Coca-Cola es una bebida que se ajusta como un guante al sabor de prácticamente todas las comidas de origen occidental (y se precia, por lo tanto, de ser su acompañamiento líquido perfecto). Sin embargo, cuando se degusta comida asiática, Coca-Cola no emerge siempre a la superficie como la primera opción. Y para tratar de cambiar esta percepción, la multinacional de bebidas refrescantes ha lanzado unos palillos chinos cuya forma replica la icónica y curvilínea silueta de sus botellas.
Bautizados con el nombre de «CokeSticks» y alumbrados en colaboración con la agencia Ogilvy, los singulares palillos chinos de Coca-Cola adoptan el contorno del que es probablemente uno de los productos más populares a lo largo y ancho de todo el globo con la esperanza de que la bebida en cuyo diseño se inspiran se abra paso con más asiduidad en los banquetes celebrados en el Sudeste Asiático (donde otras bebidas superan ampliamente en popularidad al famoso refresco de cola).
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Consciente de que en el Sudeste Asiático los rituales culinarios pivotan muy a menudo en torno a los palillos chinos, un instrumento tan humilde como arraigado profundamente en la cultura gastronómica por aquellos lares, Coca-Cola decidió crear una variante de los palillos chinos de toda la vida que se mirara en el espejo del que es uno de sus atributos más reconocibles: la silueta de sus botellas.
Diseñados en acero inoxidable apto para uso alimentario, los nuevos palillos chinos de Coca-Cola se crearon para ser perfectamente funcionales siendo fieles simultáneamente a la emblemática silueta de las botellas de la multinacional de Atlanta.
En el diseño se tuvo en cuenta en todo momento la posición natural de los dedos para mantener la funcionalidad del producto y que éste fuera lo suficiente agradable al tacto como para ganarse el favor del consumidor en el Sudeste Asiático.
Distribuidos en restaurantes y en el «packaging» de pedidos de «delivery» en todo el Sudeste Asiático, los «CokeSticks» de Coca-Cola llegaron a aproximadamente 83.000 comensales apoyándose en un alcance puramente orgánico. Y como el soporte de la publicidad exterior el alcance de la campaña se disparó hasta los 500.000 comensales (llegando a alrededor de 700.000 personas en total).
Introducida en 1915, la celebérrima silueta de las botellas de Coca-Cola se diseñó específicamente para ser plenamente identificable aun estando rota o estando completamente en la penumbra. Y con el tiempo terminó mutando en uno de los elementos más reconocibles en el universo del branding.








