La inflación, la inestabilidad geopolítica y la confianza del consumidor se suman para tener una influencia directa en la evolución de un sector tan sensible a las crisis como el textil. Tal y como lo indica el informe «La moda ante un consumidor diferente», de Kantar Worldpanel, ante los cambios en las prioridades de los consumidores, hoy en día hay menos compradores en el mundo de la moda, que además adquieren productos con menos frecuencia.
De acuerdo a los datos de Kantar, los consumidores gastan en vestimenta en textil un 33% menos que en 2008, pasando de destinar unos 584 euros a esta categoría, frente a los 393 euros actuales.
Esto se debe a que en los últimos 15 años, los consumidores han evolucionado a compras más orientadas a lo estrictamente necesario, además, para contrarrestar la inflación, se inclinan por retailers low cost como Shein, Pepco, Zeeman o Kik. Esta realidad, sumada a otros factores, ha generado un estancamiento del sector, que sigue sin alcanzar los niveles de facturación prepandemia.
Si bien el sector ha crecido en valor, ha sido a costa de no crecer en volumen, lo que puede poner en riesgo el crecimiento futuro, ya que el ciclo inflacionario parece que se está agotando. En palabras Rosa López, Fashion & Beauty Business director de Kantar Worldpanel, «la industria se enfrenta al reto de conseguir revertir estos comportamientos y las propuesta de valor de las marcas deberá hacerse de forma clara para que llegue al consumidor y sean una opción de compra clara y diferencial frente a la competencia», asegura la profesional.

Los retos para la industria de la moda
Los consumidores, con sus nuevos hábitos de compra, tienen prioridades fuera del mundo de la moda en las que gastar su presupuesto, que no es mayor que el que tenía en los últimos años por el desequilibrio entre el incremento de salarios y la inflación. Todo ello, como explican desde Kantar, genera una incertidumbre generalizada que dificulta el crecimiento.
Entre los principales retos para el sector destaca que un 38,7% de los consumidores consideran que la moda es un sector que perjudica al medio ambiente y empieza a demandar prendas hechas con materiales reciclados. Pero, sólo un 31% de los consumidores se encuentra dispuesto a pagar el sobrecoste que conlleva este tipo de productos
Por su parte, las generaciones más jóvenes han cambiado claramente de comportamiento de compra en moda con respecto a targets más mayores, que han mantenido al sector en crecimiento durante años. En este sentido los jóvenes muestran otras preferencias en sus gastos, por lo que el sector debe hacerse consciente de esos cambios y tratar de reconectar con estas franjas de edad para poder generar crecimiento en el sector.





