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Greenpeace sabotea la boda de Jeff Bezos en Venecia con una pancarta gigante en la plaza de San Marcos

Greenpeace desplegó ayer en la plaza de San Marcos de Venecia una pancarta gigante en la que podía leerse la siguiente frase: «If you can rent Venice for your wedding, you can pay more tax».

Greenpeace Jeff Bezos Venecia

ESCRITO POREsther Lastra

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La cacareada boda del multimillonario Jeff Bezos y su novia Lauren Sánchez en Venecia es a ojos de Greenpeace el epítome de la injusticia social y medioambiental. Por esta razón, la organización ecologista decidió ayer hacer tándem con el colectivo activista británico Everyone Hates Elon para desplegar una pancarta gigante en la emblemática plaza de San Marcos en la que podía leerse la siguiente frase: «If you can rent Venice for your wedding, you can pay more tax» (Si puedes alquilar Venecia para tu boda, puedes pagar más impuestos).

En esa pancarta, que por sus colosales dimensiones de 400 metros cuadrados no pasó desapercibida para nadie (aunque estuvo en realidad visible durante apenas unos minutos en la plaza de Marcos), Greenpeace y Everyone Hates Elon denuncian la desvergonzada opulencia de la boda de Jeff Bezos, a la que acudirán 200 invitados VIP (Elon Musk, Kim Kardashian y Mark Zuckerberg, entre ellos) a bordo de lujosos yates y al menos 95 jets privados, unos excesos que chocan a todas luces de manera frontal con umbría realidad climática que afronta a día de hoy el planeta Tierra.

Greenpeace desea denunciar la apropiación de espacio público para la celebración de eventos de naturaleza privada (buena parte de la ciudad de Venecia estará, no en vano, cerrada a cal y canto para que la boda de Jeff Bezos transcurra sin imprevistos de ninguna clase) y sobre todo y ante todo la injusticia en el plano fiscal y medioambiental de un sistema donde «quienes más contaminan son los que menos impuestos pagan».

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Venecia, la ciudad elegida por Jeff Bezos para sus esponsales, es uno de los símbolos más visibles de la fragilidad medioambiental de un planeta al borde del colapso. La subida del nivel del mar, el turismo masivo y el cambio climático amenazan el futuro de la hermosa ciudad del Véneto. No obstante, y pese a los funestos presagios que se ciernen sobre Venecia, Jeff Bezos no ha dudado en hacer uso de sus privilegios para privatizar temporalmente una urbe que es Patrimonio de la Humanidad, se lamenta Greenpeace.

El mensaje de la pancarta desplegada por Greenpeace en la plaza de San Marcos ha conectado a la perfección con el ánimo de muchos venecianos, que no ocultan su ira por lo que consideran un auténtico despropósito. Carteles con la leyenda «No Space for Bezos» han sido desplegados profusamente por un colectivo local en las calles de la ciudad transalpina, donde ha habido asimismo protestas contra la boda de Jeff Bezos. El consistorio de Venecia insiste en todo caso en que la ciudad no está siendo privatizada (aun cuando el cofundador de Amazon ha pagado indudablemente cientos de millones de dólares para poder celebrar allí su enlace a salvo de miradas curiosas).

Con su nueva y llamativa campaña Greenpeace aspira a atacar no solo a Jeff Bezos individualmente sino a los ultrarricos en general, a quienes la organización ecologista acusa de ensanchar las desigualdades sociales y de acelerar simultáneamente la crisis climática. Imponer más impuestos a los ultrarricos (y también a las empresas de combustibles fósiles) es absolutamente crucial para financiar la transición ecológica y levantar los cimientos de una sociedad más igualitaria, argumenta Greenpeace.

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