El rojo es un color presente en múltiples logos. Por esta razón, que en tales emblemas el rojo de repente se desvanezca llama inevitablemente la atención. Y este es precisamente el «leit motiv» de una nueva y llamativa campaña que acaban de lanzar en Reino Unido NHS Blood and Transplant, la unidad consagrada a la donación de sangre y de órganos del servicio británico de salud, y la agencia Havas Londres.
En la campaña algunos de los logotipos más reconocibles en tierras británicas son despojados parcialmente de su característico color rojo para hacer hincapié en la falta de reservas de sangre en los hospitales de Reino Unido (y animar de paso a los ciudadanos a convertirse en donantes de sangre).
La campaña, que ha sido bautizada con el nombre de «LOW-GOS», vio la luz el pasado 19 de junio, coincidiendo con el Día Mundial de la Anemia Falciforme. Y como parte de la iniciativa las pantallas de la empresa de publicidad exterior Ocean Outdoor en Londres, Mánchester y Birmingham desplegaron los logos de marcas como Marvel, HSBC, Westfield, English Heritage y The Independent como si el color rojo hubiera drenado en los emblemas (para simbolizar la carestía de sangre en los hospitales). De esta forma, un detalle gráfico aparentemente simple terminó mutando en una potente señal de alarma para concienciar a la población sobre la falta de reservas de sangre en los centros hospitalarios.
El color rojo prácticamente inexistente en los logotipos de las marcas que toman parte en la campaña evoca de manera muy expresiva la sangre que falta en las reservas de los hospitales de NHS. Y en lugar de explicar el déficit de sangre en los hospitales, la campaña se apoya en una metáfora mucho más poderosa que logra conectar con el espectador de manera casi instantánea.
Si la campaña funciona tan bien, es porque aplica con mucho tino el déficit de reservas de sangre en los hospitales a los propios logos de las marcas, que si resultan tan reconocibles a ojos del gran público, es en buena medida gracias al color de sus emblemas (que se ven lógicamente alterados cuando pasan del rojo al blanco). Y que marcas como Marvel se hayan avenido a colaborar con NHS y renunciar a algo aparentemente sacrosanto como su identidad visual es particularmente meritorio y no hace sino reforzar el mensaje solapado a la campaña.
Una idea creativa y eficaz a partes iguales
Efectos visuales al margen, la campaña responde a una necesidad médica perfectamente documentada. Los pacientes con anemia falciforme son tratados mayoritariamente con sangre del subtipo Ro, un plasma del que NHS suministra apenas 3.600 unidades al mes cuando se necesitarían en realidad 7.400 unidades (lo cual se traduce a la postre en un déficit del 50%).
La campaña busca arrebatar particularmente la atención de los donantes de sangre de subtipo Ro (0 negativo y B negativo) y también de las personas de ascendencia africana, que tiene una mayor predisposición a ser portadoras de este subtipo.
El hecho de que la campaña sea de naturaleza reutilizable (y pueda fácilmente reactivarse cada vez que hay carestía de sangre en los hospitales) es sin lugar a dudas otra de las mayores fortalezas de una acción que resulta tan pródiga en creatividad como en eficacia.









