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Alejandra Domínguez Directora Ejecutiva de SIDN Digital Thinking

Una mirada interna al proceso de implantación del teletrabajo

SIDNEl período de confinamiento durante la pandemia de COVID-19 ha significado para muchas empresas y para los trabajadores un cambio forzoso, así como para la sociedad en su conjunto, de la noche a la mañana, al trabajo en remoto. Esto ha puesto de manifiesto algunas de las evidentes ventajas que tiene esta modalidad tanto para la empresa como para el trabajador. Por otro lado, también ha supuesto la toma de decisiones de forma resolutiva y ágil.

Para SIDN Digital Thinking fue un desafío que hemos conseguido superar con éxito.

La semana previa al estado de alarma fue una semana atípica, no nos creíamos lo que estábamos a punto de vivir. Constantemente veíamos las noticias, y nos informábamos de lo que podría pasar, pero nunca imaginábamos que fuese a ser tan inmediato. Lo normal en este caso habría sido tener previsto un plan de acción para este tipo de casos, como mínimo, con quince días de antelación, para poder organizarnos, cancelar reuniones y activar un protocolo estable. En realidad, nada era predecible.

Antes de la llegada del COVID-19, SIDN ya se caracterizaba por ofrecer flexibilidad a sus empleados para teletrabajar (este fue un factor muy bien valorado al ser escogidos como Best Place to Work 2020). Si bien es cierto que ya estábamos acostumbrados, el reto fue organizar la rutina de un equipo de más de 120 personas. Una vez tomada la decisión, los procesos fueron rápidos y ágiles. Con toda la plantilla en casa, enviamos todo el material disponible y necesario desde nuestras sedes a cada uno de los trabajadores para facilitar la adopción de nuevos hábitos laborales.

Aunque han sido momentos complicados y atípicos para muchas empresas, para nosotros ha sido algo muy positivo. Al principio nos parecía un mundo pero, a medida que pasaban las semanas,  hemos ido evolucionando más en la organización del teletrabajo. La respuesta por parte del equipo de SIDN Digital Thinking ha sido magnífica. A nivel de productividad hemos seguido creciendo, existe una buena comunicación y el compañerismo que caracteriza a nuestro equipo ha seguido estando presente. Asimismo, la respuesta de nuestros clientes a este nuevo entorno digital ha sido muy buena, sin percibir ninguna variación en relación al servicio que reciben por nuestra parte.

En estas 25 semanas que llevamos teletrabajando hemos conseguido ampliar nuestra plantilla incorporando nuevos profesionales.  Apostamos por la presencialidad ya que es un factor que ayuda al enriquecimiento y evolución profesional y personal. En este sentido, hemos superado todas las barreras y hemos demostrado organización y coordinación. Esto no solo se ha conseguido con los equipos de trabajo internos, sino también con equipos transversales de SIDN Digital Thinking. Es aquí donde se basa nuestro éxito. Nunca imaginábamos que cuando empezó el confinamiento, la transición y la adaptación a la «nueva realidad´´ produciría resultados tan buenos y se convertiría en un caso de éxito a nivel de organización interna.

La posibilidad de volver a la oficina nos enriquece como personas y, en mi caso, considero que es positivo contar con un entorno laboral ajeno al de casa, relacionarse con los diferentes equipos y tener un día a día en la oficina. Evidentemente vamos a seguir con la misma flexibilidad a la hora de compaginar teletrabajo y presencialidad, pero este periodo de confinamiento nos ha servido para poder tener más confianza y tranquilidad a la hora de aceptar el trabajo fuera de nuestras oficinas.

El éxito de una empresa radica en la felicidad de sus empleados y esto se consigue ofreciéndoles flexibilidad y depositándoles confianza.

¿Qué hemos aprendido de todo esto? Hemos dado un salto al teletrabajo de 120 personas en menos de 24 horas, hemos coordinado todo en la distancia, haciendo uso más que nunca de las herramientas digitales de trabajo colaborativo.

Los seres humanos somos muy fácilmente adaptables a cualquier entorno, hemos sido capaces de adaptarnos a una nueva rutina, a una nueva forma de trabajar y sobre todo una nueva forma de aprender. Traspasamos la pantalla para involucrarnos con el equipo acortando las distancias para sentirnos más unidos que nunca.

El éxito radica en convertir cada  situación en una oportunidad y, en este caso, saber equilibrar la presencialidad con el teletrabajo de manera que no afecte al ritmo de los equipos ni a las organizaciones, es fundamental.

Alejandra Domínguez, Directora Ejecutiva de SIDN Digital Thinking

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