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Apple Music cambia de imagen y estrena una nueva estrategia

El servicio de música de Apple sustituye su discreto «Music» por una tipografía más gruesa, compacta y expresiva que refuerza su identidad visual.

ESCRITO PORPilar Abellán

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Apple Music está cambiando la forma en la que se presenta visualmente. Más de una década después del lanzamiento del servicio, la compañía ha introducido un nuevo logotipo que rompe con la estética que había mantenido hasta ahora y apuesta por una identidad mucho más rotunda. El cambio mantiene intacto el icónico símbolo de Apple, pero transforma por completo el tratamiento tipográfico de la palabra «Music».

La nueva versión sustituye la «M» mayúscula por un «music» completamente en minúsculas y abandona la tipografía San Francisco, utilizada por Apple para mantener una apariencia coherente entre sus diferentes productos y servicios. En su lugar, aparece una tipografía de mayor peso visual, trazos más gruesos, formas más compactas, curvas redondeadas y un espaciado reducido entre las letras.

El resultado se aleja deliberadamente del logotipo anterior. Mientras la versión presentada en 2019 buscaba integrarse en el lenguaje visual general de Apple, el nuevo diseño parece querer que Apple Music tenga una personalidad gráfica más reconocible por sí misma. Las letras adquieren mayor presencia y, especialmente en la «m», la «u» y la «s», sus formas se perciben casi como una única masa tipográfica.

Apple Music: del ecosistema Apple a una identidad propia

La evolución resulta especialmente significativa por el lugar que Apple Music ha ocupado dentro de la arquitectura de marca de Apple. Durante años, el servicio se ha apoyado en las mismas convenciones tipográficas y visuales que el resto del ecosistema de la compañía. La nueva propuesta supone un pequeño pero significativo distanciamiento de esa estrategia.

En lugar de limitarse a reproducir el lenguaje minimalista de Apple, el nuevo logotipo incorpora referencias visuales más vinculadas a la cultura musical. Su aspecto puede recordar a las cabeceras de revistas especializadas, a las gráficas de álbumes o incluso a las carátulas de los cassettes. 

La nueva tipografía está pensada para funcionar en un contexto mucho más amplio que la pantalla de un dispositivo. Su primera aparición destacada se produce con motivo de la apertura del Apple Music Hall en Londres, un espacio que lleva la identidad de Apple Music al mundo físico.

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El Apple Music Hall se encuentra en Battersea Power Station y tiene capacidad para 600 personas. El recinto está concebido para acoger actuaciones, grabaciones y retransmisiones, y dispone de un sistema de Audio Espacial formado por 48 altavoces, además de un estudio de grabación, un estudio de mezcla y equipamiento para producciones multicámara.

En este escenario, el logotipo tiene que desempeñar una función diferente. Ya no aparece únicamente en una aplicación, una web o una página de suscripción, sino también en señalética, paredes, vídeos, escenarios, materiales promocionales y retransmisiones.

Esa necesidad de ganar visibilidad en formatos y dimensiones físicas y diferentes ayuda a entender la nueva dirección. Una marca más pesada y compacta conserva mejor su presencia cuando se amplía y se utiliza a distancia, mientras que el anterior tratamiento tipográfico podía resultar demasiado discreto en determinados soportes.

El propio sitio web del Apple Music Hall utiliza el nuevo logotipo con una presencia mucho mayor que la que tenía la marca en sus aplicaciones y servicios digitales. La identidad visual pasa así de acompañar al producto a convertirse en parte del espacio y de la experiencia que rodea a Apple Music.

Un nuevo logotipo que llega en un momento de transformación visual

Apple Music ha ido ampliando el protagonismo de las imágenes y el color en sus experiencias digitales, mientras que Apple Music Connect ha incorporado más posibilidades de personalización para los artistas, como logotipos de perfil y colores de interfaz.

El nuevo logotipo encaja con esa evolución hacia una identidad menos rígida. Aunque Apple mantiene algunos de sus elementos más reconocibles, sobre todo el símbolo de la manzana, la tipografía introduce una dosis de expresividad que hasta ahora no era habitual en la marca.

El contraste es evidente: frente a un «Music» en San Francisco, limpio y perfectamente integrado en el sistema tipográfico de Apple, el nuevo «music» busca ocupar espacio, llamar la atención y adquirir un carácter más propio.

El cambio no significa necesariamente que Apple esté abandonando el minimalismo en todo su ecosistema, pero sí muestra que la compañía está dispuesta a permitir que algunas de sus marcas tengan un lenguaje más específico cuando el contexto lo requiere. En el caso de Apple Music, ese contexto es cada vez más amplio: ya no se trata solamente de un servicio de streaming, sino también de una plataforma para artistas, actuaciones, producción y contenidos audiovisuales.

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