Su frondosa barba blanca es uno de los rasgos físicos más característicos de Santa Claus (o así lo al menos dicta el imaginario popular). Sin embargo, en el nuevo spot navideño del retailer británico Marks & Spencer el bueno de Santa Claus decide despojarse de su emblemática barba blanca (y lo cierto es que el cambio le sienta estupendamente a uno de los grandes protagonistas de la Navidad).
En el anuncio, donde Marks & Spencer se zafa con mucho sentido del humor de los tópicos habitualmente imperantes en Navidad, James Norton y Lucy Punch se meten respectivamente en la piel de Santa Claus y de la Sra. Claus.
Rubricado por la agencia londinense Mother, el spot (que en tierras británicas está siendo colmado de lisonjas) se abre con una escena ambientada en el hogar de Santa Claus en el Polo Norte. Mientras el personaje interpretado por James Norton se mira en el espejo (aparentemente aburrido de la imagen que éste le devuelve), su esposa le sugiere que se afeite la barba. Renuente en un principio a despojarse de aquello que, a su juicio, es el rasgo que mejor le define, Santa Claus termina agarrando, no obstante, una afeitadora y liberándose de su vello facial.
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Tras afeitarse a conciencia, Santa Claus emerge del baño con una imagen totalmente renovada y muy sexy. La ausencia de barba le hace a todas luces mucho más joven y ataviado única y exclusivamente con una toalla blanca anudada a la cintura, el Santa Claus interpretado por James Norton termina revelándose como un auténtico galán.
Consciente de que con su apuesto y nuevo «look» nadie va a reconocerlo, Santa Claus decide vivir en primera persona una fiesta, la Navidad, de la que por motivos de trabajo no ha podido nunca disfrutar de verdad.
Marks & Spencer da una refrescante vuelta de tuerca al personaje de Santa Claus
El protagonista abandona entonces su hogar en el Polo Norte para viajar hasta Londres y deleitarse allí con los múltiples atractivos navideños que le brinda la capital británica. Santa Claus comienza colándose en una fiesta escolar donde un coro de niños y la cantante Katherine Jenkins entonan una bonita versión del tema «Heaven Is a Place on Earth» de Belinda Carlisle.
A continuación, y mientras pasea por la calle, una mujer invita a Santa Claus a unirse a una animada fiesta donde éste tiene ocasión de empaparse hasta el tuétano del espíritu de la Navidad.
Durante su viaje a Londres Santa Claus tiene ocasión de visitar asimismo Marks & Spencer, un lugar que logra dejarle completamente maravillado con su vasta oferta de regalos navideños.
Santa Claus termina regresando al Polo Norte, donde su esposa le regala un «set» de afeitado, lo cual deja a las claras que éste no va a volver a dejarse crecer la barba (y no sólo por razones estéticas, sino también para poder seguir disfrutando de incógnito de la Navidad).
En Reino Unido el nuevo anuncio de Marks & Spencer (que en ocasiones anteriores ha apostado por enfoques mucho más tradicionales y lacrimógenos en su publicidad navidad) está cosechando muchos elogios. Y muchos lo están comparando también con el spot navideño de otro retailer: John Lewis. Este último anuncio, que protagoniza la actriz Kristin Scott Thomas, ha suscitado opiniones encontradas en Reino Unido. Y mientras algunos encomian la emotiva historia allí relatada (la de una abuela que logra reconectar con sus nietos encontrando para ellos el regalo navideño perfecto) algunos han criticado que su acaudalada protagonista, sus ingratos y malcriados nietos y la inmensa mansión en la que ésta reside son elementos que lo alejan inevitablemente del gran público.
En cambio, la nueva faceta de Santa Claus que explora Marks & Spencer explora en su nuevo anuncio sí es susceptiblemente de conectar con un público mucho más amplio. No es la primera vez que Santa Claus se despoja de su tradicional y enconsertada imagen en la publicidad. En 2021 Posten, el servicio postal de Noruega, lanzó un audaz spot (devenido a la postre en viral) en el que Santa Claus era homosexual y tenía novio.





