¡Como para fiarse!

3.  Evitar la gratuidad. Algunas empresas buscan la traducción más barata posible, sin tener en cuenta las posibles secuelas de una traducción realizada por un precio mínimo. Trabajar con tu primo o tu amigo, por ejemplo, puede causarte fuertes dolores de cabeza en el futuro.

4.  Trabajar con traductores nativos. Por su formación y experiencia, el traductor conoce a la perfección una o más lenguas extranjeras, pero traducir al idioma nativo garantiza la calidad del resultado: una aplicación adecuada del vocabulario y de las normas gramaticales y una redacción natural y comprensible, además de una expresión culturalmente correcta.

5.  El traductor debe poseer el conocimiento adecuado. Los textos del sector de ventas y marketing requieren una absoluta comprensión del mercado final. El éxito o el fracaso de una campaña de marketing online, por ejemplo, dependen de la capacidad del texto de conectar con el público destinatario. Pide referencias al traductor para asegurarte de que su conocimiento es demostrable.

6.  Proporcionar suficiente información. Aunque cualquier buen traductor es, a la vez, un buen investigador y se hará con todos los datos necesarios sobre el objeto del texto, si proporcionamos información al traductor sobre dónde se publicará el documento, quién lo leerá, cuáles son sus objetivos, etc., así como las guías de estilo y glosarios que utilice nuestra agencia, el resultado del texto será perfecto.

7.  Asegurar la corrección o relectura de la traducción. En las traducciones del sector del marketing, la traducción y la redacción son un ejercicio subjetivo: incluso el mejor traductor puede escribir una frase de forma diferente a como tú lo harías. Debemos asegurar, al menos, una ronda de revisiones en busca de malinterpretaciones.

 Es fundamental exigir el mismo nivel de calidad a la traducción que al resto de las fases de nuestra campaña, si queremos que el resultado tenga coherencia y seriedad. Si no dejamos que alguien sin experiencia o sin conocimiento redacte los textos de nuestra campaña, ¿por qué hacerlo con la traducción de esos mismos textos?

Por Amanda Gómez, Directora de Million Words

Amanda Gómez

www.million-words.net
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