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Javier Molero Cofundador de Marketing Paradise

En TikTok también se juegan las elecciones del 23J

El terreno de juego electoral cada vez es más amplio. A nadie le coge por sorpresa que las redes sociales son una parte más del campo donde hay que emplearse a fondo, si se quieren ganar las elecciones. TikTok, red social que se «estrena» en unas generales en España y en la que se encuentran en torno a 16 millones de españoles, ¿no es acaso, un lugar, más que interesante para lanzar mensajes que enganchen con el electorado? No tengo ninguna duda de que la respuesta en un rotundo «sí».

El escenario es ideal, piénsenlo: mucho potencial votante, consumiendo contenido de entretenimiento, relajado, y de repente uno de los candidatos a la presidencia en un vídeo de minuto y medio (como mucho) dejando una reflexión, un problema y una solución. Pero hay algo más importante, la breve duración de estos vídeos justifica el mensaje dirigido y cada vez menos profundo de la clase política.

En nuestra mente tenemos la cara del candidato y lo que nos ha dicho, mensaje directo y que cale, y nosotros encima podemos comentarlo y compartirlo. ¿Qué más se puede pedir? El mensaje político llega sin esfuerzo, sin tener que desplazarnos a un mitin, sin ver las noticias en la tele y encima nos permite ser partícipes del mensaje de alguna manera.

Esta red social tiene gran alcance, muchas views y, lo más importante, invita a conectar con una audiencia primordial para los partidos políticos: el electorado joven. En España, el 41% de las personas que tienen TikTok está entre los 18 y 24 años. Una edad en la que no es raro que los votantes estén indecisos, incluso sin mucho interés en política, pero que ahora puede recibir estos mensajes sin tener que mover un dedo, bueno sí el de pasar vídeo o darle a «me gusta»…

Captar el voto joven, esa obsesión de todo partido político que puede quedar resuelta de la mano de TikTok, increíble pero cierto. Bienvenidos a la nueva realidad, efectivamente pienso que puede impactar en el resultado final, porque acerca el mensaje, acerca la política, humanizando a los políticos, bajándolos de su atril y apareciendo en nuestros móviles dirigiéndose a nosotros. Un ejemplo claro de este caso es el éxito de la campaña que utilizó Isabel Díaz Ayuso en las autonómicas. La reelegida presidenta de la Comunidad de Madrid protagonizó un «sencillo» vídeo de campaña electoral bajo el lema «ganas, ganas de Madrid con ganas», que, a priori, podía parecer hasta «simplón», pero arrasó en TikTok con miles de jóvenes cantando esa canción. Algo que, sin duda, se puede considerar un éxito a nivel de viralización.

La clave de todo, el buen uso. Saber conectar con la audiencia es lo más complejo, hablar su idioma, adaptar al mensaje al canal en el que se encuentran y, por supuesto, no caer en la polarización, la búsqueda de viralizarse con contenido polémico, extremo, ya que es muy sencillo caer en esta tentación y que al final pueda volverse en contra. Porque si algo bueno tiene TikTok, o las redes sociales en general, es que son canales bidireccionales, donde no solo te ven o te leen, sino que la comunicación existe. Y lógicamente si los partidos políticos apuestan por estar en ellas, tienen que saber escuchar, también, y ofrecer aquello que el electorado demanda, que es información, que el soporte digital es igual de legítimo que la televisión, la radio o la prensa, porque en redes no todo vale o, al menos, no debería valer.

Se avecina una campaña electoral vibrante y atípica. Lo primero por la fecha, lo segundo, porque se abre una nueva etapa dónde la clásica pegada de carteles es la parte más offline de una campaña que esta vez de verdad va a depender de lo digital.

Así que, si no queremos perdernos nada, no te resistas, nos vemos en TikTok.

Por Javier Molero, cofundador de Marketing Paradise

 

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