Milfshakes ha presentado «Don’t smoke. Wear perfume», una campaña con enfoque antitabaco extremo para dar a conocer su primer perfume, MILFSHKAES PARFUM. La marca propone una reinterpretación provocadora de uno de los símbolos más asociados históricamente al atractivo y la rebeldía: el cigarro. La marca se ha encargado de transformarlo en un objeto de consumo aspiracional vinculado a la perfumería.
El lanzamiento se materializa en un packaging que imita una cajetilla de tabaco, pero en su interior esconde cuatro viales en forma de cigarro que contienen la fragancia Smoky Coco, desarrollada junto a la casa Robertet y producida en España. Bajo el mensaje «Do not smoke. Wear Parfum», la marca plantea un cambio de narrativa generacional, en el que se pasa del humo al perfume como nuevo código de estilo.

Un perfume para sustituir al cigarro como símbolo de estilo
La campaña nace con la intención de cuestionar la histórica asociación entre tabaco y «coolness«, construida durante décadas por la publicidad, y sustituirla por una nueva idea de atractivo ligada al aroma, la identidad y el autocuidado. En este contexto, MilfShakes reivindica la perfumería como una forma de expresión accesible, alejándola del lujo excluyente.
El producto se lanza además con un posicionamiento de precio de 39,69 euros por 80 ml en formato parfum al 15% de concentración, una apuesta que la marca define como democratización del segmento nicho sin renunciar a la calidad. La distribución se realizará a partir del 12 de junio a través de se web, Druni y puntos seleccionados.
El vídeo de la campaña, publicado en los canales de marca, refuerza el tono disruptivo del proyecto con una narrativa visual que rompe con los códigos tradicionales de la perfumería y pone el foco en el contraste entre el mundo del tabaco y el del perfume.





