La cadena estadounidense de gimnasios de lujo Equinox se ha visto obligada a retirar un controvertido anuncio generado con IA que fue asaeteado a críticas en las redes sociales por perpetuar estereotipos racistas sobre las mujeres asiáticas.
El anuncio, que formaba parte de una campaña de publicidad exterior que salió originalmente del cascarón el pasado mes de enero, mostraba una imagen de origen sintético de la cabeza de una mujer asiática emplazada sobre un soporte de metal que parecía morder un dedo pulgar colocado estratégicamente entre sus labios. En el anuncio la imagen de la discordia estaba yuxtapuesta a otra imagen (esta vez 100% real) de una mujer con la camiseta levantada que mostraba unos abdominales perfectamente cincelados.
En el transcurso de las últimas dos semanas decenas de creadores de contenido han condenado vehementemente en Instagram y en TikTok un anuncio que no han dudado en catalogar de fetichista y deshumanizante.
«Las mujeres asiáticas llevan siendo tratadas como muñecas, máquinas sexuales sumisas, chicas ‘anime’, robots, objetos decorativos y fantasías listas para pedir por encargo desde hace décadas«, denuncia la artista y creadora de contenido Eunnuri Lee en un vídeo publicado el viernes. «Constantemente se nos presenta como seres hipersexuales y no como seres completamente humanos», insiste Lee.
@eunnuri_lee @Equinox someone’s getting fired #eunnurilee #grwm #equinox #asianamerican #asianwomen ? original sound – Eunnuri (???) Lee
Otros creadores de contenido han vilipendiado igualmente el anuncio tildándolo de «perturbador» y de «encarnación en el sentido más literal de la sexualización».
Rubricada por la agencia Angry Gods, la campaña de la que forma parte originalmente el anuncio lleva por lema «Question Everything But Yourself» y contrapone imágenes generadas con IA de naturaleza más bien disparatada y absurda (una mujer con tres pechos o el expresidente canadiense Justin Trudeau practicando «pole dancing») con imágenes de personas reales como la vida misma con el último objetivo de poner el acento en la superioridad de lo humano sobre lo sintético.
El anuncio ha sido ya retirado por Equinox, que ha entonado asimismo el «mea culpa» por su sonado traspié
Ante la avalancha de críticas con las que fue confrontado el anuncio, Equinox respondió la semana pasada a los creadores de contenido que previamente lo habían censurado que estaba ultimando la completa retirada del anuncio de marras en todas las ubicaciones donde había sido originalmente desplegado.
«La campaña fue alumbrada para explorar las falsas realidades creadas por la IA y las redes sociales, incluyendo líderes, cuerpos, alimentos y robots de naturaleza ‘fake’», señala un portavoz de Equinox en declaraciones a AdAge. «Si bien ese era primigeniamente el objetivo creativo de la campaña, reconocemos que tuvo un impacto no deseado y pedimos disculpas por ello. Hace más de una semana decidimos eliminar por completo el anuncio, una decisión que fue guiada en todo momento por nuestros valores de inclusión, respeto mutuo y empatía, unos valores que garantizan que la comunidad de Equinox sea un lugar donde todos son bienvenidos», asevera el portavoz de la compañía.
Angry Gods, la agencia artífice de la campaña, entonó también el «mea culpa» por el anuncio en un post publicado el pasado viernes en Instagram.
«Independientemente de cuál fuera nuestra intención original con el anuncio, resulta evidente que el rostro de una mujer asiática artificial y convenientemente erotizado no es en modo alguno un símbolo neutro de lo falso», admite Angry Gods. «Es una imagen portadora de un significado muy concreto del que deberíamos habernos percatado antes de que la campaña saliera a la luz», añade la agencia, que se ha comprometido además a donar 5.000 dólares a la organización National Asian Pacific American Women’s Forum (NAPAWF). Y Krish Menon, fundador y CEO de Angry Gods, realizará asimismo una segunda donación de 5.000 dólares a esta organización.
Aunque la polémica que ha propiciado la retirada del anuncio de Equinox ha estallado en el transcurso de las últimas semanas, lo cierto es que éste llevaba desplegado desde hace meses en ciudades como Nueva York.
En 2018 la firma italiana de lujo Dolce & Gabbana protagonizó una polémica de corte similar y se vio obligada a cancelar un desfile en Shanghái después de que viera la luz un controvertido vídeo promocional donde una modelo asiática trataba de comer comida tradicional italiana con palillos. El vídeo de la marca fue vilipendiado en las redes sociales por ultrajar la cultura china y realizar una representación a todas luces racista de las mujeres asiáticas.





