La televisión en abierto dará la bienvenida próximamente a un nuevo canal. El Consejo de Ministros ha adjudicado este martes una licencia nacional de TDT al consorcio SIETE (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo SL), para la creación y gestión de una cadena de ámbito nacional.
Según ha confirmado la sociedad limitada en un comunicado, el proyecto arrancará este próximo otoño. La empresa asegura que pondrá «en marcha la maquinaria» de inmediato para cumplir con los plazos establecidos, ya que la adjudicación obliga a lanzar el canal en un máximo de seis meses, un periodo que expiraría a finales de noviembre de 2026.
Las condiciones en las que SIETE llega a la televisión
El canal de SIETE contará con autorización para emitir durante un periodo inicial de 15 años, con posibilidad de renovación siempre que cumpla los requisitos establecidos en la Ley General de Comunicación Audiovisual de 2022. La concesión ha sido formalizada por el Ejecutivo, a través del Ministerio para la Transformación Digital que dirige Óscar López, dentro del actual marco regulatorio de la televisión digital terrestre en España y del mismo modo que gobiernos anteriores han realizado estas adjudicaciones a otros operadores durante sus respectivas legislaturas.
La propuesta de SIETE ha sido la seleccionada en el concurso público frente a la candidatura de Mediaset España, que ya gestiona otros siete canales (Telecinco, Cuatro, FDF, Divinity, Energy, Be Mad y Boing). Con esta adjudicación, SIETE se convierte en el canal privado nacional número 23 concedido en España desde la llegada de las televisiones privadas en 1989. La incorporación del nuevo canal obligará a una resintonización general de la TDT cuando comiencen las emisiones, un proceso que deberá coordinar la propia adjudicataria junto a las autoridades competentes.
¿Cuál es la propuesta de valor de SIETE? ¿Qué contenidos emitirá?
La nueva cadena privada nace con la aspiración de convertirse en «la séptima» gran generalista de la televisión en abierto, incorporándose al grupo de canales que concentran las mayores cuotas de audiencia diarias. Según adelanta el consorcio, SIETE apostará por programas de producción nacional original, de actualidad «en su sentido más amplio» y emisiones en directo. Así, apunta hacia fórmulas de mesas de tertulia y de análisis en profundidad dirigidos a espectadores que «busquen estar al día en todo momento». Con esta propuesta, la cadena podría competir, por ejemplo, por el público que actualmente opta por Cuatro y laSexta, posicionándose como una nueva alternativa dentro del panorama televisivo generalista.
«El elemento determinante de la apuesta será la presencia de grandes profesionales de la comunicación al frente cada uno de su propio espacio», señalan en una especie de manifiesto fundacional de intenciones por parte de la futura cadena. No obstante, remarcan, no se enfocarán en «personalismos», sino «la conjunción de diversas personalidades», que muy posiblemente serán grandes rostros reconocibles de la comunicación, el periodismo y el audiovisual.
Por otro lado, su nota de prensa enfatiza el propósito firme de alejarse de cualquier «uniformidad generacional, estética o editorial». Buscan, sostienen, conformar un espacio «diverso y plural» en la que cada perfil pueda desarrollar «con plena independencia su propio discurso». Según fuentes del sector citadas por El País, el plan de negocio de la nueva cadena estima un presupuesto anual de entre 20 y 25 millones de euros. Por este motivo, dada la reducida partida en comparación con otros operadores -y al corto periodo de 6 meses del que disponen para arrancar-, se trataría de emisiones ágiles y flexibles, sin la rigidez y la gran infraestructura de grandes boletines informativos.
Una gran plataforma multicontenidos
La entidad despliega este canal en TDT como un primer paso de un proyecto más amplio, una «plataforma multimedia abierta» pensada para aunar diferentes formatos de contenido digital donde tendrían cabida distintos creadores de contenido y operar más allá de las meras fronteras de la televisión lineal al estilo tradicional. «El mundo digital será el territorio base desde el que se difundirán todo tipo de contenidos a través de todas las ventanas disponibles«, exponen en el comunicado desde el consorcio. Todavía no han avanzado cuál sería su nombre.
¿Quién está detrás de este consorcio?
Entre los nombres que se conocen del proyecto de SIETE aparecen tres españoles: Andrés Varela Entrecanales, Diego Prieto y Adolfo Utor—presidente de Baleària— y el empresario argentino José Luis Manzano. Los tres primeros son accionistas minoritarios de PRISA (grupo de medios como El País, Cinco Días y Cadena SER), agrupados en la sociedad Alconaba. No obstante, el consorcio se presentó al concurso público de forma independiente, al margen de PRISA, cuya cúpula decidió no concurrir con el objetivo de centrarse en sus actuales activos en prensa, radio y formación.
En cuanto a Manzano, ex ministro de Interior argentino es propietario del grupo Integra y accionista de la cadena Telefé, fue incorporado como socio para reforzar la solvencia técnica del proyecto y con una participación cercana al 25% del capital en el proyecto.
Aunque no figura formalmente como accionista principal, la iniciativa cuenta con el asesoramiento estratégico de José Miguel Contreras, fundador de Globomedia y de laSexta, considerado una de las figuras clave en la definición editorial y audiovisual de la futura cadena. Además, Luis Morales Losada, exdirectivo de Mediapro y colaborador cercano de Andrés Varela, es el primer confirmado, y será el responsable de producción y de la puesta en marcha de la infraestructura técnica del canal.





