En pleno auge del spritz como icono del verano europeo, Martini capitaliza esta tendencia elevando el aperitivo a una experiencia cultural compartida. La famosa marca de bebida italiana trae de nuevo a Madrid el escenario perfecto del verano, con música en directo, gastronomía y los cócteles más refrescantes de la temporada: la Terraza Martini
Vuelve la «Terrazza Martini»: el verano ya está aquí
Con vistas panorámicas de la ciudad y un ambiente irresistible, la Terrazza Martini se establece como la flagship del tour europeo, distinguiéndose del resto de activaciones por su carácter inmersivo, artístico y de gran formato. Para la marca, un Martini Bianco Spritz bajo el sol será la señal definitiva de que la temporada ha comenzado.
La iniciativa llegará a ciudades como Barcelona, Milán, Berlín, Saint-Tropez, Venecia y Nueva York. En Madrid, tras el éxito del año pasado, la terraza reabre en la Azotea del Círculo de Bellas Artes y se podrá acceder a ella durante todo el verano.

El auge del Martini Spritz: la cultura del tardeo y el aperitivo en Europa
Para muchos europeos, el verano comienza con un spritz. Esa primera copa, a menudo disfrutada al aire libre, se percibe cada vez más como el verdadero punto de partida de la estación, por encima de las condiciones climatológicas. Para uno de cada cinco, este brindis marca el inicio real del periodo estival, convirtiendo una simple bebida en la señal de que los días largos han llegado.
Este ritual cobra cada vez más relevancia en nuestro país. Uno de cada cuatro españoles afirma que un spritz les hace sentir como si estuvieran de vacaciones, incluso sin salir de casa, y ese primer sorbo de la temporada se convierte en un recuerdo definitorio del verano para el 22% de los encuestados. Esto refleja un cambio más profundo en los hábitos de consumo en Europa: los datos muestran una clara preferencia por bebidas más ligeras y refrescantes en verano, mientras que casi uno de cada cuatro asocia directamente el periodo estival con el consumo de un spritz.
El atractivo de esta bebida se extiende a nuevos públicos. Más de la mitad de los millennials y la Generación Z en Europa elegirían un spritz antes que una cerveza, atraídos tanto por el ritual como por el sabor, desde el tintineo del hielo hasta la estética del servicio. Sin embargo, a pesar de este interés creciente, el 65% de los españoles admite que solo en ocasiones se atreve a probar algo distinto a su elección habitual.
Gran parte de esta tendencia está moldeada por la influencia de la cultura del aperitivo italiano. En toda Europa, casi el 30% se siente inspirado por este enfoque social y relajado, una mentalidad que está transformando la forma en que nos relacionamos. Así, el spritz evoluciona: ya no es una receta única, sino un abanico de opciones para quienes buscan variedad y equilibrio.
En España, este ritual encuentra su equivalente natural en el tardeo, una costumbre cada vez más arraigada que traslada el espíritu del aperitivo italiano a un contexto local. Al igual que en Italia, este momento invita a disfrutar al aire libre, compartir y desconectar al final del día con bebidas ligeras como el spritz, consolidándose como la versión española de este fenómeno social europeo.
El MARTINI Bianco Spritz refleja esta evolución, ofreciendo una expresión fresca y delicada, con sutiles notas de vainilla realzadas por cítricos y un suave toque amargo. Asimismo, opciones sin alcohol como MARTINI Floreale y MARTINI Vibrante responden a la demanda de flexibilidad en las ocasiones modernas de aperitivo.
Maura Milia, Global Ambassador de MARTINI, comenta: «En toda Europa vemos cómo el aperitivo evoluciona de ser un ritual local a una forma compartida de encontrarse: más temprano, al aire libre y con bebidas más ligeras. El MARTINI Bianco Spritz es el corazón de este cambio, ofreciendo una expresión contemporánea y equilibrada que se mantiene fiel a sus raíces italianas».
Con más de la mitad de los españoles encuestados cautivados por el spritz en primavera y verano, recrear esta experiencia en casa es sencillo. El MARTINI Bianco Spritz se prepara con tres partes de MARTINI Prosecco, dos partes de MARTINI Bianco y una parte de soda, removido suavemente con hielo y decorado con limón, menta y fresa.





