Camil Roca Director creativo ejecutivo de Ogilvy Barcelona

¿Y ahora qué, Cannes Lions?

"Das Beste oder nichts" ('Lo mejor o nada' es la traducción en castellano). Así es como Mercedes presentó una de sus campañas, hará ya más de una década, con el objetivo de situarse como líder del sector abogando por la diferenciación de sus automóviles con el resto de las firmas. Una campaña que ahora va que ni pintada, viendo cómo esa premisa de apostar por la excelencia o mejor renunciar es algo que podemos aplicar en la actualidad ante las noticias de los aplazamientos de los principales certámenes de la industria publicitaria.

Por mucho que en un primer instante algunos pensaran que podrían celebrarse, aunque fuera a medio gas o con ciertas fisuras, la lógica se está imponiendo. En ese sentido, el Festival Internacional de la Creatividad Cannes Lions 2020 es historia. Lo es sin llegar a celebrarse. En una decisión lógica y esperada, el festival ha decidido que la edición de este año no se lleve a cabo y nos ha emplazado al 2021 a todos los que formamos parte del mundo publicitario. Una medida que también ha tomado El Sol. No serán los únicos.

En una profesión como la nuestra, que constantemente escucha, recoge y atiende las necesidades de la sociedad, quedarse al margen de la coyuntura actual es traicionarse a uno mismo. Hacer las cosas por hacer y a medias, también. No nos lo podemos permitir. Frente a una pandemia global que ya se ha cobrado más de 25.000 víctimas mortales en España y más de 24.000 en Francia, por poner un par de ejemplos, pensar en reunir a miles y miles de personas en un mismo lugar para presenciar piezas que no reflejan lo que estamos viviendo carece totalmente de sentido. Trabajarlas -sí, admitamos que muchas de estas creaciones nacen tan solo para ser presentadas en festivales como Cannes-, de forma remota, a distancia y sin tener a nuestro lado al equipo, sin percibir directamente sus emociones, corazonadas y ese cúmulo de sensaciones que se transmite con la mirada y los gestos, imposibilita conseguir esa anhelada excelencia. Sin ella, ¿qué es de Cannes Lions?

Adaptarse a la nueva realidad

Uno de los mayores expertos en crisis expresó en su día que en los momentos de zozobra cuando “ya no podemos cambiar la situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”. Con la máxima del neurólogo, psiquiatra y filósofo austríaco Viktor Emil Frankl como ejemplo, el Festival de Cannes tiene ante sí la oportunidad de marcar un antes y un después tras el coronavirus.

Un cambio que tarde o temprano tendrá que llevar a cabo y que puede surgir de una desdicha como la actual. Cierto es que ha tenido esa oportunidad este mismo año. ¿Por qué no se ha hecho la edición de 2020 totalmente online? La organización contaba con todos los elementos necesarios para llevarla a cabo. Quién sabe. No obstante, la suspensión del certamen debe servir para que tomen nota sobre cómo deben ser sus futuras ediciones. El festival necesita replantear su modelo, apostando por las nuevas tecnologías para convertirlo en un evento más abierto y democrático, posibilitando así la participación desde casa y eliminando la dependencia del alto coste económico que conlleva estar presente, una barrera que en muchos casos hace que grandes propuestas se queden fuera.

A nivel de industria, el modelo de festival en general está perdiendo fuelle y va a la baja en lo que es una tendencia mundial que afecta a todos. En particular, el Festival de Cannes tiene que ajustarse a la realidad, caprichosa como es. ¿Quién es Cannes Lions?, ¿hacia dónde va?, son dos de las primeras preguntas que deberá abordar.

En resumidas cuentas: si el año que viene todo sigue igual, significará que los mandamases no habrán aprendido nada de esta realidad. Como en nuestra industria o en cualquiera en general, en Cannes Lions solo vale ser el mejor. El mejor o nada.

Camil Roca, director creativo ejecutivo de Ogilvy Barcelona

Te recomendamos

Living Marketing

EVO Banco

Outbrain

Adecco

Podcast

Compartir